La iniciativa propone derogar los artículos 1°, 3° y 4° de esa norma. El primero establece el mecanismo de movilidad de las asignaciones familiares y vincula sus actualizaciones con la movilidad previsional. De esta manera, no solo se modifican periódicamente los montos de las prestaciones, sino también los rangos y topes de ingresos que determinan quiénes pueden acceder a ellas en el caso de los trabajadores en relación de dependencia.
Los otros dos artículos alcanzados por la propuesta establecen funciones para la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) y determinan aspectos vinculados con la puesta en funcionamiento del sistema.
Actualmente, la movilidad previsional se actualiza todos los meses de acuerdo con la evolución de la inflación y ese mecanismo también impacta sobre las asignaciones familiares. En septiembre de 2026, por ejemplo, los montos de las prestaciones, junto con los límites y rangos de ingresos, tuvieron un incremento del 2,11%.
La Ley 27.160 establece que las prestaciones contempladas en la Ley 24.714 tienen carácter móvil, con excepción de la Asignación por Maternidad. Dentro del esquema alcanzado se encuentran la Asignación Universal por Hijo (AUH), incluida la prestación correspondiente a hijos con discapacidad, y la Asignación por Embarazo.
También forman parte del sistema las asignaciones familiares por hijo, hijo con discapacidad, prenatal, nacimiento, adopción y matrimonio.
Si la modificación incluida en el Presupuesto avanza, la AUH y la Asignación por Embarazo dejarían de contar con la garantía legal de actualización automática que tienen actualmente. El mismo cambio alcanzaría a las prestaciones correspondientes al sistema contributivo de asignaciones familiares, conocido como SUAF.
Ese esquema comprende a trabajadores en relación de dependencia, monotributistas, beneficiarios del seguro de desempleo, jubilados y otros grupos alcanzados por el régimen.
La modificación también tendría efectos sobre los límites de ingresos que determinan el acceso a las asignaciones. En septiembre, ANSES fijó en $3.157.449 el ingreso individual a partir del cual una persona queda excluida del cobro de estas prestaciones. Actualmente, ese valor también se actualiza mediante el mecanismo de movilidad.
La eliminación de la movilidad no implica que los montos o los topes queden necesariamente congelados. El Gobierno podría disponer futuras modificaciones mediante decisiones específicas. La diferencia es que, sin el mecanismo establecido por la Ley 27.160, esas actualizaciones dejarían de producirse de manera automática y obligatoria conforme a la movilidad previsional.
De esta forma, el cambio planteado en el proyecto de Presupuesto modifica el esquema vigente para determinar la actualización de las asignaciones familiares y de los parámetros de ingresos utilizados para definir el acceso a las prestaciones.
La iniciativa propone derogar los artículos 1°, 3° y 4° de esa norma. El primero establece el mecanismo de movilidad de las asignaciones familiares y vincula sus actualizaciones con la movilidad previsional. De esta manera, no solo se modifican periódicamente los montos de las prestaciones, sino también los rangos y topes de ingresos que determinan quiénes pueden acceder a ellas en el caso de los trabajadores en relación de dependencia.
Los otros dos artículos alcanzados por la propuesta establecen funciones para la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) y determinan aspectos vinculados con la puesta en funcionamiento del sistema.
Actualmente, la movilidad previsional se actualiza todos los meses de acuerdo con la evolución de la inflación y ese mecanismo también impacta sobre las asignaciones familiares. En septiembre de 2026, por ejemplo, los montos de las prestaciones, junto con los límites y rangos de ingresos, tuvieron un incremento del 2,11%.
La Ley 27.160 establece que las prestaciones contempladas en la Ley 24.714 tienen carácter móvil, con excepción de la Asignación por Maternidad. Dentro del esquema alcanzado se encuentran la Asignación Universal por Hijo (AUH), incluida la prestación correspondiente a hijos con discapacidad, y la Asignación por Embarazo.
También forman parte del sistema las asignaciones familiares por hijo, hijo con discapacidad, prenatal, nacimiento, adopción y matrimonio.
Si la modificación incluida en el Presupuesto avanza, la AUH y la Asignación por Embarazo dejarían de contar con la garantía legal de actualización automática que tienen actualmente. El mismo cambio alcanzaría a las prestaciones correspondientes al sistema contributivo de asignaciones familiares, conocido como SUAF.
Ese esquema comprende a trabajadores en relación de dependencia, monotributistas, beneficiarios del seguro de desempleo, jubilados y otros grupos alcanzados por el régimen.
La modificación también tendría efectos sobre los límites de ingresos que determinan el acceso a las asignaciones. En septiembre, ANSES fijó en $3.157.449 el ingreso individual a partir del cual una persona queda excluida del cobro de estas prestaciones. Actualmente, ese valor también se actualiza mediante el mecanismo de movilidad.
La eliminación de la movilidad no implica que los montos o los topes queden necesariamente congelados. El Gobierno podría disponer futuras modificaciones mediante decisiones específicas. La diferencia es que, sin el mecanismo establecido por la Ley 27.160, esas actualizaciones dejarían de producirse de manera automática y obligatoria conforme a la movilidad previsional.
De esta forma, el cambio planteado en el proyecto de Presupuesto modifica el esquema vigente para determinar la actualización de las asignaciones familiares y de los parámetros de ingresos utilizados para definir el acceso a las prestaciones.













