La transferencia de las responsabilidades y los bienes de la Quinta Presidencial de Olivos hacia la Casa Militar se realizará en un plazo máximo de 60 días, según informó oficialmente la Presidencia. El objetivo planteado es reforzar la seguridad y, al mismo tiempo, simplificar los procesos administrativos internos.
A partir de la reorganización, el personal de la Casa Militar quedará a cargo de la operación de la residencia. El organismo está bajo la conducción del general de brigada Sebastián Ignacio Ibáñez y tendrá como responsabilidad elevar los estándares de seguridad y eficiencia relacionados con el Presidente y su entorno.
La medida incluye además la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos y una separación de las tareas de seguridad, administración y control. De acuerdo con la explicación oficial, esta modificación permitirá reducir tanto la estructura formal como la cantidad de personal que actualmente se desempeña en la residencia.
El Gobierno vinculó la decisión con el escenario de inseguridad a nivel global y con la próxima visita del papa León XIV a la Argentina. Para ese acontecimiento será necesario el ingreso de personal externo destinado a realizar obras y prestar servicios para acondicionar los espacios previstos para la visita oficial.
La Casa Militar también tiene bajo su órbita, de acuerdo con las facultades establecidas por la normativa vigente, la seguridad de la Casa Rosada y de los lugares donde se encuentre el Presidente, tanto dentro del territorio nacional como durante sus actividades en el exterior.
El anuncio generó cuestionamientos desde el ámbito sindical. Un representante de los trabajadores estatales porteños denunció que empleados de la Quinta de Olivos se presentaron a cumplir sus tareas habituales pero no pudieron ingresar ni recibieron explicaciones sobre la situación.
El dirigente también cuestionó públicamente la decisión y apuntó contra Javier Milei y Karina Milei. Desde el sector gremial anticiparon que recurrirán a distintas vías para reclamar por la situación laboral de los trabajadores afectados.
La transferencia de las responsabilidades y los bienes de la Quinta Presidencial de Olivos hacia la Casa Militar se realizará en un plazo máximo de 60 días, según informó oficialmente la Presidencia. El objetivo planteado es reforzar la seguridad y, al mismo tiempo, simplificar los procesos administrativos internos.
A partir de la reorganización, el personal de la Casa Militar quedará a cargo de la operación de la residencia. El organismo está bajo la conducción del general de brigada Sebastián Ignacio Ibáñez y tendrá como responsabilidad elevar los estándares de seguridad y eficiencia relacionados con el Presidente y su entorno.
La medida incluye además la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos y una separación de las tareas de seguridad, administración y control. De acuerdo con la explicación oficial, esta modificación permitirá reducir tanto la estructura formal como la cantidad de personal que actualmente se desempeña en la residencia.
El Gobierno vinculó la decisión con el escenario de inseguridad a nivel global y con la próxima visita del papa León XIV a la Argentina. Para ese acontecimiento será necesario el ingreso de personal externo destinado a realizar obras y prestar servicios para acondicionar los espacios previstos para la visita oficial.
La Casa Militar también tiene bajo su órbita, de acuerdo con las facultades establecidas por la normativa vigente, la seguridad de la Casa Rosada y de los lugares donde se encuentre el Presidente, tanto dentro del territorio nacional como durante sus actividades en el exterior.
El anuncio generó cuestionamientos desde el ámbito sindical. Un representante de los trabajadores estatales porteños denunció que empleados de la Quinta de Olivos se presentaron a cumplir sus tareas habituales pero no pudieron ingresar ni recibieron explicaciones sobre la situación.
El dirigente también cuestionó públicamente la decisión y apuntó contra Javier Milei y Karina Milei. Desde el sector gremial anticiparon que recurrirán a distintas vías para reclamar por la situación laboral de los trabajadores afectados.













