La discusión comercial será uno de los temas centrales de la feria SIAL de París, que se desarrollará del 17 al 21 de octubre. Allí, los representantes del sector buscarán conocer con mayor precisión las exigencias de los compradores europeos y evaluar si la trazabilidad podrá traducirse en una mejora en los valores de la hacienda.
El reglamento europeo sobre productos libres de deforestación, conocido como EUDR, comenzará a aplicarse el 30 de diciembre de 2026. Para los micro y pequeños operadores se estableció un plazo adicional hasta el 30 de junio de 2027. La normativa exige demostrar que los productos alcanzados, entre ellos la carne vacuna, cumplen con la legislación del país de origen y no están vinculados con procesos de deforestación posteriores al 31 de diciembre de 2020.
La exigencia no implica que todo el territorio del país exportador deba estar libre de deforestación, sino que los productos y sus respectivas cadenas de suministro deben cumplir con los requisitos establecidos. Si bien la obligación formal recae sobre los operadores que introducen la mercadería en el mercado europeo, los exportadores argentinos necesitan reunir información de sus proveedores para respaldar la documentación requerida por los compradores.
En ese contexto funciona Visec Carne, una plataforma destinada a reunir los antecedentes de trazabilidad y generar documentación para los procedimientos de debida diligencia de los importadores. El sistema ya se encuentra operativo y contaba con alrededor de 20.000 productores ganaderos registrados hasta hace pocos días, aunque todavía resta incorporar a una parte del universo productivo.
Desde la industria frigorífica explicaron que la herramienta no constituye una certificación, sino un mecanismo para recopilar y documentar la información necesaria. La inscripción de los establecimientos es gratuita para los productores, ya que el desarrollo del sistema fue financiado por la industria.
El principal interrogante, sin embargo, pasa por el impacto económico de la adaptación. Por ahora, no existe un mercado diferenciado que garantice mejores precios para la hacienda que cumple con las nuevas condiciones. La posibilidad de que se establezcan valores distintos dependerá de la oferta, la demanda y las decisiones comerciales de los compradores europeos.
Como antecedente, el mercado ganadero ya registró diferencias de precios entre animales provenientes de establecimientos habilitados para exportar a la Unión Europea, campos vinculados con la cuota Hilton y otros orígenes. Esa experiencia abre la posibilidad de que la nueva trazabilidad genere una diferenciación comercial, aunque por el momento no hay certezas al respecto.
La preparación también alcanza a los establecimientos de engorde. Los operadores del sector comenzaron a registrar sus instalaciones, revisar la situación de los animales y analizar las compras de hacienda de invernada para asegurarse de que los antecedentes de cada ejemplar permitan reconstruir su recorrido.
La industria ya solicita que los animales destinados a faena desde noviembre estén en condiciones de cumplir con los requisitos documentales. Ese plazo responde a necesidades comerciales y logísticas, ya que los frigoríficos buscan disponer de mercadería respaldada por la información necesaria antes de que entre en vigor el reglamento europeo.
El proceso requiere identificar a cada animal y registrar los establecimientos por los que pasó, de manera que el frigorífico pueda acreditar el origen de la carne incluida en cada embarque. Por ese motivo, las exigencias se extienden hacia los proveedores de hacienda de invernada, que también deben verificar los antecedentes de los animales que comercializan.
La continuidad de los negocios con Europa dependerá de la capacidad de la cadena para aportar toda la información requerida por los importadores. El cumplimiento de las condiciones será necesario para mantener el acceso a ese mercado, pero no implica, por sí mismo, una compensación económica adicional.
Desde el sector exportador señalaron que los embarques que lleguen a Europa a partir de enero de 2027 deberán contar con la documentación respaldatoria correspondiente al Reglamento 1115 de la Unión Europea. La plataforma Visec Carne permitirá reunir la información de trazabilidad animal y facilitar los documentos que los compradores deberán presentar ante las autoridades europeas.
Los representantes de la industria consideran que la cantidad de productores todavía no registrados comenzará a reducirse a medida que se acerque la fecha de aplicación de la normativa. También estiman que la adaptación no dejará fuera del mercado a un número significativo de establecimientos y que, por ese motivo, no necesariamente provocará grandes cambios en la comercialización de hacienda.
En paralelo, el mercado europeo registró una baja de valores durante las últimas semanas, un comportamiento que el sector considera habitual en el período previo a las ferias de octubre. Aun así, las perspectivas comerciales hacia adelante son consideradas favorables.
Con la documentación y la logística en proceso de adaptación, la atención de la cadena ganadera está puesta ahora en las conversaciones con los compradores europeos. La cuestión pendiente es si cumplir con las nuevas reglas permitirá únicamente conservar el acceso al mercado o también abrirá la posibilidad de obtener mejores precios por la hacienda trazable.
La discusión comercial será uno de los temas centrales de la feria SIAL de París, que se desarrollará del 17 al 21 de octubre. Allí, los representantes del sector buscarán conocer con mayor precisión las exigencias de los compradores europeos y evaluar si la trazabilidad podrá traducirse en una mejora en los valores de la hacienda.
El reglamento europeo sobre productos libres de deforestación, conocido como EUDR, comenzará a aplicarse el 30 de diciembre de 2026. Para los micro y pequeños operadores se estableció un plazo adicional hasta el 30 de junio de 2027. La normativa exige demostrar que los productos alcanzados, entre ellos la carne vacuna, cumplen con la legislación del país de origen y no están vinculados con procesos de deforestación posteriores al 31 de diciembre de 2020.
La exigencia no implica que todo el territorio del país exportador deba estar libre de deforestación, sino que los productos y sus respectivas cadenas de suministro deben cumplir con los requisitos establecidos. Si bien la obligación formal recae sobre los operadores que introducen la mercadería en el mercado europeo, los exportadores argentinos necesitan reunir información de sus proveedores para respaldar la documentación requerida por los compradores.
En ese contexto funciona Visec Carne, una plataforma destinada a reunir los antecedentes de trazabilidad y generar documentación para los procedimientos de debida diligencia de los importadores. El sistema ya se encuentra operativo y contaba con alrededor de 20.000 productores ganaderos registrados hasta hace pocos días, aunque todavía resta incorporar a una parte del universo productivo.
Desde la industria frigorífica explicaron que la herramienta no constituye una certificación, sino un mecanismo para recopilar y documentar la información necesaria. La inscripción de los establecimientos es gratuita para los productores, ya que el desarrollo del sistema fue financiado por la industria.
El principal interrogante, sin embargo, pasa por el impacto económico de la adaptación. Por ahora, no existe un mercado diferenciado que garantice mejores precios para la hacienda que cumple con las nuevas condiciones. La posibilidad de que se establezcan valores distintos dependerá de la oferta, la demanda y las decisiones comerciales de los compradores europeos.
Como antecedente, el mercado ganadero ya registró diferencias de precios entre animales provenientes de establecimientos habilitados para exportar a la Unión Europea, campos vinculados con la cuota Hilton y otros orígenes. Esa experiencia abre la posibilidad de que la nueva trazabilidad genere una diferenciación comercial, aunque por el momento no hay certezas al respecto.
La preparación también alcanza a los establecimientos de engorde. Los operadores del sector comenzaron a registrar sus instalaciones, revisar la situación de los animales y analizar las compras de hacienda de invernada para asegurarse de que los antecedentes de cada ejemplar permitan reconstruir su recorrido.
La industria ya solicita que los animales destinados a faena desde noviembre estén en condiciones de cumplir con los requisitos documentales. Ese plazo responde a necesidades comerciales y logísticas, ya que los frigoríficos buscan disponer de mercadería respaldada por la información necesaria antes de que entre en vigor el reglamento europeo.
El proceso requiere identificar a cada animal y registrar los establecimientos por los que pasó, de manera que el frigorífico pueda acreditar el origen de la carne incluida en cada embarque. Por ese motivo, las exigencias se extienden hacia los proveedores de hacienda de invernada, que también deben verificar los antecedentes de los animales que comercializan.
La continuidad de los negocios con Europa dependerá de la capacidad de la cadena para aportar toda la información requerida por los importadores. El cumplimiento de las condiciones será necesario para mantener el acceso a ese mercado, pero no implica, por sí mismo, una compensación económica adicional.
Desde el sector exportador señalaron que los embarques que lleguen a Europa a partir de enero de 2027 deberán contar con la documentación respaldatoria correspondiente al Reglamento 1115 de la Unión Europea. La plataforma Visec Carne permitirá reunir la información de trazabilidad animal y facilitar los documentos que los compradores deberán presentar ante las autoridades europeas.
Los representantes de la industria consideran que la cantidad de productores todavía no registrados comenzará a reducirse a medida que se acerque la fecha de aplicación de la normativa. También estiman que la adaptación no dejará fuera del mercado a un número significativo de establecimientos y que, por ese motivo, no necesariamente provocará grandes cambios en la comercialización de hacienda.
En paralelo, el mercado europeo registró una baja de valores durante las últimas semanas, un comportamiento que el sector considera habitual en el período previo a las ferias de octubre. Aun así, las perspectivas comerciales hacia adelante son consideradas favorables.
Con la documentación y la logística en proceso de adaptación, la atención de la cadena ganadera está puesta ahora en las conversaciones con los compradores europeos. La cuestión pendiente es si cumplir con las nuevas reglas permitirá únicamente conservar el acceso al mercado o también abrirá la posibilidad de obtener mejores precios por la hacienda trazable.













