En un entorno relajado y ameno, Gallardo mostró al principio cierta tensión frente a las cámaras, pero se fue soltando a lo largo de la conversación, respondiendo preguntas de Agüero y del periodista Sebastián Pollo Vignolo. El diálogo incluyó momentos de seriedad y emoción, especialmente cuando recordó el valioso apoyo de sus padres durante su crecimiento, en particular su padre, Máximo, quien falleció en diciembre de 2024, y su madre, Ana María Maidana, quien dejó este mundo en noviembre de 2014.
“Ellos entendían que acompañarme en silencio era lo mejor que me podían ofrecer y lo hicieron. Siempre fui un agradecido por eso”, compartió Gallardo, añadiendo con una emotiva mirada: “Sobre todo cuando ves lo que sucede en el baby fútbol, con los padres gritando descontroladamente al árbitro, a los chicos, a sus propios hijos. Eso no lo hubiese querido. Es más: mi papá fue mi entrenador en esa etapa y un día me dio una indicación dura. Le respondí que si me decía algo más, no jugaría más. Y no lo hizo. Me daba indicaciones, pero nunca más me gritó”.
Cumpliendo 50 años en enero, Gallardo también relató la experiencia de un futbolista en las horas previas a un debut mundialista, recordando su participación en dos Copas Mundiales: Francia 1998 y Corea-Japón 2002. “Los nervios están a flor de piel. Cada uno vive su emoción intensamente. Y luego es solo cuestión de esperar… hasta que la pelota empieza a rodar. Hasta ese momento, uno tiene mariposas en el estómago por lo que significa”, expresó el entrenador, cuyo segundo ciclo en River no logró los resultados esperados.
Acerca de las selecciones favoritas en esta Copa del Mundo, Gallardo mencionó a Francia como un equipo destacado y comentó: “Creo que este podría ser un Mundial de mediocampistas, porque me gustan los equipos con mediocampistas como los de Argentina, España, Alemania y Portugal. Esos equipos seguramente se consolidarán a medida que avance la competencia”.
El exentrenador se refirió además a la evolución de la cobertura mediática en el fútbol: “Los tiempos cambiaron. Hoy un entrenamiento abierto no solo lo cubren dos o tres canales, sino que ingresan 40 o 50 personas en clubes grandes como River, lo que requiere muchas precauciones. Uno quiere enfocarse en el entrenamiento y no porque quiera ocultar algo. Intentábamos jugar para nosotros. Después, están las filtraciones, que son incontrolables. Jugábamos sin tratar de perjudicar a nadie, incluidos los periodistas que trabajan permanentemente”.
En otro momento del programa, Falcao destacó las habilidades de Gallardo como líder desde su etapa en el plantel de River, asegurando: “Este me educó un poco. Lo veía desde que hablaba, aportaba lo justo y necesario. Cuando él hablaba, todos callábamos y lo escuchábamos, sus contribuciones eran acertadas y eso hacía que las cosas funcionaran”.
En un entorno relajado y ameno, Gallardo mostró al principio cierta tensión frente a las cámaras, pero se fue soltando a lo largo de la conversación, respondiendo preguntas de Agüero y del periodista Sebastián Pollo Vignolo. El diálogo incluyó momentos de seriedad y emoción, especialmente cuando recordó el valioso apoyo de sus padres durante su crecimiento, en particular su padre, Máximo, quien falleció en diciembre de 2024, y su madre, Ana María Maidana, quien dejó este mundo en noviembre de 2014.
“Ellos entendían que acompañarme en silencio era lo mejor que me podían ofrecer y lo hicieron. Siempre fui un agradecido por eso”, compartió Gallardo, añadiendo con una emotiva mirada: “Sobre todo cuando ves lo que sucede en el baby fútbol, con los padres gritando descontroladamente al árbitro, a los chicos, a sus propios hijos. Eso no lo hubiese querido. Es más: mi papá fue mi entrenador en esa etapa y un día me dio una indicación dura. Le respondí que si me decía algo más, no jugaría más. Y no lo hizo. Me daba indicaciones, pero nunca más me gritó”.
Cumpliendo 50 años en enero, Gallardo también relató la experiencia de un futbolista en las horas previas a un debut mundialista, recordando su participación en dos Copas Mundiales: Francia 1998 y Corea-Japón 2002. “Los nervios están a flor de piel. Cada uno vive su emoción intensamente. Y luego es solo cuestión de esperar… hasta que la pelota empieza a rodar. Hasta ese momento, uno tiene mariposas en el estómago por lo que significa”, expresó el entrenador, cuyo segundo ciclo en River no logró los resultados esperados.
Acerca de las selecciones favoritas en esta Copa del Mundo, Gallardo mencionó a Francia como un equipo destacado y comentó: “Creo que este podría ser un Mundial de mediocampistas, porque me gustan los equipos con mediocampistas como los de Argentina, España, Alemania y Portugal. Esos equipos seguramente se consolidarán a medida que avance la competencia”.
El exentrenador se refirió además a la evolución de la cobertura mediática en el fútbol: “Los tiempos cambiaron. Hoy un entrenamiento abierto no solo lo cubren dos o tres canales, sino que ingresan 40 o 50 personas en clubes grandes como River, lo que requiere muchas precauciones. Uno quiere enfocarse en el entrenamiento y no porque quiera ocultar algo. Intentábamos jugar para nosotros. Después, están las filtraciones, que son incontrolables. Jugábamos sin tratar de perjudicar a nadie, incluidos los periodistas que trabajan permanentemente”.
En otro momento del programa, Falcao destacó las habilidades de Gallardo como líder desde su etapa en el plantel de River, asegurando: “Este me educó un poco. Lo veía desde que hablaba, aportaba lo justo y necesario. Cuando él hablaba, todos callábamos y lo escuchábamos, sus contribuciones eran acertadas y eso hacía que las cosas funcionaran”.













