En ese marco, destacó el potencial de Neuquén en sectores como hidrocarburos, turismo, producción, industria, tecnología, energías limpias y medio ambiente, y planteó la necesidad de aprovechar el actual desarrollo de Vaca Muerta para generar nuevas actividades económicas.
“No queremos que nos pase como a otras provincias que se va el gas y el petróleo y después muchos de los que vivieron de eso ni siquiera se acuerdan del nombre de la provincia que les dio mucho durante tantos años”, sostuvo Figueroa.
El mandatario señaló que la provincia ya inició una etapa centrada en la atracción de inversiones y defendió el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al considerar que establece condiciones necesarias para mejorar la competitividad y facilitar la inserción en los mercados internacionales.
Figueroa también destacó la reducción de 10 puntos en la alícuota del Impuesto a las Ganancias y recordó que, en su versión inicial, el RIGI no contemplaba el upstream de gas y petróleo. Según explicó, Neuquén solicitó su incorporación debido a la importancia de ese segmento dentro de la cadena de formación de precios para alcanzar mayor competitividad internacional.
En ese sentido, consideró que fue “un grave error” pensar que las inversiones en el sector se concretarían sin la aplicación del RIGI.
El gobernador cuestionó además la idea de que el desempeño económico de Neuquén se explica exclusivamente por la presencia de Vaca Muerta. Señaló que esa mirada implica desconocer el trabajo realizado en la provincia y sostuvo que la formación geológica constituye una condición necesaria, pero no suficiente, para alcanzar resultados productivos.
Al referirse a la distribución de los recursos generados por un barril de petróleo destinado a la exportación sin RIGI, Figueroa explicó que el 60% corresponde a costos y ganancias de las empresas, mientras que el 40% restante se distribuye entre los distintos niveles del Estado. De ese porcentaje, Neuquén recibe el 13%, mientras que el Gobierno nacional obtiene el 27%; de esos 27 puntos, 10 se distribuyen entre las demás provincias y 17 permanecen en el Estado nacional.
Figueroa afirmó que los recursos que recibe la provincia son destinados de manera inmediata a infraestructura y sustentabilidad social. En ese marco, destacó el nivel de inversión neuquino por habitante en obra pública y educación y señaló que la provincia ocupa el cuarto lugar a nivel nacional en materia de exportaciones.
“Tenemos una ventana de tiempo y tenemos que acelerar para extraer todo nuestro gas y nuestro petróleo”, advirtió, al señalar que de lo contrario podrían perderse recursos tanto para Neuquén como para el resto del país.
La estrategia provincial también contempla el desarrollo del turismo, al que definió como la segunda actividad más importante de Neuquén, junto con inversiones en infraestructura. Entre las obras mencionó 1.000 kilómetros de nuevas rutas y 100.000 metros cuadrados de mejoras en establecimientos educativos.
También destacó un programa de becas denominado Gregorio Álvarez, que actualmente alcanza a 20.000 estudiantes de la provincia y que cuenta con el respaldo de distintos actores del sector productivo y financiero provincial.
En paralelo, Figueroa señaló que la producción agropecuaria constituye otro componente central de la matriz económica y mencionó un proyecto para incorporar nuevas superficies bajo riego en el Valle del Limay. Según indicó, el proyecto Corredor del Viento permitiría duplicar la superficie total actualmente irrigada en la provincia.
El gobernador anticipó además que se trabajará junto con empresas operadoras de gas y petróleo para incorporar al riego parte de las zonas de Vaca Muerta. La intención, explicó, es que áreas actualmente destinadas a la producción hidrocarburífera puedan complementar esa actividad con cultivos, pasturas y ganadería.
A su vez, planteó el objetivo de convertir a Neuquén en una provincia líder en la generación de nuevas fuentes de energía, entre ellas la eólica, térmica y solar, con el criterio de utilizar los recursos de manera eficiente.
“Lo nuestro es un desafío generacional”, afirmó Figueroa, al destacar que Neuquén tendrá un papel central en la transformación productiva que atraviesa la provincia.
Durante la jornada también participaron funcionarios nacionales y provinciales, legisladores, intendentes neuquinos, representantes diplomáticos y autoridades de organismos internacionales, además de empresarios y directivos de compañías nacionales e internacionales.
En ese marco, destacó el potencial de Neuquén en sectores como hidrocarburos, turismo, producción, industria, tecnología, energías limpias y medio ambiente, y planteó la necesidad de aprovechar el actual desarrollo de Vaca Muerta para generar nuevas actividades económicas.
“No queremos que nos pase como a otras provincias que se va el gas y el petróleo y después muchos de los que vivieron de eso ni siquiera se acuerdan del nombre de la provincia que les dio mucho durante tantos años”, sostuvo Figueroa.
El mandatario señaló que la provincia ya inició una etapa centrada en la atracción de inversiones y defendió el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al considerar que establece condiciones necesarias para mejorar la competitividad y facilitar la inserción en los mercados internacionales.
Figueroa también destacó la reducción de 10 puntos en la alícuota del Impuesto a las Ganancias y recordó que, en su versión inicial, el RIGI no contemplaba el upstream de gas y petróleo. Según explicó, Neuquén solicitó su incorporación debido a la importancia de ese segmento dentro de la cadena de formación de precios para alcanzar mayor competitividad internacional.
En ese sentido, consideró que fue “un grave error” pensar que las inversiones en el sector se concretarían sin la aplicación del RIGI.
El gobernador cuestionó además la idea de que el desempeño económico de Neuquén se explica exclusivamente por la presencia de Vaca Muerta. Señaló que esa mirada implica desconocer el trabajo realizado en la provincia y sostuvo que la formación geológica constituye una condición necesaria, pero no suficiente, para alcanzar resultados productivos.
Al referirse a la distribución de los recursos generados por un barril de petróleo destinado a la exportación sin RIGI, Figueroa explicó que el 60% corresponde a costos y ganancias de las empresas, mientras que el 40% restante se distribuye entre los distintos niveles del Estado. De ese porcentaje, Neuquén recibe el 13%, mientras que el Gobierno nacional obtiene el 27%; de esos 27 puntos, 10 se distribuyen entre las demás provincias y 17 permanecen en el Estado nacional.
Figueroa afirmó que los recursos que recibe la provincia son destinados de manera inmediata a infraestructura y sustentabilidad social. En ese marco, destacó el nivel de inversión neuquino por habitante en obra pública y educación y señaló que la provincia ocupa el cuarto lugar a nivel nacional en materia de exportaciones.
“Tenemos una ventana de tiempo y tenemos que acelerar para extraer todo nuestro gas y nuestro petróleo”, advirtió, al señalar que de lo contrario podrían perderse recursos tanto para Neuquén como para el resto del país.
La estrategia provincial también contempla el desarrollo del turismo, al que definió como la segunda actividad más importante de Neuquén, junto con inversiones en infraestructura. Entre las obras mencionó 1.000 kilómetros de nuevas rutas y 100.000 metros cuadrados de mejoras en establecimientos educativos.
También destacó un programa de becas denominado Gregorio Álvarez, que actualmente alcanza a 20.000 estudiantes de la provincia y que cuenta con el respaldo de distintos actores del sector productivo y financiero provincial.
En paralelo, Figueroa señaló que la producción agropecuaria constituye otro componente central de la matriz económica y mencionó un proyecto para incorporar nuevas superficies bajo riego en el Valle del Limay. Según indicó, el proyecto Corredor del Viento permitiría duplicar la superficie total actualmente irrigada en la provincia.
El gobernador anticipó además que se trabajará junto con empresas operadoras de gas y petróleo para incorporar al riego parte de las zonas de Vaca Muerta. La intención, explicó, es que áreas actualmente destinadas a la producción hidrocarburífera puedan complementar esa actividad con cultivos, pasturas y ganadería.
A su vez, planteó el objetivo de convertir a Neuquén en una provincia líder en la generación de nuevas fuentes de energía, entre ellas la eólica, térmica y solar, con el criterio de utilizar los recursos de manera eficiente.
“Lo nuestro es un desafío generacional”, afirmó Figueroa, al destacar que Neuquén tendrá un papel central en la transformación productiva que atraviesa la provincia.
Durante la jornada también participaron funcionarios nacionales y provinciales, legisladores, intendentes neuquinos, representantes diplomáticos y autoridades de organismos internacionales, además de empresarios y directivos de compañías nacionales e internacionales.













