La estrategia comenzó a tomar forma durante una cena realizada en la embajada argentina en París, donde se planteó la posibilidad de vincular el acompañamiento de los mandatarios provinciales a los proyectos del Ejecutivo con acuerdos electorales en sus respectivos distritos.
Javier Milei respaldó esa orientación durante su participación en una actividad en la sede de la OCDE en París. Allí planteó la necesidad de construir un frente común con los gobernadores para evitar el regreso del populismo y sostener el rumbo económico.
La propuesta oficial contempla acuerdos de carácter electoral que incluyan la no interferencia de La Libertad Avanza en determinadas provincias, a cambio del respaldo de los gobernadores para avanzar con el Presupuesto y la suspensión de las primarias.
Sin embargo, las conversaciones todavía enfrentan obstáculos. Los mandatarios provinciales advierten que ni Milei ni Santilli concentran por sí solos la decisión final sobre las candidaturas y alianzas electorales en cada distrito. El rol de Karina Milei aparece como determinante en esa definición, lo que genera dudas sobre hasta dónde podrán avanzar los entendimientos alcanzados con la Casa Rosada.
El oficialismo y los gobernadores tienen intereses concretos detrás de la negociación. Para Milei, uno de los objetivos es llegar a las elecciones presidenciales de octubre sin acumular una sucesión de derrotas de La Libertad Avanza en los comicios provinciales. Los mandatarios, en cambio, buscan preservar el control de sus territorios y aspiran a que el oficialismo nacional no presente listas propias que puedan disputarles poder en sus provincias.
El escenario también presenta dificultades en la Ciudad de Buenos Aires, donde el PRO atraviesa una disputa interna. Jorge Macri, alineado con la posibilidad de un entendimiento con Milei, impulsa una alianza con La Libertad Avanza, mientras que Mauricio Macri promueve a Fernando de Andreis como alternativa dentro de la competencia por el control electoral del principal distrito del partido.
La interna también refleja las tensiones existentes dentro del espacio y las dificultades para definir una estrategia común frente al avance del oficialismo nacional.
En algunas provincias, en cambio, ya existen acuerdos que pueden funcionar como antecedentes para la negociación. En Entre Ríos, el gobernador Rogelio Frigerio logró conformar una alianza legislativa con La Libertad Avanza y también se impuso frente al peronismo. El mandatario es uno de los principales impulsores del entendimiento planteado por la Casa Rosada.
En Chubut, Ignacio Torres también busca avanzar con un acuerdo que le permita fortalecer su estructura política frente al peronismo, luego de anunciar una inversión de gran magnitud para la provincia.
El escenario es diferente en otros distritos. El gobernador de San Luis, Claudio Poggi, no participó del encuentro desarrollado en Francia y enfrenta la competencia del dirigente libertario Bartolomé Abdala, que busca disputar la gobernación.
En Jujuy, el gobernador radical Carlos Sadir mantiene reservas sobre el nivel de influencia que puede alcanzar la Casa Rosada en el distrito frente a las figuras libertarias Manuel Quintar y Ezequiel Atauche, quienes aparecen como posibles competidores para 2027.
Mendoza presenta otro escenario de disputa. Las dificultades de Alfredo Cornejo para definir su sucesión abrieron espacio para que la Casa Rosada impulse a Luis Petri como candidato a gobernador. La estructura libertaria comenzó a ganar presencia en la provincia y plantea un desafío para el oficialismo local.
Las negociaciones tendrán como telón de fondo el tratamiento legislativo del Presupuesto y la suspensión de las PASO. El debate fue postergado para la próxima semana, una decisión que amplió el margen disponible para que Santilli intente cerrar acuerdos con los gobernadores.
La desconfianza, sin embargo, continúa siendo uno de los principales obstáculos. Los mandatarios recuerdan incumplimientos de acuerdos anteriores y mencionan, entre otros antecedentes, la reducción de fondos destinados a discapacidad y universidades mientras se discutía un dictamen conjunto.
Con ese escenario, comienza un período de fuerte actividad política en el que todavía no está definido el mapa electoral. Las negociaciones deberán determinar si el próximo proceso electoral queda estructurado alrededor de una disputa entre La Libertad Avanza y el peronismo, si se consolida una competencia entre tres espacios o si las tensiones internas derivan en una fragmentación mayor.
La estrategia comenzó a tomar forma durante una cena realizada en la embajada argentina en París, donde se planteó la posibilidad de vincular el acompañamiento de los mandatarios provinciales a los proyectos del Ejecutivo con acuerdos electorales en sus respectivos distritos.
Javier Milei respaldó esa orientación durante su participación en una actividad en la sede de la OCDE en París. Allí planteó la necesidad de construir un frente común con los gobernadores para evitar el regreso del populismo y sostener el rumbo económico.
La propuesta oficial contempla acuerdos de carácter electoral que incluyan la no interferencia de La Libertad Avanza en determinadas provincias, a cambio del respaldo de los gobernadores para avanzar con el Presupuesto y la suspensión de las primarias.
Sin embargo, las conversaciones todavía enfrentan obstáculos. Los mandatarios provinciales advierten que ni Milei ni Santilli concentran por sí solos la decisión final sobre las candidaturas y alianzas electorales en cada distrito. El rol de Karina Milei aparece como determinante en esa definición, lo que genera dudas sobre hasta dónde podrán avanzar los entendimientos alcanzados con la Casa Rosada.
El oficialismo y los gobernadores tienen intereses concretos detrás de la negociación. Para Milei, uno de los objetivos es llegar a las elecciones presidenciales de octubre sin acumular una sucesión de derrotas de La Libertad Avanza en los comicios provinciales. Los mandatarios, en cambio, buscan preservar el control de sus territorios y aspiran a que el oficialismo nacional no presente listas propias que puedan disputarles poder en sus provincias.
El escenario también presenta dificultades en la Ciudad de Buenos Aires, donde el PRO atraviesa una disputa interna. Jorge Macri, alineado con la posibilidad de un entendimiento con Milei, impulsa una alianza con La Libertad Avanza, mientras que Mauricio Macri promueve a Fernando de Andreis como alternativa dentro de la competencia por el control electoral del principal distrito del partido.
La interna también refleja las tensiones existentes dentro del espacio y las dificultades para definir una estrategia común frente al avance del oficialismo nacional.
En algunas provincias, en cambio, ya existen acuerdos que pueden funcionar como antecedentes para la negociación. En Entre Ríos, el gobernador Rogelio Frigerio logró conformar una alianza legislativa con La Libertad Avanza y también se impuso frente al peronismo. El mandatario es uno de los principales impulsores del entendimiento planteado por la Casa Rosada.
En Chubut, Ignacio Torres también busca avanzar con un acuerdo que le permita fortalecer su estructura política frente al peronismo, luego de anunciar una inversión de gran magnitud para la provincia.
El escenario es diferente en otros distritos. El gobernador de San Luis, Claudio Poggi, no participó del encuentro desarrollado en Francia y enfrenta la competencia del dirigente libertario Bartolomé Abdala, que busca disputar la gobernación.
En Jujuy, el gobernador radical Carlos Sadir mantiene reservas sobre el nivel de influencia que puede alcanzar la Casa Rosada en el distrito frente a las figuras libertarias Manuel Quintar y Ezequiel Atauche, quienes aparecen como posibles competidores para 2027.
Mendoza presenta otro escenario de disputa. Las dificultades de Alfredo Cornejo para definir su sucesión abrieron espacio para que la Casa Rosada impulse a Luis Petri como candidato a gobernador. La estructura libertaria comenzó a ganar presencia en la provincia y plantea un desafío para el oficialismo local.
Las negociaciones tendrán como telón de fondo el tratamiento legislativo del Presupuesto y la suspensión de las PASO. El debate fue postergado para la próxima semana, una decisión que amplió el margen disponible para que Santilli intente cerrar acuerdos con los gobernadores.
La desconfianza, sin embargo, continúa siendo uno de los principales obstáculos. Los mandatarios recuerdan incumplimientos de acuerdos anteriores y mencionan, entre otros antecedentes, la reducción de fondos destinados a discapacidad y universidades mientras se discutía un dictamen conjunto.
Con ese escenario, comienza un período de fuerte actividad política en el que todavía no está definido el mapa electoral. Las negociaciones deberán determinar si el próximo proceso electoral queda estructurado alrededor de una disputa entre La Libertad Avanza y el peronismo, si se consolida una competencia entre tres espacios o si las tensiones internas derivan en una fragmentación mayor.











