La estrategia santafesina se inscribe en una tendencia que alcanza a numerosos gobernadores, que buscan que la disputa por los cargos provinciales se desarrolle alejada de la competencia presidencial. El escenario nacional previsto para octubre y la polarización que podría atravesar esa elección aparecen como factores centrales para quienes evalúan desdoblar los comicios.
El panorama que manejan distintos sectores políticos indica que al menos 20 de las 24 provincias podrían separar sus elecciones de las nacionales. Catamarca es, hasta ahora, el único distrito que confirmó que votará en octubre, en coincidencia con los comicios presidenciales.
Entre los mandatarios que mantendrían alineadas las elecciones aparece el riojano Ricardo Quintela. En la provincia de Buenos Aires, en cambio, el calendario presenta restricciones legales para separar las PASO locales de las nacionales. El gobernador Axel Kicillof tampoco tendría margen temporal para modificar ese esquema, debido a que las primarias nacionales están previstas para agosto y el escrutinio definitivo dejaría poco espacio para adelantar los comicios bonaerenses.
La Ciudad de Buenos Aires tampoco definió un desdoblamiento. La hipótesis que se analiza es realizar los comicios el mismo día que los nacionales, aunque con sistemas de votación diferentes: Boleta Única de Papel para la elección nacional y Boleta Única Electrónica para los cargos porteños.
Neuquén, en tanto, podría convertirse en uno de los primeros distritos en concurrir a las urnas. En el escenario que manejan sectores de la oposición provincial, el gobernador Rolando Figueroa podría convocar los comicios para febrero. Río Negro ya tiene decidido separar su elección de la nacional, aunque Alberto Weretilneck todavía no oficializó la fecha y en la provincia se menciona mayo como una posibilidad.
También se espera que Chubut, bajo la conducción de Ignacio Torres, adelante su votación. El mismo camino analizan Entre Ríos, con Rogelio Frigerio; San Juan, con Marcelo Orrego; Mendoza, con Alfredo Cornejo; Corrientes, con Juan Pablo Valdés; Misiones, con Hugo Passalacqua; Jujuy, con Carlos Sadir; y Tucumán, donde Osvaldo Jaldo ya anunció que la elección será el 9 de mayo.
En Mendoza, el esquema previsto contempla PASO en junio y elecciones generales en septiembre, mientras que en Misiones se evalúan fechas entre mayo y junio. También existe la posibilidad de que La Pampa y Formosa se sumen al grupo de provincias que separarán sus elecciones nacionales, según las previsiones que circulan dentro del peronismo.
Salta es otro de los distritos que se encamina al desdoblamiento. El gobernador Gustavo Sáenz anticipó que la elección será separada de la nacional, aunque todavía no oficializó el día. La posibilidad que se maneja en la provincia es mayo y la explicación formal estaría vinculada con el sistema de Boleta Electrónica.
En ese distrito, además, la eventual candidatura de Sáenz para un nuevo mandato podría quedar sometida a una disputa judicial. Dirigentes de La Libertad Avanza y el exgobernador Juan Manuel Urtubey podrían cuestionar ante la Justicia salteña y eventualmente ante la Corte Suprema la interpretación sobre el momento en que debe computarse el inicio del primer mandato del actual gobernador.
El caso salteño también adquiere importancia para el Gobierno nacional por la representación legislativa de Sáenz. El mandatario cuenta con tres diputados nacionales y dos senadoras que resultan relevantes para la discusión de la reforma electoral que impulsan Javier y Karina Milei, cuyo objetivo es eliminar o suspender las PASO nacionales.
La Casa Rosada mantiene conversaciones con distintos gobernadores para intentar construir acuerdos alrededor de esa reforma y del armado electoral de 2027. Sin embargo, Sáenz no estaría incluido actualmente en esas negociaciones, en un contexto en el que el oficialismo nacional busca disputar la provincia en las próximas elecciones.
La negociación con los gobernadores tiene además un componente provincial. Los mandatarios reclaman garantías para sus proyectos de reelección y alternativas que les permitan incorporar candidatos propios junto con postulantes de La Libertad Avanza en las boletas nacionales de octubre.
Una de las opciones que se analiza es volver a habilitar las colectoras. Ese mecanismo permitiría que distintas fuerzas provinciales adhieran candidatos propios a la boleta nacional de La Libertad Avanza que llevaría a Javier Milei, con un esquema de distribución de cargos mediante el sistema D’Hondt.
Dentro del oficialismo nacional sostienen que todavía existe tiempo para avanzar con la reforma, aunque la Justicia estableció que los cambios deben concretarse antes de que termine el año. La posición del Gobierno es que el objetivo central de la estrategia electoral será garantizar la reelección de Javier Milei, en un escenario diferente al de 2025, cuando la prioridad había sido conseguir una cantidad suficiente de legisladores para sostener los vetos presidenciales.
Los gobernadores, mientras tanto, mantienen abiertas las conversaciones pero muestran cautela frente a un acuerdo que todavía no tiene todos sus términos definidos. El principal punto de discusión pasa por las condiciones que ofrecerá el oficialismo nacional a cambio del respaldo a la reforma electoral y a un eventual esquema de alianzas para las elecciones de 2027.
La estrategia santafesina se inscribe en una tendencia que alcanza a numerosos gobernadores, que buscan que la disputa por los cargos provinciales se desarrolle alejada de la competencia presidencial. El escenario nacional previsto para octubre y la polarización que podría atravesar esa elección aparecen como factores centrales para quienes evalúan desdoblar los comicios.
El panorama que manejan distintos sectores políticos indica que al menos 20 de las 24 provincias podrían separar sus elecciones de las nacionales. Catamarca es, hasta ahora, el único distrito que confirmó que votará en octubre, en coincidencia con los comicios presidenciales.
Entre los mandatarios que mantendrían alineadas las elecciones aparece el riojano Ricardo Quintela. En la provincia de Buenos Aires, en cambio, el calendario presenta restricciones legales para separar las PASO locales de las nacionales. El gobernador Axel Kicillof tampoco tendría margen temporal para modificar ese esquema, debido a que las primarias nacionales están previstas para agosto y el escrutinio definitivo dejaría poco espacio para adelantar los comicios bonaerenses.
La Ciudad de Buenos Aires tampoco definió un desdoblamiento. La hipótesis que se analiza es realizar los comicios el mismo día que los nacionales, aunque con sistemas de votación diferentes: Boleta Única de Papel para la elección nacional y Boleta Única Electrónica para los cargos porteños.
Neuquén, en tanto, podría convertirse en uno de los primeros distritos en concurrir a las urnas. En el escenario que manejan sectores de la oposición provincial, el gobernador Rolando Figueroa podría convocar los comicios para febrero. Río Negro ya tiene decidido separar su elección de la nacional, aunque Alberto Weretilneck todavía no oficializó la fecha y en la provincia se menciona mayo como una posibilidad.
También se espera que Chubut, bajo la conducción de Ignacio Torres, adelante su votación. El mismo camino analizan Entre Ríos, con Rogelio Frigerio; San Juan, con Marcelo Orrego; Mendoza, con Alfredo Cornejo; Corrientes, con Juan Pablo Valdés; Misiones, con Hugo Passalacqua; Jujuy, con Carlos Sadir; y Tucumán, donde Osvaldo Jaldo ya anunció que la elección será el 9 de mayo.
En Mendoza, el esquema previsto contempla PASO en junio y elecciones generales en septiembre, mientras que en Misiones se evalúan fechas entre mayo y junio. También existe la posibilidad de que La Pampa y Formosa se sumen al grupo de provincias que separarán sus elecciones nacionales, según las previsiones que circulan dentro del peronismo.
Salta es otro de los distritos que se encamina al desdoblamiento. El gobernador Gustavo Sáenz anticipó que la elección será separada de la nacional, aunque todavía no oficializó el día. La posibilidad que se maneja en la provincia es mayo y la explicación formal estaría vinculada con el sistema de Boleta Electrónica.
En ese distrito, además, la eventual candidatura de Sáenz para un nuevo mandato podría quedar sometida a una disputa judicial. Dirigentes de La Libertad Avanza y el exgobernador Juan Manuel Urtubey podrían cuestionar ante la Justicia salteña y eventualmente ante la Corte Suprema la interpretación sobre el momento en que debe computarse el inicio del primer mandato del actual gobernador.
El caso salteño también adquiere importancia para el Gobierno nacional por la representación legislativa de Sáenz. El mandatario cuenta con tres diputados nacionales y dos senadoras que resultan relevantes para la discusión de la reforma electoral que impulsan Javier y Karina Milei, cuyo objetivo es eliminar o suspender las PASO nacionales.
La Casa Rosada mantiene conversaciones con distintos gobernadores para intentar construir acuerdos alrededor de esa reforma y del armado electoral de 2027. Sin embargo, Sáenz no estaría incluido actualmente en esas negociaciones, en un contexto en el que el oficialismo nacional busca disputar la provincia en las próximas elecciones.
La negociación con los gobernadores tiene además un componente provincial. Los mandatarios reclaman garantías para sus proyectos de reelección y alternativas que les permitan incorporar candidatos propios junto con postulantes de La Libertad Avanza en las boletas nacionales de octubre.
Una de las opciones que se analiza es volver a habilitar las colectoras. Ese mecanismo permitiría que distintas fuerzas provinciales adhieran candidatos propios a la boleta nacional de La Libertad Avanza que llevaría a Javier Milei, con un esquema de distribución de cargos mediante el sistema D’Hondt.
Dentro del oficialismo nacional sostienen que todavía existe tiempo para avanzar con la reforma, aunque la Justicia estableció que los cambios deben concretarse antes de que termine el año. La posición del Gobierno es que el objetivo central de la estrategia electoral será garantizar la reelección de Javier Milei, en un escenario diferente al de 2025, cuando la prioridad había sido conseguir una cantidad suficiente de legisladores para sostener los vetos presidenciales.
Los gobernadores, mientras tanto, mantienen abiertas las conversaciones pero muestran cautela frente a un acuerdo que todavía no tiene todos sus términos definidos. El principal punto de discusión pasa por las condiciones que ofrecerá el oficialismo nacional a cambio del respaldo a la reforma electoral y a un eventual esquema de alianzas para las elecciones de 2027.













