Los futuros del Brent, referencia internacional, avanzaron más de un 5%, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), principal indicador del mercado estadounidense, registró una suba similar. En las primeras horas de operaciones, el Brent había llegado a USD 102,28 y el WTI a USD 91,99.
Los contratos vinculados al Brent también mostraron una tendencia positiva. Los CFD sobre el crudo operaban en torno a los USD 105,09 por barril, con una mejora de USD 3,88, equivalente a un avance del 3,83%.
El principal factor de presión sobre el mercado se encuentra en el golfo Pérsico, particularmente en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético internacional. La intensificación de los ataques contra embarcaciones que circulan por esa zona volvió a instalar el temor a que se produzcan interrupciones en el flujo de petróleo y combustibles provenientes de Medio Oriente.
Antes del conflicto con Irán, por ese paso marítimo transitaban cargamentos equivalentes a cerca del 20% del petróleo y los combustibles comercializados a nivel mundial. Una interrupción prolongada podría afectar las exportaciones de los principales productores del Golfo y generar nuevas presiones sobre las cotizaciones internacionales.
Los ataques contra petroleros registrados recientemente alcanzaron niveles considerados especialmente elevados desde el comienzo del conflicto. El escenario genera mayores dificultades para los productores del Golfo, que al mismo tiempo incrementaron sus exportaciones y enfrentan mayores riesgos para trasladar su producción hacia los mercados internacionales.
La situación se desarrolla mientras el enfrentamiento con Irán atraviesa su octavo mes. En paralelo, Siria analiza la posibilidad de brindar asistencia militar a Arabia Saudita en su creciente enfrentamiento con los hutíes respaldados por Irán en Yemen, de acuerdo con información atribuida a un funcionario estadounidense y una fuente militar siria.
A la tensión geopolítica se suma un factor climático que amenaza con reducir la oferta. Un huracán se aproxima a zonas de producción offshore de Estados Unidos, el mayor productor mundial de petróleo, lo que llevó al cierre de plataformas y a una reducción temporal de la extracción.
La menor disponibilidad de crudo estadounidense se produce en un mercado particularmente atento a cualquier interrupción adicional. Los operadores también siguen la evolución de los inventarios, después de que los últimos datos mostraran una reducción de las existencias de petróleo mayor a la esperada. Las reservas de diésel también registraron una leve disminución.
La caída de los inventarios reforzó la percepción de que el mercado cuenta con un margen reducido para absorber nuevas dificultades de abastecimiento. A esto se suman las expectativas sobre la evolución del conflicto y la capacidad de los países productores y consumidores para responder ante eventuales interrupciones.
El petróleo retomó así la tendencia alcista después de una jornada negativa. El miércoles, los precios habían terminado en baja luego de que la Agencia Internacional de la Energía anunciara que aceleraría la liberación de reservas de petróleo y concentraría sus esfuerzos en garantizar el abastecimiento de diésel.
La medida buscó aliviar la presión generada por los elevados precios de los combustibles y las dificultades de suministro derivadas de la guerra. Sin embargo, la reacción posterior de las cotizaciones reflejó que los temores sobre la disponibilidad física de petróleo continuaron, especialmente por la situación en Ormuz y la menor producción en el Golfo de México.
El Brent funciona como referencia para una gran parte del crudo comercializado en Europa, Asia y otros mercados internacionales, mientras que el WTI constituye el principal indicador para Estados Unidos. La suba simultánea de ambos contratos muestra el impacto que tienen sobre el mercado las preocupaciones vinculadas con el abastecimiento global.
En las próximas jornadas, la evolución de los precios estará condicionada principalmente por la situación de seguridad en el estrecho de Ormuz, el alcance de las interrupciones en las plataformas estadounidenses y la capacidad de los gobiernos para utilizar sus reservas estratégicas frente a posibles faltantes.
Los futuros del Brent, referencia internacional, avanzaron más de un 5%, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), principal indicador del mercado estadounidense, registró una suba similar. En las primeras horas de operaciones, el Brent había llegado a USD 102,28 y el WTI a USD 91,99.
Los contratos vinculados al Brent también mostraron una tendencia positiva. Los CFD sobre el crudo operaban en torno a los USD 105,09 por barril, con una mejora de USD 3,88, equivalente a un avance del 3,83%.
El principal factor de presión sobre el mercado se encuentra en el golfo Pérsico, particularmente en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético internacional. La intensificación de los ataques contra embarcaciones que circulan por esa zona volvió a instalar el temor a que se produzcan interrupciones en el flujo de petróleo y combustibles provenientes de Medio Oriente.
Antes del conflicto con Irán, por ese paso marítimo transitaban cargamentos equivalentes a cerca del 20% del petróleo y los combustibles comercializados a nivel mundial. Una interrupción prolongada podría afectar las exportaciones de los principales productores del Golfo y generar nuevas presiones sobre las cotizaciones internacionales.
Los ataques contra petroleros registrados recientemente alcanzaron niveles considerados especialmente elevados desde el comienzo del conflicto. El escenario genera mayores dificultades para los productores del Golfo, que al mismo tiempo incrementaron sus exportaciones y enfrentan mayores riesgos para trasladar su producción hacia los mercados internacionales.
La situación se desarrolla mientras el enfrentamiento con Irán atraviesa su octavo mes. En paralelo, Siria analiza la posibilidad de brindar asistencia militar a Arabia Saudita en su creciente enfrentamiento con los hutíes respaldados por Irán en Yemen, de acuerdo con información atribuida a un funcionario estadounidense y una fuente militar siria.
A la tensión geopolítica se suma un factor climático que amenaza con reducir la oferta. Un huracán se aproxima a zonas de producción offshore de Estados Unidos, el mayor productor mundial de petróleo, lo que llevó al cierre de plataformas y a una reducción temporal de la extracción.
La menor disponibilidad de crudo estadounidense se produce en un mercado particularmente atento a cualquier interrupción adicional. Los operadores también siguen la evolución de los inventarios, después de que los últimos datos mostraran una reducción de las existencias de petróleo mayor a la esperada. Las reservas de diésel también registraron una leve disminución.
La caída de los inventarios reforzó la percepción de que el mercado cuenta con un margen reducido para absorber nuevas dificultades de abastecimiento. A esto se suman las expectativas sobre la evolución del conflicto y la capacidad de los países productores y consumidores para responder ante eventuales interrupciones.
El petróleo retomó así la tendencia alcista después de una jornada negativa. El miércoles, los precios habían terminado en baja luego de que la Agencia Internacional de la Energía anunciara que aceleraría la liberación de reservas de petróleo y concentraría sus esfuerzos en garantizar el abastecimiento de diésel.
La medida buscó aliviar la presión generada por los elevados precios de los combustibles y las dificultades de suministro derivadas de la guerra. Sin embargo, la reacción posterior de las cotizaciones reflejó que los temores sobre la disponibilidad física de petróleo continuaron, especialmente por la situación en Ormuz y la menor producción en el Golfo de México.
El Brent funciona como referencia para una gran parte del crudo comercializado en Europa, Asia y otros mercados internacionales, mientras que el WTI constituye el principal indicador para Estados Unidos. La suba simultánea de ambos contratos muestra el impacto que tienen sobre el mercado las preocupaciones vinculadas con el abastecimiento global.
En las próximas jornadas, la evolución de los precios estará condicionada principalmente por la situación de seguridad en el estrecho de Ormuz, el alcance de las interrupciones en las plataformas estadounidenses y la capacidad de los gobiernos para utilizar sus reservas estratégicas frente a posibles faltantes.













