Uno de los antecedentes recientes de esta búsqueda de una tercera opción es Somos Buenos Aires, una alianza integrada por radicales, peronistas, referentes de la Coalición Cívica y partidos vecinalistas. En las elecciones legislativas de 2025, el espacio consiguió ubicarse en el tercer puesto en cinco de las siete secciones electorales en las que compitió, con excepción de la segunda.
De cara a 2027, De la Torre, exintendente de San Miguel y antiguo aliado del presidente Javier Milei, busca conformar un nuevo espacio político. Su propuesta apunta a reunir a dirigentes que cuestionan la actual administración provincial y que plantean la necesidad de construir una alternativa de gobierno.
En esa línea, el exsenador impulsó recientemente la idea de “federalizar el conurbano”, una iniciativa que propone que 27 distritos se separen de la Provincia y conserven únicamente autoridades municipales y nacionales. El armado que promueve busca diferenciarse de las estructuras políticas tradicionales y enfocarse en los problemas cotidianos de los vecinos.
Otra alternativa en desarrollo es la de los hermanos Passaglia, que durante 2025 presentaron una fuerza propia bajo el nombre de Hechos. El espacio compitió en la segunda sección electoral y proyecta una nueva etapa de expansión con la mirada puesta en la gobernación bonaerense.
Manuel Passaglia, diputado provincial y exintendente de San Nicolás, y Santiago Passaglia, actual jefe comunal de ese distrito, trabajan en el lanzamiento de su partido, que podría concretarse hacia fines de octubre. Entre las posibilidades que se analizan figura una estrategia en la que uno de los hermanos compita por la presidencia y el otro por la gobernación de la provincia de Buenos Aires.
En paralelo, el exdiputado nacional Emilio Monzó aparece entre los dirigentes que podrían sumarse a una propuesta alternativa, aunque todavía no definió qué papel tendrá en los comicios de 2027. Sus recientes acercamientos al exministro de Economía Sergio Massa incluyeron encuentros con jóvenes del Frente Renovador, en los que destacó la capacidad del dirigente para generar acuerdos y convertirlos en medidas concretas.
Florencio Randazzo, también exdiputado nacional, mantiene por ahora una postura distante de los armados provinciales y no prevé incorporarse a una agrupación para competir en ese escenario. A su vez, el vecinalismo y el intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, figuran entre las opciones que podrían adquirir protagonismo, aunque sus eventuales candidaturas todavía están en evaluación.
La posibilidad de construir una tercera fuerza tiene antecedentes en las elecciones ejecutivas bonaerenses. En 2011, el Frente Amplio Progresista obtuvo el 11,64% de los votos, mientras que Daniel Scioli, candidato del Frente para la Victoria, ganó con el 55,18%.
Cuatro años después, la alianza Progresistas consiguió el 2,35% de los sufragios, en una elección en la que Cambiemos, con María Eugenia Vidal como candidata, se impuso por una diferencia de poco más de cuatro puntos frente a Aníbal Fernández.
En 2019, durante la primera victoria de Axel Kicillof en la provincia, Consenso Federal alcanzó el 5,11% de los votos. En cambio, en las elecciones de 2023 no surgió una fuerza alternativa que alcanzara una presencia comparable a la de esos espacios.
Con los próximos comicios todavía a distancia, los movimientos de dirigentes y agrupaciones anticipan una etapa de reorganización política en la provincia de Buenos Aires, donde distintos sectores buscan posicionarse por fuera de las dos principales fuerzas electorales.
Uno de los antecedentes recientes de esta búsqueda de una tercera opción es Somos Buenos Aires, una alianza integrada por radicales, peronistas, referentes de la Coalición Cívica y partidos vecinalistas. En las elecciones legislativas de 2025, el espacio consiguió ubicarse en el tercer puesto en cinco de las siete secciones electorales en las que compitió, con excepción de la segunda.
De cara a 2027, De la Torre, exintendente de San Miguel y antiguo aliado del presidente Javier Milei, busca conformar un nuevo espacio político. Su propuesta apunta a reunir a dirigentes que cuestionan la actual administración provincial y que plantean la necesidad de construir una alternativa de gobierno.
En esa línea, el exsenador impulsó recientemente la idea de “federalizar el conurbano”, una iniciativa que propone que 27 distritos se separen de la Provincia y conserven únicamente autoridades municipales y nacionales. El armado que promueve busca diferenciarse de las estructuras políticas tradicionales y enfocarse en los problemas cotidianos de los vecinos.
Otra alternativa en desarrollo es la de los hermanos Passaglia, que durante 2025 presentaron una fuerza propia bajo el nombre de Hechos. El espacio compitió en la segunda sección electoral y proyecta una nueva etapa de expansión con la mirada puesta en la gobernación bonaerense.
Manuel Passaglia, diputado provincial y exintendente de San Nicolás, y Santiago Passaglia, actual jefe comunal de ese distrito, trabajan en el lanzamiento de su partido, que podría concretarse hacia fines de octubre. Entre las posibilidades que se analizan figura una estrategia en la que uno de los hermanos compita por la presidencia y el otro por la gobernación de la provincia de Buenos Aires.
En paralelo, el exdiputado nacional Emilio Monzó aparece entre los dirigentes que podrían sumarse a una propuesta alternativa, aunque todavía no definió qué papel tendrá en los comicios de 2027. Sus recientes acercamientos al exministro de Economía Sergio Massa incluyeron encuentros con jóvenes del Frente Renovador, en los que destacó la capacidad del dirigente para generar acuerdos y convertirlos en medidas concretas.
Florencio Randazzo, también exdiputado nacional, mantiene por ahora una postura distante de los armados provinciales y no prevé incorporarse a una agrupación para competir en ese escenario. A su vez, el vecinalismo y el intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, figuran entre las opciones que podrían adquirir protagonismo, aunque sus eventuales candidaturas todavía están en evaluación.
La posibilidad de construir una tercera fuerza tiene antecedentes en las elecciones ejecutivas bonaerenses. En 2011, el Frente Amplio Progresista obtuvo el 11,64% de los votos, mientras que Daniel Scioli, candidato del Frente para la Victoria, ganó con el 55,18%.
Cuatro años después, la alianza Progresistas consiguió el 2,35% de los sufragios, en una elección en la que Cambiemos, con María Eugenia Vidal como candidata, se impuso por una diferencia de poco más de cuatro puntos frente a Aníbal Fernández.
En 2019, durante la primera victoria de Axel Kicillof en la provincia, Consenso Federal alcanzó el 5,11% de los votos. En cambio, en las elecciones de 2023 no surgió una fuerza alternativa que alcanzara una presencia comparable a la de esos espacios.
Con los próximos comicios todavía a distancia, los movimientos de dirigentes y agrupaciones anticipan una etapa de reorganización política en la provincia de Buenos Aires, donde distintos sectores buscan posicionarse por fuera de las dos principales fuerzas electorales.













