De acuerdo con el escrutinio provisorio, la lista de Estamos Haciendo Bariloche, integrada por Juntos Somos Río Negro y el espacio político de Cortés, consiguió cerca del 40% de los votos. Con ese resultado, obtuvo ocho de las 15 bancas destinadas a la convención que tendrá a su cargo la reforma de la Carta Orgánica Municipal.
El segundo lugar fue para Fuerza Bariloche, una alianza integrada por el Partido Justicialista y otros sectores del peronismo, que reunió aproximadamente el 19% de los sufragios y consiguió tres convencionales. La competencia estuvo marcada por la división del espacio justicialista, ya que otro sector presentó una candidatura por fuera de la principal coalición peronista.
Por su parte, La Libertad Avanza obtuvo poco más del 14% de los votos, a más de 25 puntos de la fuerza ganadora. La lista libertaria consiguió dos representantes en la convención constituyente. El resultado se produjo pese a que el espacio compitió junto al PRO, CREO Río Negro y agrupaciones vecinalistas.
La elección tuvo particular relevancia para el armado político nacional porque Bariloche es el principal distrito electoral de Río Negro. La conducción libertaria había decidido competir directamente contra el gobernador y su alianza local, en línea con una estrategia que busca ampliar la presencia partidaria en las provincias y disputar espacios de poder territorial.
Ese esquema es impulsado principalmente por Karina Milei y los hermanos Martín y Eduardo “Lule” Menem, quienes hasta ahora mantienen abierta la posibilidad de presentar candidatos propios en distintos distritos, incluso donde existen gobernadores con vínculos políticos con el oficialismo nacional.
En cambio, otros integrantes de la mesa política del Gobierno plantean la necesidad de acelerar los acuerdos con mandatarios provinciales aliados y dialoguistas para construir entendimientos electorales de cara a 2027. Entre quienes promueven esa alternativa se encuentran el ministro de Economía, Luis Caputo; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el asesor presidencial Santiago Caputo y Patricia Bullrich.
La diferencia de criterios también quedó expuesta en las negociaciones parlamentarias. Con poco más de un mes para el cierre del período de sesiones ordinarias, el oficialismo necesita avanzar en acuerdos con los gobernadores para conseguir respaldo legislativo a distintas iniciativas, entre ellas la suspensión de las PASO, una de las prioridades del presidente Javier Milei.
En ese escenario, las conversaciones electorales adquieren importancia para las negociaciones en el Congreso. Mientras un sector del Gobierno considera necesario alcanzar compromisos políticos con los mandatarios provinciales, la conducción partidaria encabezada por los Menem busca preservar la autonomía de La Libertad Avanza y mantener la posibilidad de competir con listas propias.
La falta de definiciones sobre el armado electoral también genera diferencias en los contactos con los gobernadores, que buscan conocer qué lugar tendrán sus espacios en una eventual alianza antes de comprometer el acompañamiento de sus legisladores a las iniciativas del Ejecutivo.
Para Weretilneck, en tanto, el resultado tuvo una dimensión que excede la disputa municipal. El gobernador celebró la victoria de su espacio y consiguió un respaldo electoral en una de las ciudades más importantes de la provincia, consolidando además el entendimiento político con el intendente Cortés.
El resultado de Bariloche vuelve a poner sobre la mesa las diferencias entre la construcción nacional de La Libertad Avanza y las estructuras políticas provinciales y municipales. De cara a las elecciones de 2027, la conducción libertaria deberá continuar definiendo cómo combinar la expansión de su propia fuerza con los acuerdos electorales que mantiene en discusión con los gobernadores.
De acuerdo con el escrutinio provisorio, la lista de Estamos Haciendo Bariloche, integrada por Juntos Somos Río Negro y el espacio político de Cortés, consiguió cerca del 40% de los votos. Con ese resultado, obtuvo ocho de las 15 bancas destinadas a la convención que tendrá a su cargo la reforma de la Carta Orgánica Municipal.
El segundo lugar fue para Fuerza Bariloche, una alianza integrada por el Partido Justicialista y otros sectores del peronismo, que reunió aproximadamente el 19% de los sufragios y consiguió tres convencionales. La competencia estuvo marcada por la división del espacio justicialista, ya que otro sector presentó una candidatura por fuera de la principal coalición peronista.
Por su parte, La Libertad Avanza obtuvo poco más del 14% de los votos, a más de 25 puntos de la fuerza ganadora. La lista libertaria consiguió dos representantes en la convención constituyente. El resultado se produjo pese a que el espacio compitió junto al PRO, CREO Río Negro y agrupaciones vecinalistas.
La elección tuvo particular relevancia para el armado político nacional porque Bariloche es el principal distrito electoral de Río Negro. La conducción libertaria había decidido competir directamente contra el gobernador y su alianza local, en línea con una estrategia que busca ampliar la presencia partidaria en las provincias y disputar espacios de poder territorial.
Ese esquema es impulsado principalmente por Karina Milei y los hermanos Martín y Eduardo “Lule” Menem, quienes hasta ahora mantienen abierta la posibilidad de presentar candidatos propios en distintos distritos, incluso donde existen gobernadores con vínculos políticos con el oficialismo nacional.
En cambio, otros integrantes de la mesa política del Gobierno plantean la necesidad de acelerar los acuerdos con mandatarios provinciales aliados y dialoguistas para construir entendimientos electorales de cara a 2027. Entre quienes promueven esa alternativa se encuentran el ministro de Economía, Luis Caputo; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el asesor presidencial Santiago Caputo y Patricia Bullrich.
La diferencia de criterios también quedó expuesta en las negociaciones parlamentarias. Con poco más de un mes para el cierre del período de sesiones ordinarias, el oficialismo necesita avanzar en acuerdos con los gobernadores para conseguir respaldo legislativo a distintas iniciativas, entre ellas la suspensión de las PASO, una de las prioridades del presidente Javier Milei.
En ese escenario, las conversaciones electorales adquieren importancia para las negociaciones en el Congreso. Mientras un sector del Gobierno considera necesario alcanzar compromisos políticos con los mandatarios provinciales, la conducción partidaria encabezada por los Menem busca preservar la autonomía de La Libertad Avanza y mantener la posibilidad de competir con listas propias.
La falta de definiciones sobre el armado electoral también genera diferencias en los contactos con los gobernadores, que buscan conocer qué lugar tendrán sus espacios en una eventual alianza antes de comprometer el acompañamiento de sus legisladores a las iniciativas del Ejecutivo.
Para Weretilneck, en tanto, el resultado tuvo una dimensión que excede la disputa municipal. El gobernador celebró la victoria de su espacio y consiguió un respaldo electoral en una de las ciudades más importantes de la provincia, consolidando además el entendimiento político con el intendente Cortés.
El resultado de Bariloche vuelve a poner sobre la mesa las diferencias entre la construcción nacional de La Libertad Avanza y las estructuras políticas provinciales y municipales. De cara a las elecciones de 2027, la conducción libertaria deberá continuar definiendo cómo combinar la expansión de su propia fuerza con los acuerdos electorales que mantiene en discusión con los gobernadores.













