El vocero presidencial, Adrián Ravier, sostuvo que el incremento del indicador es transitorio y respondió principalmente a factores externos que impactan sobre los mercados financieros. En ese sentido, consideró que la suba no representa una amenaza directa para la vida cotidiana de la población, aunque reconoció que genera preocupación en el ámbito financiero y en las operaciones de colocación de deuda.
El funcionario explicó que Argentina arrastra antecedentes de incumplimientos, crisis cambiarias y desequilibrios fiscales acumulados durante décadas, factores que mantienen elevado el nivel de riesgo que perciben los mercados. Sin embargo, afirmó que las medidas económicas implementadas por la actual administración apuntan precisamente a evitar que se repitan esos escenarios.
También señaló que la exposición del país a los movimientos internacionales provoca que los shocks externos tengan un impacto más pronunciado sobre la economía local. Por ese motivo, atribuyó parte del comportamiento reciente del riesgo país a la incertidumbre global y consideró que se trata de una situación pasajera.
Respecto de la capacidad de pago, Ravier fue categórico al afirmar que Argentina no entrará en default mientras Milei permanezca en la Presidencia. Como fundamento, mencionó el programa financiero presentado por el Gobierno, que contempla la cobertura de las necesidades de fondos para afrontar los intereses y compromisos de deuda durante 2026 y 2027.
En esa línea, destacó las medidas impulsadas por el Ministerio de Economía, el Banco Central y la Secretaría de Finanzas. Entre ellas mencionó la acumulación de reservas internacionales, la reducción prácticamente total de los pasivos remunerados y el mantenimiento del equilibrio fiscal como pilares para sostener la estabilidad macroeconómica.
El vocero también hizo referencia al escenario internacional y a los distintos acontecimientos que generaron volatilidad en los mercados, entre ellos el conflicto en Medio Oriente, el incremento de los precios del petróleo y la suba de las tasas de interés. Según explicó, estos factores contribuyeron a modificar las condiciones financieras globales y repercutieron sobre los países de la región.
En cuanto a las perspectivas económicas locales, sostuvo que las proyecciones apuntan a un crecimiento durante 2026, incluso si se registran uno o dos trimestres con resultados negativos. No obstante, aclaró que todavía es necesario esperar la publicación de los indicadores oficiales para determinar la evolución de la actividad.
En ese contexto, destacó el cambio en las condiciones económicas respecto de períodos anteriores y mencionó el superávit energético y el dinamismo de las exportaciones como elementos que fortalecen la posición del país. También contrastó el escenario actual con etapas en las que Argentina recurría a mecanismos como el denominado barril criollo.
Por otra parte, Ravier se refirió al panorama político de Estados Unidos y a las posibles consecuencias de las próximas elecciones legislativas. Sobre la situación del Partido Republicano, señaló que todavía no está definido si podrá conservar el control del Senado.
Sin embargo, aseguró que la estrategia económica argentina no depende del resultado electoral estadounidense ni de quién ocupe la Presidencia de ese país. En ese sentido, afirmó que el Gobierno tomó decisiones para que la estabilidad macroeconómica local no quede condicionada por los cambios políticos en el exterior.
Finalmente, ratificó que el alineamiento estratégico con Estados Unidos forma parte de la política de Estado de la administración de Milei y que la relación bilateral continuará independientemente de los resultados electorales.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, sostuvo que el incremento del indicador es transitorio y respondió principalmente a factores externos que impactan sobre los mercados financieros. En ese sentido, consideró que la suba no representa una amenaza directa para la vida cotidiana de la población, aunque reconoció que genera preocupación en el ámbito financiero y en las operaciones de colocación de deuda.
El funcionario explicó que Argentina arrastra antecedentes de incumplimientos, crisis cambiarias y desequilibrios fiscales acumulados durante décadas, factores que mantienen elevado el nivel de riesgo que perciben los mercados. Sin embargo, afirmó que las medidas económicas implementadas por la actual administración apuntan precisamente a evitar que se repitan esos escenarios.
También señaló que la exposición del país a los movimientos internacionales provoca que los shocks externos tengan un impacto más pronunciado sobre la economía local. Por ese motivo, atribuyó parte del comportamiento reciente del riesgo país a la incertidumbre global y consideró que se trata de una situación pasajera.
Respecto de la capacidad de pago, Ravier fue categórico al afirmar que Argentina no entrará en default mientras Milei permanezca en la Presidencia. Como fundamento, mencionó el programa financiero presentado por el Gobierno, que contempla la cobertura de las necesidades de fondos para afrontar los intereses y compromisos de deuda durante 2026 y 2027.
En esa línea, destacó las medidas impulsadas por el Ministerio de Economía, el Banco Central y la Secretaría de Finanzas. Entre ellas mencionó la acumulación de reservas internacionales, la reducción prácticamente total de los pasivos remunerados y el mantenimiento del equilibrio fiscal como pilares para sostener la estabilidad macroeconómica.
El vocero también hizo referencia al escenario internacional y a los distintos acontecimientos que generaron volatilidad en los mercados, entre ellos el conflicto en Medio Oriente, el incremento de los precios del petróleo y la suba de las tasas de interés. Según explicó, estos factores contribuyeron a modificar las condiciones financieras globales y repercutieron sobre los países de la región.
En cuanto a las perspectivas económicas locales, sostuvo que las proyecciones apuntan a un crecimiento durante 2026, incluso si se registran uno o dos trimestres con resultados negativos. No obstante, aclaró que todavía es necesario esperar la publicación de los indicadores oficiales para determinar la evolución de la actividad.
En ese contexto, destacó el cambio en las condiciones económicas respecto de períodos anteriores y mencionó el superávit energético y el dinamismo de las exportaciones como elementos que fortalecen la posición del país. También contrastó el escenario actual con etapas en las que Argentina recurría a mecanismos como el denominado barril criollo.
Por otra parte, Ravier se refirió al panorama político de Estados Unidos y a las posibles consecuencias de las próximas elecciones legislativas. Sobre la situación del Partido Republicano, señaló que todavía no está definido si podrá conservar el control del Senado.
Sin embargo, aseguró que la estrategia económica argentina no depende del resultado electoral estadounidense ni de quién ocupe la Presidencia de ese país. En ese sentido, afirmó que el Gobierno tomó decisiones para que la estabilidad macroeconómica local no quede condicionada por los cambios políticos en el exterior.
Finalmente, ratificó que el alineamiento estratégico con Estados Unidos forma parte de la política de Estado de la administración de Milei y que la relación bilateral continuará independientemente de los resultados electorales.













