La decisión no implica un retiro del BCRA del mercado cambiario, sino un cambio en la estrategia para evitar que la cotización quede condicionada a un nivel determinado. La autoridad monetaria comenzó a acompañar con mayor flexibilidad la dinámica del mercado.
El cambio de postura se produjo luego de que el Gobierno buscara establecer un techo para las tasas en pesos. Según un análisis del sector financiero, sostener simultáneamente ese límite y una cotización cambiaria contenida podía resultar difícil de mantener en el mediano plazo y generar una mayor volatilidad.
En ese contexto, la posibilidad de que el dólar superara los $1500 fue interpretada como una señal de una administración menos estricta del tipo de cambio. La modificación también estuvo acompañada por una baja de las tasas en pesos durante el comienzo de la semana, después de los fuertes aumentos registrados en las semanas anteriores.
La evolución de las tasas había comenzado a impactar sobre el costo del financiamiento de corto plazo. Desde el análisis privado del mercado se señaló que la flexibilización del techo cambiario permitiría reducir el riesgo de una mayor volatilidad de las tasas en un momento en que la actividad económica presenta un dinamismo menor al esperado.
Este martes, si bien el costo de los pesos permaneció elevado, comenzó a mostrar una tendencia descendente. La flexibilización del límite nominal de $1500 permitió que el tipo de cambio operara por encima de ese nivel y fue considerada uno de los factores detrás de la descompresión observada en las tasas durante los últimos días.
A dos días de la implementación de este nuevo esquema, el mercado comenzó a evaluar cuál será el nivel que las autoridades estarán dispuestas a tolerar para el dólar. Entre las alternativas analizadas aparece una cotización cercana a los $1510, aunque también se plantea la posibilidad de que el tipo de cambio continúe avanzando.
En ese sentido, otro análisis financiero puso bajo consideración si una tasa del 23% y un dólar en torno a los $1510 podrían configurar un nuevo punto de equilibrio. De concretarse ese escenario, el ajuste cambiario necesario para conseguir tasas más bajas y estables tendría un impacto moderado.
Durante la jornada del martes también se registraron operaciones de venta de dólares oficiales, poco antes de la fijación del tipo de cambio que se utilizará para el pago de las letras vinculadas al dólar con vencimiento a fin de mes. La proximidad de esa fecha tiende a incrementar la presión sobre el mercado cambiario. En caso de que las ventas hayan sido realizadas por el Tesoro, las operaciones podrán ser confirmadas en los próximos días.
La eliminación del techo rígido del tipo de cambio fue considerada favorable por operadores financieros, que señalaron que una postura más flexible de las autoridades puede mejorar la liquidez del sistema y contribuir a una reducción de las tasas, con mejores condiciones para la actividad económica.
Antes del vencimiento de la letra dólar linked, el Tesoro había realizado un canje de la parte de esos títulos que se encontraba en poder del BCRA y había ofrecido una operación similar al sector privado. De esta manera, el Ministerio de Economía logró reducir el monto del vencimiento.
Sin embargo, las obligaciones vinculadas a esos instrumentos todavía representan un compromiso significativo. Las estimaciones del mercado ubican el total en aproximadamente US$2.595,4 millones, por encima de los vencimientos registrados a fines de julio, que habían sido los más elevados de la actual administración.
La decisión no implica un retiro del BCRA del mercado cambiario, sino un cambio en la estrategia para evitar que la cotización quede condicionada a un nivel determinado. La autoridad monetaria comenzó a acompañar con mayor flexibilidad la dinámica del mercado.
El cambio de postura se produjo luego de que el Gobierno buscara establecer un techo para las tasas en pesos. Según un análisis del sector financiero, sostener simultáneamente ese límite y una cotización cambiaria contenida podía resultar difícil de mantener en el mediano plazo y generar una mayor volatilidad.
En ese contexto, la posibilidad de que el dólar superara los $1500 fue interpretada como una señal de una administración menos estricta del tipo de cambio. La modificación también estuvo acompañada por una baja de las tasas en pesos durante el comienzo de la semana, después de los fuertes aumentos registrados en las semanas anteriores.
La evolución de las tasas había comenzado a impactar sobre el costo del financiamiento de corto plazo. Desde el análisis privado del mercado se señaló que la flexibilización del techo cambiario permitiría reducir el riesgo de una mayor volatilidad de las tasas en un momento en que la actividad económica presenta un dinamismo menor al esperado.
Este martes, si bien el costo de los pesos permaneció elevado, comenzó a mostrar una tendencia descendente. La flexibilización del límite nominal de $1500 permitió que el tipo de cambio operara por encima de ese nivel y fue considerada uno de los factores detrás de la descompresión observada en las tasas durante los últimos días.
A dos días de la implementación de este nuevo esquema, el mercado comenzó a evaluar cuál será el nivel que las autoridades estarán dispuestas a tolerar para el dólar. Entre las alternativas analizadas aparece una cotización cercana a los $1510, aunque también se plantea la posibilidad de que el tipo de cambio continúe avanzando.
En ese sentido, otro análisis financiero puso bajo consideración si una tasa del 23% y un dólar en torno a los $1510 podrían configurar un nuevo punto de equilibrio. De concretarse ese escenario, el ajuste cambiario necesario para conseguir tasas más bajas y estables tendría un impacto moderado.
Durante la jornada del martes también se registraron operaciones de venta de dólares oficiales, poco antes de la fijación del tipo de cambio que se utilizará para el pago de las letras vinculadas al dólar con vencimiento a fin de mes. La proximidad de esa fecha tiende a incrementar la presión sobre el mercado cambiario. En caso de que las ventas hayan sido realizadas por el Tesoro, las operaciones podrán ser confirmadas en los próximos días.
La eliminación del techo rígido del tipo de cambio fue considerada favorable por operadores financieros, que señalaron que una postura más flexible de las autoridades puede mejorar la liquidez del sistema y contribuir a una reducción de las tasas, con mejores condiciones para la actividad económica.
Antes del vencimiento de la letra dólar linked, el Tesoro había realizado un canje de la parte de esos títulos que se encontraba en poder del BCRA y había ofrecido una operación similar al sector privado. De esta manera, el Ministerio de Economía logró reducir el monto del vencimiento.
Sin embargo, las obligaciones vinculadas a esos instrumentos todavía representan un compromiso significativo. Las estimaciones del mercado ubican el total en aproximadamente US$2.595,4 millones, por encima de los vencimientos registrados a fines de julio, que habían sido los más elevados de la actual administración.













