La apertura comercial y la reducción de impuestos forman parte del nuevo escenario, aunque las bajas de determinados modelos también responden a cuestiones de competitividad y a una mayor especialización de las plantas locales. El proceso, por lo tanto, no implica necesariamente una pérdida de actividad industrial, sino una concentración de la producción en determinados segmentos y modelos.
A mediados de 2022, las fábricas argentinas producían o ensamblaban 20 modelos. La lista incluía las Toyota Hilux, SW4 y Hiace; Ford Ranger; Volkswagen Amarok y Taos; Peugeot 208, 2008 y Partner; Citroën Berlingo; Fiat Cronos y Titano; Renault Alaskan, Sandero, Stepway, Logan y Kangoo; Nissan Frontier; Chevrolet Tracker y Mercedes-Benz Sprinter.
Para julio de 2023, la nómina había quedado reducida a 13 modelos. Entre las bajas estuvieron la Citroën Berlingo, Peugeot Partner, Nissan Frontier, Renault Alaskan, Volkswagen Taos, Renault Logan, Sandero y Stepway. En sentido contrario, se sumó la Ram Dakota.
Uno de los principales cambios estuvo relacionado con Nissan. La empresa decidió dejar de utilizar a la Argentina como base de fabricación y avanzó además en una reestructuración de su actividad comercial directa. Dentro de ese proceso, que incluye la concentración de la producción en centros considerados más eficientes, se discontinuó la fabricación de la Frontier en Santa Isabel, Córdoba, donde compartía línea con la Renault Alaskan. La producción regional de la pickup quedó orientada hacia México.
La decisión también puso fin al programa industrial de Renault para la Alaskan, debido a que su plataforma pertenece a Nissan. En paralelo, Renault había comenzado en 2022 una transformación de su planta cordobesa para convertirla en un centro especializado en vehículos comerciales livianos. Ese proceso contempla la incorporación de la pickup compacta Niágara y la continuidad de la fabricación del utilitario Kangoo.
La antigüedad de algunos modelos también explicó otras salidas de producción. A fines de 2022 terminó el ciclo comercial de los Renault Logan, Sandero y Stepway.
En la planta de El Palomar, Buenos Aires, ocurrió una situación similar con los utilitarios Peugeot Partner y Citroën Berlingo. Ambos modelos acumulaban más de 30 años en el mercado y una renovación industrial no fue considerada viable debido al volumen de producción. En su lugar, se optó por una nueva generación importada desde Vigo, España, en el marco del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea.
El Volkswagen Taos también dejará de fabricarse en el país como consecuencia de una modificación en la estrategia industrial. La planta de General Pacheco se concentrará desde el próximo año en la nueva generación de la Amarok, con una previsión de exportar más de la mitad de su producción. El volumen proyectado supera la escala que la planta sostuvo hasta 2025 con la fabricación simultánea de Amarok y Taos.
En Córdoba, en cambio, la estrategia apunta a ampliar la producción. La planta de Stellantis incorporará una línea de pickups medianas correspondientes a Fiat Titano y Ram Dakota. Ambos proyectos tienen una perspectiva exportadora superior a la que tenía la fábrica cuando su actividad estaba concentrada casi exclusivamente en el Fiat Cronos.
La incorporación de las dos pickups también permite compensar dentro del grupo la caída de las ventas de productos Peugeot fabricados en la otra planta. Sin considerar al Fiat Cronos, que continúa siendo el principal producto exportado por el grupo hacia Brasil, las exportaciones de Peugeot hacia ese mercado aumentaron 40% frente al año anterior. Con la incorporación de Titano y Dakota, las cuentas se equilibraron en julio y, al considerar también los modelos 208 y 2008, las exportaciones de Stellantis superaron las del mismo período del año anterior.
El mapa actual de producción local está concentrado en distintos segmentos. Argentina fabrica cinco pickups: Toyota Hilux, Ford Ranger, Volkswagen Amarok, Fiat Titano y Ram Dakota. En octubre se sumará la Renault Niágara, con lo que serán seis. También se producen los autos Fiat Cronos y Peugeot 208; los SUV Chevrolet Tracker, Peugeot 2008 y Toyota SW4; y los utilitarios Renault Kangoo, Mercedes-Benz Sprinter y Toyota Hiace.
El desafío para este esquema productivo está en el nivel de integración de componentes nacionales y regionales. Para que un vehículo sea considerado de origen Mercosur y pueda ingresar a Brasil sin aranceles, debe alcanzar una integración mínima del 50% de partes. Sin embargo, ese porcentaje contempla también costos de producción, por lo que la participación efectiva de las piezas se ubica entre el 10% y el 20%.
El costo de los componentes provenientes de Asia dificulta, a su vez, una mayor participación de proveedores locales. En el escenario actual, muchos productores optan por utilizar piezas de origen externo y mantener una integración nacional reducida, una situación que impacta sobre las empresas autopartistas argentinas.
La apertura comercial y la reducción de impuestos forman parte del nuevo escenario, aunque las bajas de determinados modelos también responden a cuestiones de competitividad y a una mayor especialización de las plantas locales. El proceso, por lo tanto, no implica necesariamente una pérdida de actividad industrial, sino una concentración de la producción en determinados segmentos y modelos.
A mediados de 2022, las fábricas argentinas producían o ensamblaban 20 modelos. La lista incluía las Toyota Hilux, SW4 y Hiace; Ford Ranger; Volkswagen Amarok y Taos; Peugeot 208, 2008 y Partner; Citroën Berlingo; Fiat Cronos y Titano; Renault Alaskan, Sandero, Stepway, Logan y Kangoo; Nissan Frontier; Chevrolet Tracker y Mercedes-Benz Sprinter.
Para julio de 2023, la nómina había quedado reducida a 13 modelos. Entre las bajas estuvieron la Citroën Berlingo, Peugeot Partner, Nissan Frontier, Renault Alaskan, Volkswagen Taos, Renault Logan, Sandero y Stepway. En sentido contrario, se sumó la Ram Dakota.
Uno de los principales cambios estuvo relacionado con Nissan. La empresa decidió dejar de utilizar a la Argentina como base de fabricación y avanzó además en una reestructuración de su actividad comercial directa. Dentro de ese proceso, que incluye la concentración de la producción en centros considerados más eficientes, se discontinuó la fabricación de la Frontier en Santa Isabel, Córdoba, donde compartía línea con la Renault Alaskan. La producción regional de la pickup quedó orientada hacia México.
La decisión también puso fin al programa industrial de Renault para la Alaskan, debido a que su plataforma pertenece a Nissan. En paralelo, Renault había comenzado en 2022 una transformación de su planta cordobesa para convertirla en un centro especializado en vehículos comerciales livianos. Ese proceso contempla la incorporación de la pickup compacta Niágara y la continuidad de la fabricación del utilitario Kangoo.
La antigüedad de algunos modelos también explicó otras salidas de producción. A fines de 2022 terminó el ciclo comercial de los Renault Logan, Sandero y Stepway.
En la planta de El Palomar, Buenos Aires, ocurrió una situación similar con los utilitarios Peugeot Partner y Citroën Berlingo. Ambos modelos acumulaban más de 30 años en el mercado y una renovación industrial no fue considerada viable debido al volumen de producción. En su lugar, se optó por una nueva generación importada desde Vigo, España, en el marco del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea.
El Volkswagen Taos también dejará de fabricarse en el país como consecuencia de una modificación en la estrategia industrial. La planta de General Pacheco se concentrará desde el próximo año en la nueva generación de la Amarok, con una previsión de exportar más de la mitad de su producción. El volumen proyectado supera la escala que la planta sostuvo hasta 2025 con la fabricación simultánea de Amarok y Taos.
En Córdoba, en cambio, la estrategia apunta a ampliar la producción. La planta de Stellantis incorporará una línea de pickups medianas correspondientes a Fiat Titano y Ram Dakota. Ambos proyectos tienen una perspectiva exportadora superior a la que tenía la fábrica cuando su actividad estaba concentrada casi exclusivamente en el Fiat Cronos.
La incorporación de las dos pickups también permite compensar dentro del grupo la caída de las ventas de productos Peugeot fabricados en la otra planta. Sin considerar al Fiat Cronos, que continúa siendo el principal producto exportado por el grupo hacia Brasil, las exportaciones de Peugeot hacia ese mercado aumentaron 40% frente al año anterior. Con la incorporación de Titano y Dakota, las cuentas se equilibraron en julio y, al considerar también los modelos 208 y 2008, las exportaciones de Stellantis superaron las del mismo período del año anterior.
El mapa actual de producción local está concentrado en distintos segmentos. Argentina fabrica cinco pickups: Toyota Hilux, Ford Ranger, Volkswagen Amarok, Fiat Titano y Ram Dakota. En octubre se sumará la Renault Niágara, con lo que serán seis. También se producen los autos Fiat Cronos y Peugeot 208; los SUV Chevrolet Tracker, Peugeot 2008 y Toyota SW4; y los utilitarios Renault Kangoo, Mercedes-Benz Sprinter y Toyota Hiace.
El desafío para este esquema productivo está en el nivel de integración de componentes nacionales y regionales. Para que un vehículo sea considerado de origen Mercosur y pueda ingresar a Brasil sin aranceles, debe alcanzar una integración mínima del 50% de partes. Sin embargo, ese porcentaje contempla también costos de producción, por lo que la participación efectiva de las piezas se ubica entre el 10% y el 20%.
El costo de los componentes provenientes de Asia dificulta, a su vez, una mayor participación de proveedores locales. En el escenario actual, muchos productores optan por utilizar piezas de origen externo y mantener una integración nacional reducida, una situación que impacta sobre las empresas autopartistas argentinas.













