Noviembre comenzó con nuevas subas en las tarifas de electricidad y gas en Argentina. Los incrementos, que ya rigen desde el domingo 1°, alcanzan el 3,57% para la electricidad en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y el 2,17% para el servicio de gas en todo el país.
La actualización impacta sobre las facturas residenciales y forma parte del esquema de revisiones periódicas que aplica el Gobierno nacional sobre los servicios energéticos. En el caso de la electricidad, los nuevos valores corresponden a los usuarios de Edenor y Edesur, mientras que en el resto de las provincias las tarifas dependen de los respectivos entes reguladores locales.
De acuerdo con las estimaciones de la Secretaría de Energía, el incremento eléctrico representará un gasto adicional promedio de aproximadamente $1.150 para tres de cada cuatro usuarios. Sin embargo, el impacto puede alcanzar los $1.700 según el nivel de consumo y las características de cada suministro.
La actualización de la electricidad responde a una fórmula que contempla la evolución de los precios mayoristas y minoristas de la economía. Entre los componentes considerados se encuentran el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) y el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
En relación con el gas natural, el aumento promedio establecido es del 2,17% y tendrá alcance nacional. La modificación se incorpora a los valores que deberán afrontar los usuarios residenciales durante el penúltimo mes del año.
Además de las nuevas tarifas, el Gobierno resolvió mantener determinados beneficios para los hogares incorporados al régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). En electricidad continuará vigente el consumo base bonificable de 200 kilovatios hora mensuales, sin avanzar con la reducción que estaba prevista originalmente para esta etapa.
También se conservará una bonificación general del 50%, a la que se suma un descuento extraordinario del 25%. De esta manera, los usuarios que cumplan con las condiciones del programa podrán acceder a una reducción total del 75% sobre el componente de energía correspondiente al consumo alcanzado por el beneficio.
Para el gas natural, en tanto, se mantendrá una bonificación general del 50%, junto con un descuento extraordinario del 24,25%. La reducción total llegará así al 74,25% para los hogares que reúnan los requisitos establecidos.
La decisión de extender estos beneficios modifica el cronograma de descuentos que se había previsto inicialmente, ya que las bonificaciones extraordinarias debían reducirse durante noviembre.
Con los nuevos cuadros tarifarios, los hogares comenzarán a recibir las facturas con los valores actualizados, aunque el impacto final dependerá del consumo, la categoría del usuario y los subsidios que tenga asignados.













