El exministro de Economía Domingo Cavallo volvió a marcar diferencias con el programa económico del Gobierno de Javier Milei al respaldar un análisis que advierte sobre los costos de la política monetaria restrictiva y la caída de la actividad en los sectores orientados al mercado interno.
El economista calificó de “excelente” el documento elaborado por un especialista del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral), perteneciente a la Fundación Mediterránea. El trabajo sostiene que la administración nacional puede corregir algunos aspectos de su estrategia sin abandonar el rumbo económico iniciado en diciembre de 2023.
Uno de los principales cuestionamientos apunta al denominado “sobreajuste”. Según las estimaciones del informe, la contracción del consumo equivale al 1,6% del Producto Bruto Interno (PBI), mientras que la caída de la inversión representa un 2,5%. El análisis distingue dos etapas en el proceso: una primera marcada por el recorte del gasto público y otra posterior, caracterizada por el endurecimiento de las condiciones monetarias. En esta última fase, la inversión habría retrocedido a un ritmo cercano al 10% anual.
Las diferencias de desempeño entre sectores también forman parte del diagnóstico. La minería y los hidrocarburos presentan mejores perspectivas de crecimiento debido a su vinculación con la demanda internacional, la posibilidad de obtener financiamiento en dólares y los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El agro, por su parte, cuenta con ventajas asociadas a la reducción de retenciones y a mayores facilidades para importar insumos y exportar.
En contraste, las empresas que dependen principalmente del mercado interno enfrentan dificultades de competitividad y restricciones de crédito. El informe advierte que las tasas de interés elevadas y el aumento de la morosidad encarecen el financiamiento y complican la recuperación del consumo. Como alternativa, plantea reducir impuestos nacionales, provinciales y municipales para aliviar los costos empresariales y contribuir a una disminución del costo financiero.
El respaldo de Cavallo al análisis se suma a sus cuestionamientos anteriores sobre la gestión económica. En otras oportunidades, el exfuncionario señaló como una de las principales debilidades del programa la falta de un horizonte definitivo en materia monetaria, financiera y cambiaria. Milei respondió entonces con fuertes críticas personales y calificó al exministro de “chanta”.
El documento también pone en duda algunas de las proyecciones financieras oficiales. En particular, considera ambiciosa la posibilidad de emitir hasta US$11.000 millones en bonos en dólares bajo legislación local durante 2027.
En cuanto a la posición externa, el análisis estima que las reservas netas del Banco Central se ubican en US$11.500 millones, frente a compromisos externos del sector público por US$24.900 millones. Si se incorporan determinados vencimientos de Bopreales, las obligaciones alcanzarían los US$28.000 millones. Esta diferencia reduce el margen de maniobra para afrontar dificultades de refinanciación y responder ante eventuales episodios de tensión cambiaria.
La incertidumbre electoral aparece como otro factor de riesgo. Según el informe, las dudas sobre la capacidad del Gobierno para conseguir financiamiento podrían trasladarse a los mercados si no se despejan las incógnitas sobre el cumplimiento de los compromisos externos.
Por último, el trabajo identifica una oportunidad para recuperar participación en el mercado brasileño. La presencia argentina en las importaciones de Brasil pasó del 6,6% en 2017 al 4,6% en 2026, una caída que refleja el terreno perdido y el potencial de crecimiento que todavía existe para las exportaciones nacionales.













