Axel Kicillof no se ha pronunciado públicamente en las primeras horas tras la publicación de la carta de Cristina Kirchner y el anuncio de sus abogados sobre la presentación ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en la que cuestionan el proceso judicial y la condena relacionada con la causa Vialidad. La ex presidenta centró su atención no solo en los seis años de prisión, sino también en la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, la cual considera la “pena principal”. Cristina busca una medida cautelar para revertir lo que denomina su “proscripción” y reactivar su candidatura, lo que añade un nuevo foco de tensión en la relación entre el gobernador y su anterior jefa política.
Independientemente de la viabilidad de este planteo, la posibilidad de que su candidatura esté en discusión permite a los dirigentes de su sector promoverla mientras siguen desgastando la figura del gobernador, según indican desde el entorno de Kicillof. Oscar Parrilli anticipó hace más de dos meses en una reunión del Partido Justicialista que “va a ser un candidato trucho el que se presente el año que viene, porque Cristina está proscripta”.
Kicillof, como primera reacción, se limitó a comentar que aprueba la presentación ante la ONU, evitando referirse directamente a la estrategia que podría beneficiar a la ex mandataria. Desde la gobernación comunicaron que “nos parece bien que lleven el tema a la ONU. La condena es una aberración jurídica y aquí no hay más posibilidad de revisión del caso. Hay que hacer todo lo posible para que se reconozca su inocencia”.
Uno de los intendentes más cercanos a Kicillof sostuvo que “es parte del operativo desgaste, con un sentido sancionatorio. Si no se subordina y hace lo que ella quiere, siguen con la ofensiva. Están muy agresivos”, y reflexionó sobre el impacto en el plan del gobernador: “Por un lado complica, porque a esta altura todo el peronismo debería estar alineado, pero también puede favorecer en las provincias donde asocian a Axel con Cristina”.
Kicillof continúa sin confirmar su candidatura presidencial, reiterando que el resto del año estará enfocado en la “construcción” y el próximo en definir postulaciones, un enfoque que utiliza para evitar la confrontación directa respecto a las decisiones del kirchnerismo. “Nosotros no tenemos ningún apuro”, afirmo un miembro del Gabinete bonaerense.
En respuesta a la situación, Máximo Kirchner lanzó un desafío: “Si alguien quiere ser candidato, que lo diga. Todos pueden menos Cristina”, tras la divulgación de la carta de su madre, y agregó que “nuestra insistencia sobre la candidatura de Cristina pone nerviosos a muchos. Es la única que demostró el coraje para defender los intereses de la gente”.
La tensión interna se refleja también en la dificultad para organizar un encuentro entre los distintos sectores del peronismo en conflicto. La intendenta de Moreno, Mariel Fernández, intentó convocar a un acto en conmemoración de Eva Perón el fin de semana pasado, y el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, había planeado una jornada por el 50° aniversario del asesinato del obispo Enrique Angelelli, que tampoco se concretará.
Mientras Máximo Kirchner asistirá a la actividad en La Rioja, Kicillof ya ha decidido no participar, alegando motivos personales. Sin embargo, en este contexto, la coordinación para asistir a un acto protocolar sigue siendo complicada, dado que no han compartido espacio público desde la derrota electoral del pasado octubre.
Desde La Plata se comentó que “una foto no hubiera cambiado nada con este nivel de agresión. Día por medio le dicen traidor, desagradecido, Vandor”, en referencia a una comparación hecha por el legislador camporista Facundo Tignanelli sobre el sindicalista asesinado en 1969.
Aunque Kicillof no asistirá a La Rioja, sus colaboradores seguirán viajando a distintas provincias con el objetivo de fortalecer su proyecto presidencial. Alberto Sileoni ya ha estado en Córdoba y Carlos Bianco junto a Javier Correa planean ir a Entre Ríos, mientras que Daniel Gollán se dirige a Chubut y Javier Rodríguez a Santa Fe.













