Los contratos permiten entender la estructura principal del financiamiento que el ministro de Economía, Luis Caputo, pretende emplear para consolidar su programa financiero hasta las elecciones venideras. En los documentos se identifican los bancos que financiarán la operación, se especifican los honorarios que cobrarán por la estructuración del financiamiento y se detallan las condiciones que Argentina ha aceptado para acceder a los créditos.
Las resoluciones conjuntas 40 y 41, emitidas por las Secretarías de Hacienda y Finanzas, aprobaron la documentación relacionada con el préstamo de US$2000 millones garantizado por el Banco Mundial y con el crédito de US$1200 millones que cuenta con garantía parcial del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Posteriormente, la resolución conjunta 42 subsanó un error en la identificación de uno de los bancos involucrados, sin alterar las condiciones financieras de los acuerdos.
Las primeras condiciones financieras de ambos préstamos fueron reveladas el lunes, durante la presentación del programa financiero del Tesoro para 2026 y 2027. En esa ocasión, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, explicó que el préstamo de US$2000 millones respaldado por el Banco Mundial tendrá una tasa cercana al 6,3% anual, con un plazo de seis años y un periodo de gracia de tres años y medio. Por otro lado, el crédito de US$1200 millones respaldado por el BID tendrá una tasa del 7,75%, un plazo de diez años y el mismo periodo de gracia. Además, se informó que el Ministerio de Economía está trabajando en nuevas operaciones por un monto adicional aproximado de US$1000 millones.
Estas tasas son más bajas que el rendimiento cercano al 9% anual que requeriría la emisión de deuda soberana tradicional en los mercados internacionales, y forman parte de la estrategia oficial para crear un mayor “colchón” financiero de cara a 2027, evitando en este momento la emisión de deuda en Wall Street.
Los contratos permiten obtener información más precisa sobre la estructura de ambos financiamientos. El préstamo respaldado por el Banco Mundial tendrá vencimiento en junio de 2032 y su tasa será variable, equivalente a SOFR más un margen del 0,77% anual. La amortización comenzará en diciembre de 2029 a través de seis cuotas semestrales iguales, después de un periodo de gracia de tres años y medio.
Respecto al crédito garantizado por el BID, se ha estructurado como un préstamo sindicado dividido en dos tramos. Uno vencerá en enero de 2031 y se amortizará mediante pagos semestrales a partir de enero de 2030. El segundo tramo, que incluye hasta US$550 millones —el mismo monto de la garantía parcial—, vencerá en enero de 2036 y se liquidará de una sola vez al final del plazo, conforme a la estructura de la garantía otorgada por el BID.
Ambos créditos tienen diferentes entidades financiadoras. En el préstamo respaldado por el Banco Mundial, BBVA New York Branch y Banco Santander S.A. actúan como prestamistas, mientras que The Bank of New York Mellon (BNY) oficia como agente administrativo. En el préstamo de US$1200 millones, el prestamista designado fue Deutsche Bank AG, London Branch, y BNY también se desempeña como agente administrativo.
Las operaciones fueron adjudicadas después de un proceso de convocatoria por parte del Ministerio de Economía, que buscaba seleccionar bancos internacionales de manera competitiva para la estructuración de los créditos respaldados por organismos multilaterales.
Los contratos también detallan las comisiones que cobrarán las entidades por estructurar estas operaciones. En el préstamo respaldado por el Banco Mundial, BBVA y Santander recibirán una comisión de estructuración del 0,50% del total del préstamo. Para el financiamiento de US$2000 millones, esto significa una comisión de US$10 millones, aunque no se precisó cómo se dividirá esa suma.
En el caso del préstamo garantizado por el BID, la línea de crédito establece para Deutsche Bank una comisión inicial del 0,5% sobre el monto comprometido, lo que equivale a aproximadamente US$6 millones de los US$1200 millones del préstamo.
En total, ambas operaciones suponen alrededor de US$16 millones en comisiones vinculadas a la estructuración de los financiamientos. Además, el Gobierno aprobó los honorarios correspondientes a Bank of New York Mellon por su papel como agente administrativo en ambas operaciones.
Los contratos también especifican que los fondos se podrán destinar a financiar el Presupuesto General de la Nación, así como para cubrir las comisiones, honorarios y otros gastos vinculados a las operaciones. Según el Gobierno, los desembolsos se realizarán antes del pago de bonos programado para este jueves, aunque el Tesoro ya cuenta con la mayor parte de los recursos necesarios para enfrentar ese vencimiento. El objetivo es fortalecer la posición financiera en función de los compromisos de deuda para 2026 y, en especial, para 2027.
Como es habitual en este tipo de financiamiento internacional, los contratos establecen que se aplicará la legislación y la jurisdicción de Nueva York para resolver posibles disputas. Sin embargo, se precisó que esta extensión de jurisdicción no implica una renuncia a la inmunidad de ejecución sobre los bienes públicos protegidos por la legislación argentina, una condición previamente autorizada por el Poder Ejecutivo para este tipo de préstamos garantizados por organismos multilaterales.
Además de las cláusulas financieras, los contratos incluyen compromisos comunes en este tipo de operaciones, como mantener la membresía de Argentina en el FMI y en los organismos multilaterales que respaldan los créditos, el cumplimiento de normas internacionales contra el lavado de dinero y la corrupción, y la obligación de garantizar un trato equitativo en relación con otras deudas soberanas no garantizadas.
Los contratos permiten entender la estructura principal del financiamiento que el ministro de Economía, Luis Caputo, pretende emplear para consolidar su programa financiero hasta las elecciones venideras. En los documentos se identifican los bancos que financiarán la operación, se especifican los honorarios que cobrarán por la estructuración del financiamiento y se detallan las condiciones que Argentina ha aceptado para acceder a los créditos.
Las resoluciones conjuntas 40 y 41, emitidas por las Secretarías de Hacienda y Finanzas, aprobaron la documentación relacionada con el préstamo de US$2000 millones garantizado por el Banco Mundial y con el crédito de US$1200 millones que cuenta con garantía parcial del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Posteriormente, la resolución conjunta 42 subsanó un error en la identificación de uno de los bancos involucrados, sin alterar las condiciones financieras de los acuerdos.
Las primeras condiciones financieras de ambos préstamos fueron reveladas el lunes, durante la presentación del programa financiero del Tesoro para 2026 y 2027. En esa ocasión, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, explicó que el préstamo de US$2000 millones respaldado por el Banco Mundial tendrá una tasa cercana al 6,3% anual, con un plazo de seis años y un periodo de gracia de tres años y medio. Por otro lado, el crédito de US$1200 millones respaldado por el BID tendrá una tasa del 7,75%, un plazo de diez años y el mismo periodo de gracia. Además, se informó que el Ministerio de Economía está trabajando en nuevas operaciones por un monto adicional aproximado de US$1000 millones.
Estas tasas son más bajas que el rendimiento cercano al 9% anual que requeriría la emisión de deuda soberana tradicional en los mercados internacionales, y forman parte de la estrategia oficial para crear un mayor “colchón” financiero de cara a 2027, evitando en este momento la emisión de deuda en Wall Street.
Los contratos permiten obtener información más precisa sobre la estructura de ambos financiamientos. El préstamo respaldado por el Banco Mundial tendrá vencimiento en junio de 2032 y su tasa será variable, equivalente a SOFR más un margen del 0,77% anual. La amortización comenzará en diciembre de 2029 a través de seis cuotas semestrales iguales, después de un periodo de gracia de tres años y medio.
Respecto al crédito garantizado por el BID, se ha estructurado como un préstamo sindicado dividido en dos tramos. Uno vencerá en enero de 2031 y se amortizará mediante pagos semestrales a partir de enero de 2030. El segundo tramo, que incluye hasta US$550 millones —el mismo monto de la garantía parcial—, vencerá en enero de 2036 y se liquidará de una sola vez al final del plazo, conforme a la estructura de la garantía otorgada por el BID.
Ambos créditos tienen diferentes entidades financiadoras. En el préstamo respaldado por el Banco Mundial, BBVA New York Branch y Banco Santander S.A. actúan como prestamistas, mientras que The Bank of New York Mellon (BNY) oficia como agente administrativo. En el préstamo de US$1200 millones, el prestamista designado fue Deutsche Bank AG, London Branch, y BNY también se desempeña como agente administrativo.
Las operaciones fueron adjudicadas después de un proceso de convocatoria por parte del Ministerio de Economía, que buscaba seleccionar bancos internacionales de manera competitiva para la estructuración de los créditos respaldados por organismos multilaterales.
Los contratos también detallan las comisiones que cobrarán las entidades por estructurar estas operaciones. En el préstamo respaldado por el Banco Mundial, BBVA y Santander recibirán una comisión de estructuración del 0,50% del total del préstamo. Para el financiamiento de US$2000 millones, esto significa una comisión de US$10 millones, aunque no se precisó cómo se dividirá esa suma.
En el caso del préstamo garantizado por el BID, la línea de crédito establece para Deutsche Bank una comisión inicial del 0,5% sobre el monto comprometido, lo que equivale a aproximadamente US$6 millones de los US$1200 millones del préstamo.
En total, ambas operaciones suponen alrededor de US$16 millones en comisiones vinculadas a la estructuración de los financiamientos. Además, el Gobierno aprobó los honorarios correspondientes a Bank of New York Mellon por su papel como agente administrativo en ambas operaciones.
Los contratos también especifican que los fondos se podrán destinar a financiar el Presupuesto General de la Nación, así como para cubrir las comisiones, honorarios y otros gastos vinculados a las operaciones. Según el Gobierno, los desembolsos se realizarán antes del pago de bonos programado para este jueves, aunque el Tesoro ya cuenta con la mayor parte de los recursos necesarios para enfrentar ese vencimiento. El objetivo es fortalecer la posición financiera en función de los compromisos de deuda para 2026 y, en especial, para 2027.
Como es habitual en este tipo de financiamiento internacional, los contratos establecen que se aplicará la legislación y la jurisdicción de Nueva York para resolver posibles disputas. Sin embargo, se precisó que esta extensión de jurisdicción no implica una renuncia a la inmunidad de ejecución sobre los bienes públicos protegidos por la legislación argentina, una condición previamente autorizada por el Poder Ejecutivo para este tipo de préstamos garantizados por organismos multilaterales.
Además de las cláusulas financieras, los contratos incluyen compromisos comunes en este tipo de operaciones, como mantener la membresía de Argentina en el FMI y en los organismos multilaterales que respaldan los créditos, el cumplimiento de normas internacionales contra el lavado de dinero y la corrupción, y la obligación de garantizar un trato equitativo en relación con otras deudas soberanas no garantizadas.












