El dólar comenzó a mostrar signos de recuperación tras una jornada marcada por intensas compras realizadas por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), que adquirió 194 millones de dólares adicionales. La cotización del dólar minorista alcanzó los $1.415, con un incremento de poco más del 1%. En los próximos días se podrá determinar si esta aceleración en las intervenciones del BCRA logrará estimular la divisa, que ha permanecido casi estable, incluso durante el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
Desde Adcap Grupo Financiero señalaron que el BCRA mantiene de forma implícita un esquema de “mini bandas” para el dólar mayorista, estableciendo un piso en $1.350 y un techo en $1.400. Ayer, la cotización cerró en alza a $1.392, manteniéndose así dentro de este rango.
La estabilidad cambiaria se erige nuevamente como un mecanismo para frenar el avance de la inflación. Después de un pico del 3,4% en marzo, se anticipa una baja considerable. Por ejemplo, en Adcap estiman que el índice se situará en un 2,5% para abril.
El Gobierno ha centrado sus esfuerzos en reducir la inflación tras el incremento del índice en los primeros tres meses del año. Los analistas pronostican que la inflación anual se ubicará en torno al 30%, muy cerca del 31,5% proyectado para 2025. Para alcanzar este objetivo, es esencial que la disminución del índice se inicie en abril y que se mantenga esta tendencia en los meses subsiguientes. La expectativa es que, en la segunda mitad del año, el comportamiento inflacionario general retroceda a un “1 y algo” mensual.
En este contexto, las tasas de interés también actúan como un factor clave en la lucha contra la inflación. A pesar de ser considerablemente bajas y encontrarse en terreno negativo en términos reales, el Central, según varios analistas, ha reintroducido un corredor de pases del 20% al 25%, aunque sin comunicarlo formalmente.
Esta estrategia busca reducir la volatilidad que predominó en el mercado monetario durante la segunda mitad del año pasado. La mayor previsibilidad se presenta como otro elemento que contribuye a mantener la inflación controlada. Por ello, incluso los precios de los bonos que se ajustan por CER en comparación con los de renta fija sugieren implícitamente que el índice esperado para los próximos doce meses se sitúa alrededor del 27%.
Durante el primer trimestre, la inflación acumulada fue del 9,4%, mientras que el dólar minorista cayó desde los $1.500 hasta los $1.400 en dicho período. La apreciación acumulada hasta ahora es de aproximadamente el 10%, una tendencia opuesta a la que se ha visto en la mayoría de las monedas emergentes.
Por otra parte, un informe de la consultora LCG reportó un incremento del 1,5% en el costo de alimentos y bebidas en la tercera semana del mes, rompiendo así la tendencia de desaceleración observada en las semanas previas, en gran parte gracias a la caída del precio de la carne. A pesar de este aumento, no se prevé que peligrar la reducción del índice en abril, lo que marcaría la primera disminución en diez meses.
El aumento de la inflación ha sido sostenido, comenzando desde un mínimo de 1,5% en mayo.











