Las primeras referencias comerciales muestran diferencias de entre $300 y $600 por kilo, según los criterios adoptados por cada empresa. Los animales que no reúnan las condiciones necesarias deberán destinarse al mercado interno o a otros destinos de exportación, posiblemente con valores inferiores a los que ofrece el negocio europeo.
La decisión responde a los plazos que demanda la operatoria exportadora. Desde la compra de los animales hasta la faena, la preparación de los cortes y el traslado marítimo transcurren varias semanas. Por ese motivo, la hacienda adquirida durante noviembre deberá cumplir con los requisitos ambientales para que la carne pueda ingresar a Europa desde enero, cuando las nuevas disposiciones estén vigentes.
El Reglamento europeo 2023/1115, conocido como EUDR, exige demostrar que los productos provienen de tierras que no hayan sido objeto de deforestación después del 31 de diciembre de 2020 y que su producción se haya realizado conforme a la legislación del país de origen. La normativa comenzará a aplicarse en esa fecha para los operadores de mayor tamaño.
En este escenario, parte de la industria exportadora comenzó a definir condiciones de compra más estrictas. Una de las empresas estableció referencias de $8.100 por kilo para el novillo destinado a la cuota Hilton y al mercado europeo, frente a $7.500 para el ganado orientado al consumo. La diferencia responde al cambio de destino comercial cuando los animales no reúnen los requisitos para ingresar al circuito europeo.
Desde esa compañía advirtieron que no alcanza con contar con la identificación del animal ni con destinar la carne a operaciones europeas fuera de la cuota Hilton. La acreditación de las condiciones ambientales constituye un requisito independiente para acceder al mercado comunitario. Por ese motivo, anticiparon que no comprarán hacienda destinada a la Unión Europea si carece de la información exigida.
Otra firma del sector prevé implementar un esquema similar hacia fines de noviembre. En su caso, la diferencia inicial estimada es de $300 por kilo: mientras la hacienda para la cuota Hilton se ubicaría en torno a los $8.000, la destinada a otros mercados tendría una referencia de $7.700. La empresa señaló que se trata de valores iniciales y que busca evitar un impacto mayor sobre los productores.
Las cifras responden a criterios comerciales particulares y no constituyen una tarifa uniforme para toda la industria. Sin embargo, desde el sector exportador estiman que quedar fuera del mercado europeo podría representar una pérdida de valor cercana al 10% para el novillo, debido a las diferencias entre los destinos disponibles.
En paralelo, persisten objeciones de productores a la adhesión a Visec Carne, una plataforma privada que permite organizar y gestionar la información sobre trazabilidad y cumplimiento ambiental de la cadena ganadera. Desde la industria remarcan que la utilización de esta herramienta no es una obligación establecida por el reglamento europeo: lo exigible es demostrar el cumplimiento de la normativa.
Entre las alternativas disponibles figura Santa Fe Produce Sustentable, una plataforma pública, gratuita y digital del Gobierno de Santa Fe que permite acreditar que los establecimientos se encuentran libres de deforestación.
Visec Carne, por su parte, facilita a los importadores europeos el acceso a la información necesaria para cumplir con los procedimientos de debida diligencia. La herramienta no funciona como una entidad certificadora ni emite un sello de aprobación, sino que permite gestionar los datos requeridos para respaldar las operaciones.
Desde la industria también rechazaron los cuestionamientos relacionados con la información solicitada a los productores. Según explicaron, la documentación requerida comprende datos como el CUIT, la razón social, el Renspa, la georreferenciación de los establecimientos y los movimientos de hacienda. Aseguraron que no se solicitan precios, márgenes comerciales ni contratos, y que existen restricciones de acceso para proteger los datos personales.
La inscripción en la plataforma es gratuita, aunque el análisis individual de los polígonos puede tener un costo para quienes no participaron del procesamiento sectorial financiado.
La adaptación al nuevo régimen también incluyó reuniones con 67 importadores e intermediarios europeos para aclarar las condiciones de los próximos envíos, además de encuentros con autoridades de ese continente para abordar las exigencias ambientales y otros requisitos comerciales, entre ellos los vinculados al uso de antibióticos.
La industria sostiene que el cumplimiento de las nuevas reglas resulta necesario para conservar el acceso a un mercado de alto valor. En ese sentido, destacó la importancia de preservar una relación comercial desarrollada durante décadas y señaló que la cuota Hilton puede alcanzar valores de hasta US$24.000 por tonelada.
Las primeras referencias comerciales muestran diferencias de entre $300 y $600 por kilo, según los criterios adoptados por cada empresa. Los animales que no reúnan las condiciones necesarias deberán destinarse al mercado interno o a otros destinos de exportación, posiblemente con valores inferiores a los que ofrece el negocio europeo.
La decisión responde a los plazos que demanda la operatoria exportadora. Desde la compra de los animales hasta la faena, la preparación de los cortes y el traslado marítimo transcurren varias semanas. Por ese motivo, la hacienda adquirida durante noviembre deberá cumplir con los requisitos ambientales para que la carne pueda ingresar a Europa desde enero, cuando las nuevas disposiciones estén vigentes.
El Reglamento europeo 2023/1115, conocido como EUDR, exige demostrar que los productos provienen de tierras que no hayan sido objeto de deforestación después del 31 de diciembre de 2020 y que su producción se haya realizado conforme a la legislación del país de origen. La normativa comenzará a aplicarse en esa fecha para los operadores de mayor tamaño.
En este escenario, parte de la industria exportadora comenzó a definir condiciones de compra más estrictas. Una de las empresas estableció referencias de $8.100 por kilo para el novillo destinado a la cuota Hilton y al mercado europeo, frente a $7.500 para el ganado orientado al consumo. La diferencia responde al cambio de destino comercial cuando los animales no reúnen los requisitos para ingresar al circuito europeo.
Desde esa compañía advirtieron que no alcanza con contar con la identificación del animal ni con destinar la carne a operaciones europeas fuera de la cuota Hilton. La acreditación de las condiciones ambientales constituye un requisito independiente para acceder al mercado comunitario. Por ese motivo, anticiparon que no comprarán hacienda destinada a la Unión Europea si carece de la información exigida.
Otra firma del sector prevé implementar un esquema similar hacia fines de noviembre. En su caso, la diferencia inicial estimada es de $300 por kilo: mientras la hacienda para la cuota Hilton se ubicaría en torno a los $8.000, la destinada a otros mercados tendría una referencia de $7.700. La empresa señaló que se trata de valores iniciales y que busca evitar un impacto mayor sobre los productores.
Las cifras responden a criterios comerciales particulares y no constituyen una tarifa uniforme para toda la industria. Sin embargo, desde el sector exportador estiman que quedar fuera del mercado europeo podría representar una pérdida de valor cercana al 10% para el novillo, debido a las diferencias entre los destinos disponibles.
En paralelo, persisten objeciones de productores a la adhesión a Visec Carne, una plataforma privada que permite organizar y gestionar la información sobre trazabilidad y cumplimiento ambiental de la cadena ganadera. Desde la industria remarcan que la utilización de esta herramienta no es una obligación establecida por el reglamento europeo: lo exigible es demostrar el cumplimiento de la normativa.
Entre las alternativas disponibles figura Santa Fe Produce Sustentable, una plataforma pública, gratuita y digital del Gobierno de Santa Fe que permite acreditar que los establecimientos se encuentran libres de deforestación.
Visec Carne, por su parte, facilita a los importadores europeos el acceso a la información necesaria para cumplir con los procedimientos de debida diligencia. La herramienta no funciona como una entidad certificadora ni emite un sello de aprobación, sino que permite gestionar los datos requeridos para respaldar las operaciones.
Desde la industria también rechazaron los cuestionamientos relacionados con la información solicitada a los productores. Según explicaron, la documentación requerida comprende datos como el CUIT, la razón social, el Renspa, la georreferenciación de los establecimientos y los movimientos de hacienda. Aseguraron que no se solicitan precios, márgenes comerciales ni contratos, y que existen restricciones de acceso para proteger los datos personales.
La inscripción en la plataforma es gratuita, aunque el análisis individual de los polígonos puede tener un costo para quienes no participaron del procesamiento sectorial financiado.
La adaptación al nuevo régimen también incluyó reuniones con 67 importadores e intermediarios europeos para aclarar las condiciones de los próximos envíos, además de encuentros con autoridades de ese continente para abordar las exigencias ambientales y otros requisitos comerciales, entre ellos los vinculados al uso de antibióticos.
La industria sostiene que el cumplimiento de las nuevas reglas resulta necesario para conservar el acceso a un mercado de alto valor. En ese sentido, destacó la importancia de preservar una relación comercial desarrollada durante décadas y señaló que la cuota Hilton puede alcanzar valores de hasta US$24.000 por tonelada.













