Un primer aspecto a considerar es que en años previos, especialmente 2022 y 2023, el sector automotriz operó bajo un sistema de autorizaciones para la importación (SIRA) de automóviles y autopartes, incluso provenientes de Brasil. Esta regulación provocó escasez de unidades, paradas en la producción por falta de insumos y una contracción del mercado del 50% desde 2019.
Desde enero de 2024, se han vendido 1.257.799 vehículos particulares y comerciales livianos, predominando las pickups, lo que resulta en un promedio mensual de 41.926 unidades, en comparación con las 35.707 del período 2022-2023. Sin embargo, al analizar el cambio en la proporción de vehículos nacionales e importados, se observa una inversión de la tendencia: al final de 2023, el 65% de las ventas eran de producción local, mientras que actualmente esta cifra se ha invertido. A pesar de esto, en los dos años y medio analizados, el 43% de los vehículos vendidos son de fabricación nacional, un dato que invita a la reflexión sobre el denominado proceso de desindustrialización en el país.
El promedio global no refleja con precisión la dinámica real del mercado, dado que el primer semestre de 2024 fue particularmente negativo, marcado por la devaluación de diciembre de 2023 que impactó en las ventas de los primeros tres meses. En ese tiempo, se alcanzaron 173.079 ventas, pero la segunda mitad del año mostró una notable mejora, con 217.388 unidades.
En 2025, la tendencia al alza se vio impulsada por la reactivación del crédito a tasas subsidiadas. El primer semestre registró el mayor aumento en patentamientos con 308.887 unidades, lo que llevó a algunos a anticipar que se alcanzarían 700.000 ventas anuales. Sin embargo, la crisis política previa a las elecciones de medio término afectó la economía, provocando un incremento en el dólar y las tasas de interés, lo que resultó en un descenso de la oferta crediticia y en una caída a 270.216 unidades en el segundo semestre.
En 2026, la comparación interanual continúa mostrando cifras negativas en relación con el excelente primer semestre de 2025. No obstante, la primera mitad del año reportó 277.049 matriculaciones, un incremento respecto al semestre anterior y a los dos de 2024, aunque aún por debajo de las casi 310.000 ventas de la misma etapa del año previo.
A pesar de la liberalización de las importaciones, las diez marcas líderes históricamente concentran el 90% de los patentamientos en los últimos dos años y medio. Estas son principalmente terminales automotrices con producción en Argentina y Brasil, que han aprovechado la apertura para diversificar su oferta mediante la importación de vehículos desde sus fábricas en el vecino país.
En el primer semestre, el 63% de los automóviles importados provino de Brasil, y sumando las producciones nacional y brasileña, se alcanzó el 75,5% del total de patentamientos del período.
Toyota se posicionó como la marca con mayor cantidad de ventas entre enero de 2025 y junio de 2026, con 220.417 unidades (17,5% del mercado), seguida por Volkswagen con 197.762 (15,7%) y Fiat con 156.252 (12,4%). Una de las sorpresas fue Renault, que ocupó el cuarto lugar con 115.073 unidades (9,1%), superando a Ford con 111.924 (8,8%), y a Peugeot, que alcanzó las 107.749 (8,5%).
De acuerdo a las cifras, General Motors, por debajo de las 100.000 unidades vendidas, se situó en séptimo lugar, siendo la marca que más sufrió las restricciones anteriores y la única terminal que no participó en un programa destinado a regularizar deuda con proveedores entre 2022 y 2023. Esta decisión limitó las importaciones de Chevrolet en 2024, provocando una reducción del 2% en su cuota de mercado, que comenzó a recuperarse en 2025. En total, la marca patentó 93.559 unidades, alcanzando un 7,4% del mercado.
Finalmente, Citroën, Jeep y Nissan completaron el Top 10 de marcas que concentraron el 90% del mercado desde la apertura de importaciones en 2024, con 49.499 ventas (3,9%), 42.193 (3,3%) y 35.023 unidades (2,7%), respectivamente.
Un primer aspecto a considerar es que en años previos, especialmente 2022 y 2023, el sector automotriz operó bajo un sistema de autorizaciones para la importación (SIRA) de automóviles y autopartes, incluso provenientes de Brasil. Esta regulación provocó escasez de unidades, paradas en la producción por falta de insumos y una contracción del mercado del 50% desde 2019.
Desde enero de 2024, se han vendido 1.257.799 vehículos particulares y comerciales livianos, predominando las pickups, lo que resulta en un promedio mensual de 41.926 unidades, en comparación con las 35.707 del período 2022-2023. Sin embargo, al analizar el cambio en la proporción de vehículos nacionales e importados, se observa una inversión de la tendencia: al final de 2023, el 65% de las ventas eran de producción local, mientras que actualmente esta cifra se ha invertido. A pesar de esto, en los dos años y medio analizados, el 43% de los vehículos vendidos son de fabricación nacional, un dato que invita a la reflexión sobre el denominado proceso de desindustrialización en el país.
El promedio global no refleja con precisión la dinámica real del mercado, dado que el primer semestre de 2024 fue particularmente negativo, marcado por la devaluación de diciembre de 2023 que impactó en las ventas de los primeros tres meses. En ese tiempo, se alcanzaron 173.079 ventas, pero la segunda mitad del año mostró una notable mejora, con 217.388 unidades.
En 2025, la tendencia al alza se vio impulsada por la reactivación del crédito a tasas subsidiadas. El primer semestre registró el mayor aumento en patentamientos con 308.887 unidades, lo que llevó a algunos a anticipar que se alcanzarían 700.000 ventas anuales. Sin embargo, la crisis política previa a las elecciones de medio término afectó la economía, provocando un incremento en el dólar y las tasas de interés, lo que resultó en un descenso de la oferta crediticia y en una caída a 270.216 unidades en el segundo semestre.
En 2026, la comparación interanual continúa mostrando cifras negativas en relación con el excelente primer semestre de 2025. No obstante, la primera mitad del año reportó 277.049 matriculaciones, un incremento respecto al semestre anterior y a los dos de 2024, aunque aún por debajo de las casi 310.000 ventas de la misma etapa del año previo.
A pesar de la liberalización de las importaciones, las diez marcas líderes históricamente concentran el 90% de los patentamientos en los últimos dos años y medio. Estas son principalmente terminales automotrices con producción en Argentina y Brasil, que han aprovechado la apertura para diversificar su oferta mediante la importación de vehículos desde sus fábricas en el vecino país.
En el primer semestre, el 63% de los automóviles importados provino de Brasil, y sumando las producciones nacional y brasileña, se alcanzó el 75,5% del total de patentamientos del período.
Toyota se posicionó como la marca con mayor cantidad de ventas entre enero de 2025 y junio de 2026, con 220.417 unidades (17,5% del mercado), seguida por Volkswagen con 197.762 (15,7%) y Fiat con 156.252 (12,4%). Una de las sorpresas fue Renault, que ocupó el cuarto lugar con 115.073 unidades (9,1%), superando a Ford con 111.924 (8,8%), y a Peugeot, que alcanzó las 107.749 (8,5%).
De acuerdo a las cifras, General Motors, por debajo de las 100.000 unidades vendidas, se situó en séptimo lugar, siendo la marca que más sufrió las restricciones anteriores y la única terminal que no participó en un programa destinado a regularizar deuda con proveedores entre 2022 y 2023. Esta decisión limitó las importaciones de Chevrolet en 2024, provocando una reducción del 2% en su cuota de mercado, que comenzó a recuperarse en 2025. En total, la marca patentó 93.559 unidades, alcanzando un 7,4% del mercado.
Finalmente, Citroën, Jeep y Nissan completaron el Top 10 de marcas que concentraron el 90% del mercado desde la apertura de importaciones en 2024, con 49.499 ventas (3,9%), 42.193 (3,3%) y 35.023 unidades (2,7%), respectivamente.













