La iniciativa fue anunciada el 6 de enero de 2016, durante los primeros días de la gestión de Mauricio Macri, con financiamiento íntegramente nacional. Desde entonces atravesó las administraciones de Macri, Alberto Fernández y Javier Milei. En ese período se realizó la licitación, se adjudicó el contrato y comenzaron los trabajos, que llegaron a superar la mitad de la obra prevista.
Actualmente, el proyecto registra un avance del 55% y figura como “neutralizado”. La última actualización disponible mantiene ese porcentaje, aunque no se registraron nuevos movimientos en los últimos meses. El mayor ritmo de ejecución se produjo durante la gestión de Fernández, pero hacia el final de ese período los trabajos comenzaron a desacelerarse. Desde el inicio de la actual administración nacional no se contabilizaron nuevos avances.
Desde el Gobierno de Mendoza señalaron recientemente que existe la intención de retomar los trabajos “en las próximas semanas”. El anuncio se suma a otros compromisos similares realizados durante los últimos meses. En enero, el ministro del Interior había anticipado que las tareas se reanudarían “en los próximos días”. Desde aquella declaración pasaron 228 días sin que la obra volviera a ponerse en marcha.
El proyecto fue licitado en 2017 y adjudicado en mayo de 2018 a un consorcio de empresas. El presupuesto inicial rondaba los $1.400 millones, pero fue actualizado posteriormente y llegó a $5.500 millones en 2021. La finalización estaba prevista para 2023, aunque ese plazo no se cumplió y el monto estimado de la obra volvió a modificarse hasta alcanzar los $6.500 millones.
El tramo proyectado se extiende desde el Aeropuerto Internacional Francisco Gabrielli, en el kilómetro 3.305 de la Ruta 40, hasta el empalme con la Ruta Provincial 34, en Jocolí Viejo, ubicado en el kilómetro 3.323. El diseño contempla dos calzadas independientes de 7,3 metros de ancho, pavimento de hormigón, intercambiadores a desnivel y vías de acceso.
Una parte del proceso también implicó la reubicación de familias que residían en las inmediaciones de la ruta. El Gobierno de Mendoza llevó adelante la relocalización de 135 familias y en febrero de 2021 entregó las primeras 75 viviendas. El proceso de traslado fue posteriormente completado.
Sin embargo, las expropiaciones se transformaron en uno de los principales inconvenientes para la continuidad del proyecto. Los conflictos derivados de esos procedimientos generaron litigios que dificultaron el avance de los trabajos.
En cuanto al estado actual, el porcentaje general de ejecución permanece en 55%. El pavimento representa una proporción considerablemente menor: hasta agosto de 2026 se había ejecutado el 19% del asfalto previsto. Los puentes, en tanto, tienen gran parte de sus estructuras construidas, aunque todavía necesitan tareas de pavimentación y las correspondientes pruebas de carga.
La iniciativa fue anunciada el 6 de enero de 2016, durante los primeros días de la gestión de Mauricio Macri, con financiamiento íntegramente nacional. Desde entonces atravesó las administraciones de Macri, Alberto Fernández y Javier Milei. En ese período se realizó la licitación, se adjudicó el contrato y comenzaron los trabajos, que llegaron a superar la mitad de la obra prevista.
Actualmente, el proyecto registra un avance del 55% y figura como “neutralizado”. La última actualización disponible mantiene ese porcentaje, aunque no se registraron nuevos movimientos en los últimos meses. El mayor ritmo de ejecución se produjo durante la gestión de Fernández, pero hacia el final de ese período los trabajos comenzaron a desacelerarse. Desde el inicio de la actual administración nacional no se contabilizaron nuevos avances.
Desde el Gobierno de Mendoza señalaron recientemente que existe la intención de retomar los trabajos “en las próximas semanas”. El anuncio se suma a otros compromisos similares realizados durante los últimos meses. En enero, el ministro del Interior había anticipado que las tareas se reanudarían “en los próximos días”. Desde aquella declaración pasaron 228 días sin que la obra volviera a ponerse en marcha.
El proyecto fue licitado en 2017 y adjudicado en mayo de 2018 a un consorcio de empresas. El presupuesto inicial rondaba los $1.400 millones, pero fue actualizado posteriormente y llegó a $5.500 millones en 2021. La finalización estaba prevista para 2023, aunque ese plazo no se cumplió y el monto estimado de la obra volvió a modificarse hasta alcanzar los $6.500 millones.
El tramo proyectado se extiende desde el Aeropuerto Internacional Francisco Gabrielli, en el kilómetro 3.305 de la Ruta 40, hasta el empalme con la Ruta Provincial 34, en Jocolí Viejo, ubicado en el kilómetro 3.323. El diseño contempla dos calzadas independientes de 7,3 metros de ancho, pavimento de hormigón, intercambiadores a desnivel y vías de acceso.
Una parte del proceso también implicó la reubicación de familias que residían en las inmediaciones de la ruta. El Gobierno de Mendoza llevó adelante la relocalización de 135 familias y en febrero de 2021 entregó las primeras 75 viviendas. El proceso de traslado fue posteriormente completado.
Sin embargo, las expropiaciones se transformaron en uno de los principales inconvenientes para la continuidad del proyecto. Los conflictos derivados de esos procedimientos generaron litigios que dificultaron el avance de los trabajos.
En cuanto al estado actual, el porcentaje general de ejecución permanece en 55%. El pavimento representa una proporción considerablemente menor: hasta agosto de 2026 se había ejecutado el 19% del asfalto previsto. Los puentes, en tanto, tienen gran parte de sus estructuras construidas, aunque todavía necesitan tareas de pavimentación y las correspondientes pruebas de carga.













