En el contexto de su historia futbolística, Argentina ha registrado dos de las goleadas más impresionantes en partidos oficiales durante el Campeonato Sudamericano, actualmente conocido como Copa América. La primera fue en 1942, cuando derrotó a Ecuador 12-0 en Uruguay. La segunda, en 1975, fue un contundente 11-1 frente a Venezuela en Rosario. Superar la decena de goles en encuentros amistosos también es poco común, siendo destacables un 12-1 contra Atlanta en la preparación para Suecia 1958 y, por supuesto, aquel abultado 15-0 ante Villajoyosa.
En la preparación para la Copa del Mundo, Argentina eligió el hotel Montíboli, en Villajoyosa, para su concentración, debido a que debía afrontar dos de los tres partidos de la fase de grupos en Alicante. En esta etapa, como en casi todas las preparaciones mundialistas, se organizaron amistosos, siendo uno de ellos el que enfrentó a la selección argentina contra el equipo local. El marcador quedó grabado en la memoria colectiva del fútbol.
Es notable que ninguno de los 15 goles fue anotado por Diego Armando Maradona, quien en ese momento había firmado contrato con el Barcelona. Maradona sufría una lesión y estaba en plena resolución de su traspaso, por lo que había viajado a la ciudad catalana para ultimar detalles antes de regresar a la concentración. En el encuentro, jugó a medio gas.
El periodista Héctor Hugo Cardozo, enviado especial al Mundial, comentó: “Los lujos, los goles y la seriedad para enfrentar el compromiso quedaron como saldo de este apabullante 15 a 0 con el cual la Selección, ya fueran los titulares o los suplentes, despachó al equipo local ayer en el Plá. Como preveíamos, fue fácil, muy fácil, porque existió en el resultado la diferencia adecuada entre un conjunto de profesionales de primera categoría y otro, también de profesionales, pero con evidentes carencias técnicas”.
El diario Crónica destacó la victoria en su portada, incluyendo una foto de Maradona y un juego de palabras que decía: “Nuestra Selección, una ‘niña bonita’”. En la bajada, se señalaba: “Amistoso de la Selección. Ganó 15 a 0. Maradona no hizo ninguno, pero pudo jugar”. Maradona, por su parte, mencionó: “Estoy mejorando de a poco, hoy me moví bien y no sentí dolor alguno. Claro que la orden fue no exigir demasiado la pierna. Por eso no quise rematar mucho”.
Un detalle curioso del encuentro fue que, aunque estaban previstas tribunas tubulares para el evento, finalmente no llegaron. A pesar de ello, aproximadamente 5.000 espectadores asistieron al campo de deportes de la Sociedad Villajoyosa. La afición mostró un comportamiento ejemplar y admiración tanto por la Selección argentina como por su estrella emergente. A medida que el marcador iba incrementándose, al llegar a 11-0 se quedó sin números, aunque el resultado final fue 15-0.
Este tipo de amistosos frente a rivales menos fuertes suelen generar diferentes interpretaciones: si el resultado es apretado, surgen críticas; si es demasido abultado, se considera poco revelador. En este contexto, Daniel Passarella expresó después del partido: “¿Sabés por qué es útil? Porque ayer todo el mundo habló en España de los 13 goles que le marcó Brasil a un equipo amateur en Portugal, resaltando su poderío y elogiando su capacidad ofensiva. Yo fui uno de los que más quería superar esa marca porque ahora vas a ver cómo destacan los diarios esta goleada. Psicológicamente, ayuda”.
Además, el capitán argentino destacó la conexión con los habitantes del pueblo: “Por lo demás, nos sirvió para mantener el ritmo de competencia. Era lo que se buscaba, además de quedar bien con la gente de este pueblo. Vos fijate que nos ovacionaron cuando entramos y también al terminar el partido. Inclusive se dieron cuenta de que jugamos respetándolos porque habían pagado una entrada, y eso cualquier persona que va a una cancha lo tiene presente”.
Con el paso del tiempo, surge la curiosidad sobre si entre aquellos 5.000 espectadores se encontraba algún familiar de la esposa de Adorni, en ese pequeño pueblo costero de Alicante que, más de cuatro décadas después, vuelve a aparecer en la agenda argentina.
En el contexto de su historia futbolística, Argentina ha registrado dos de las goleadas más impresionantes en partidos oficiales durante el Campeonato Sudamericano, actualmente conocido como Copa América. La primera fue en 1942, cuando derrotó a Ecuador 12-0 en Uruguay. La segunda, en 1975, fue un contundente 11-1 frente a Venezuela en Rosario. Superar la decena de goles en encuentros amistosos también es poco común, siendo destacables un 12-1 contra Atlanta en la preparación para Suecia 1958 y, por supuesto, aquel abultado 15-0 ante Villajoyosa.
En la preparación para la Copa del Mundo, Argentina eligió el hotel Montíboli, en Villajoyosa, para su concentración, debido a que debía afrontar dos de los tres partidos de la fase de grupos en Alicante. En esta etapa, como en casi todas las preparaciones mundialistas, se organizaron amistosos, siendo uno de ellos el que enfrentó a la selección argentina contra el equipo local. El marcador quedó grabado en la memoria colectiva del fútbol.
Es notable que ninguno de los 15 goles fue anotado por Diego Armando Maradona, quien en ese momento había firmado contrato con el Barcelona. Maradona sufría una lesión y estaba en plena resolución de su traspaso, por lo que había viajado a la ciudad catalana para ultimar detalles antes de regresar a la concentración. En el encuentro, jugó a medio gas.
El periodista Héctor Hugo Cardozo, enviado especial al Mundial, comentó: “Los lujos, los goles y la seriedad para enfrentar el compromiso quedaron como saldo de este apabullante 15 a 0 con el cual la Selección, ya fueran los titulares o los suplentes, despachó al equipo local ayer en el Plá. Como preveíamos, fue fácil, muy fácil, porque existió en el resultado la diferencia adecuada entre un conjunto de profesionales de primera categoría y otro, también de profesionales, pero con evidentes carencias técnicas”.
El diario Crónica destacó la victoria en su portada, incluyendo una foto de Maradona y un juego de palabras que decía: “Nuestra Selección, una ‘niña bonita’”. En la bajada, se señalaba: “Amistoso de la Selección. Ganó 15 a 0. Maradona no hizo ninguno, pero pudo jugar”. Maradona, por su parte, mencionó: “Estoy mejorando de a poco, hoy me moví bien y no sentí dolor alguno. Claro que la orden fue no exigir demasiado la pierna. Por eso no quise rematar mucho”.
Un detalle curioso del encuentro fue que, aunque estaban previstas tribunas tubulares para el evento, finalmente no llegaron. A pesar de ello, aproximadamente 5.000 espectadores asistieron al campo de deportes de la Sociedad Villajoyosa. La afición mostró un comportamiento ejemplar y admiración tanto por la Selección argentina como por su estrella emergente. A medida que el marcador iba incrementándose, al llegar a 11-0 se quedó sin números, aunque el resultado final fue 15-0.
Este tipo de amistosos frente a rivales menos fuertes suelen generar diferentes interpretaciones: si el resultado es apretado, surgen críticas; si es demasido abultado, se considera poco revelador. En este contexto, Daniel Passarella expresó después del partido: “¿Sabés por qué es útil? Porque ayer todo el mundo habló en España de los 13 goles que le marcó Brasil a un equipo amateur en Portugal, resaltando su poderío y elogiando su capacidad ofensiva. Yo fui uno de los que más quería superar esa marca porque ahora vas a ver cómo destacan los diarios esta goleada. Psicológicamente, ayuda”.
Además, el capitán argentino destacó la conexión con los habitantes del pueblo: “Por lo demás, nos sirvió para mantener el ritmo de competencia. Era lo que se buscaba, además de quedar bien con la gente de este pueblo. Vos fijate que nos ovacionaron cuando entramos y también al terminar el partido. Inclusive se dieron cuenta de que jugamos respetándolos porque habían pagado una entrada, y eso cualquier persona que va a una cancha lo tiene presente”.
Con el paso del tiempo, surge la curiosidad sobre si entre aquellos 5.000 espectadores se encontraba algún familiar de la esposa de Adorni, en ese pequeño pueblo costero de Alicante que, más de cuatro décadas después, vuelve a aparecer en la agenda argentina.













