A medida que una alerta por tornados y tormentas severas azotaba la ciudad el miércoles por la tarde, los residentes mostraban su entusiasmo por el comienzo de lo que promete ser un evento sin igual. A 32 años del Mundial 94, recordado por el positivo de doping de Diego Maradona y la final entre Brasil e Italia, que culminó en victoria para el equipo de Carlos Alberto Parreira, Kansas City figura entre las once ciudades seleccionadas para albergar el torneo más prestigioso de la FIFA. Sin embargo, son pocos los que pueden reconocer al legendario número 10 argentino, quien el próximo martes 16 pisará el césped del estadio de los Chiefs de la NFL para disputar su sexta Copa del Mundo.
Todd, el conductor que llevó a este periodista hasta su alojamiento, se sorprendió al recordar que la selección de Messi había conquistado su tercer título en Qatar: “Ganaron la Copa allá, ¿no?”, comentó mientras describía la placidez de una ciudad que aún no se ha adaptado al ambiente que implica recibir el evento deportivo más relevante, junto a los Juegos Olímpicos.
“¿Son candidatos de nuevo a ganar el Mundial?”, preguntó el hombre, casado y padre de dos hijos, quien actualmente disfruta de unas vacaciones tras trabajar como maestro en Missouri. Durante la conversación sobre otros equipos con posibilidades de alzar el trofeo junto a Argentina, Todd mencionó que el deporte más practicado por los jóvenes en Kansas City es el fútbol. Este fenómeno se debe a la creciente popularidad de la disciplina en las escuelas y al auge de Sporting KC en la MLS y Current, su contraparte femenina. Esta zona de Estados Unidos se ha ganado el título de “Capital del Soccer”. Curioso, ¿no?
Otro conductor de una app de transporte también compartió su perspectiva: Steve, quien admite no conocer mucho sobre fútbol ni sus reglas, está entusiasmado por la posibilidad de “conocer personas” durante el Mundial en su hogar. “¿Cómo es Messi?”, preguntó, aludiendo al amplio reconocimiento que tiene el astro rosarino, que lo hace parecer un individuo distante para los aficionados. Sin embargo, el jugador ha demostrado lo contrario, como ocurrió tras un amistoso contra Islandia en Auburn, donde interactuó con un periodista venezolano que sufre de parálisis cerebral, mostrando su cercanía.
Quizás la anécdota más divertida del día llegó cuando un transeúnte, al notar que el enviado especial de este medio llevaba una campera de la selección argentina, exclamó: “¿No me digas que trabajas para ellos?”. La reacción fue tan inesperada como el escaso conocimiento que aún persiste entre varios habitantes de Kansas City sobre la presencia de uno de los atletas más famosos del mundo en uno de sus hoteles, quien desde su debut contra Argelia intentará nuevamente deslumbrar con su zurda mágica.
Mientras las conversaciones giran entorno al multimillonario contrato de Patrick Mahomes, la estrella de los Chiefs, y el seguimiento del partido de los Royales, el equipo de béisbol, Kansas City espera expectante a conocer a Lionel Messi y a la hinchada argentina que, sin duda, transformará la atmósfera de toda la ciudad.
A medida que una alerta por tornados y tormentas severas azotaba la ciudad el miércoles por la tarde, los residentes mostraban su entusiasmo por el comienzo de lo que promete ser un evento sin igual. A 32 años del Mundial 94, recordado por el positivo de doping de Diego Maradona y la final entre Brasil e Italia, que culminó en victoria para el equipo de Carlos Alberto Parreira, Kansas City figura entre las once ciudades seleccionadas para albergar el torneo más prestigioso de la FIFA. Sin embargo, son pocos los que pueden reconocer al legendario número 10 argentino, quien el próximo martes 16 pisará el césped del estadio de los Chiefs de la NFL para disputar su sexta Copa del Mundo.
Todd, el conductor que llevó a este periodista hasta su alojamiento, se sorprendió al recordar que la selección de Messi había conquistado su tercer título en Qatar: “Ganaron la Copa allá, ¿no?”, comentó mientras describía la placidez de una ciudad que aún no se ha adaptado al ambiente que implica recibir el evento deportivo más relevante, junto a los Juegos Olímpicos.
“¿Son candidatos de nuevo a ganar el Mundial?”, preguntó el hombre, casado y padre de dos hijos, quien actualmente disfruta de unas vacaciones tras trabajar como maestro en Missouri. Durante la conversación sobre otros equipos con posibilidades de alzar el trofeo junto a Argentina, Todd mencionó que el deporte más practicado por los jóvenes en Kansas City es el fútbol. Este fenómeno se debe a la creciente popularidad de la disciplina en las escuelas y al auge de Sporting KC en la MLS y Current, su contraparte femenina. Esta zona de Estados Unidos se ha ganado el título de “Capital del Soccer”. Curioso, ¿no?
Otro conductor de una app de transporte también compartió su perspectiva: Steve, quien admite no conocer mucho sobre fútbol ni sus reglas, está entusiasmado por la posibilidad de “conocer personas” durante el Mundial en su hogar. “¿Cómo es Messi?”, preguntó, aludiendo al amplio reconocimiento que tiene el astro rosarino, que lo hace parecer un individuo distante para los aficionados. Sin embargo, el jugador ha demostrado lo contrario, como ocurrió tras un amistoso contra Islandia en Auburn, donde interactuó con un periodista venezolano que sufre de parálisis cerebral, mostrando su cercanía.
Quizás la anécdota más divertida del día llegó cuando un transeúnte, al notar que el enviado especial de este medio llevaba una campera de la selección argentina, exclamó: “¿No me digas que trabajas para ellos?”. La reacción fue tan inesperada como el escaso conocimiento que aún persiste entre varios habitantes de Kansas City sobre la presencia de uno de los atletas más famosos del mundo en uno de sus hoteles, quien desde su debut contra Argelia intentará nuevamente deslumbrar con su zurda mágica.
Mientras las conversaciones giran entorno al multimillonario contrato de Patrick Mahomes, la estrella de los Chiefs, y el seguimiento del partido de los Royales, el equipo de béisbol, Kansas City espera expectante a conocer a Lionel Messi y a la hinchada argentina que, sin duda, transformará la atmósfera de toda la ciudad.













