El crecimiento se reflejó en una amplia variedad de productos destinados al consumo final, entre ellos alimentos, motocicletas, automóviles, indumentaria y juguetes.
La participación de los bienes de consumo sobre el total de las importaciones también alcanzó su mayor nivel en dos décadas. En los primeros seis meses de 2026 representaron el 15,1% de las compras externas, la proporción más elevada desde 2004. El único registro cercano había sido el del primer semestre de 2020, cuando la pandemia provocó una fuerte caída de la demanda de insumos y bienes de capital, mientras el consumo de productos importados tuvo un impacto menor.
Al comparar el primer semestre de 2026 con igual período de 2023, los mayores incrementos se concentraron en distintas actividades vinculadas con bienes destinados al consumo final. Diez sectores explicaron el 84,7% de las importaciones de esta categoría y cinco de ellos concentraron el 45,5% del total, con aumentos de entre 27% y 109%.
El mayor crecimiento correspondió a electrodomésticos, baterías y lámparas, con una suba del 109,2%. Le siguieron las prendas de vestir, con un incremento del 86,3%; motos, bicicletas, yates y otros equipos de transporte, con 67,6%; productos alimenticios, con 51,9%; y bienes farmacéuticos, con 27%.
En sentido contrario, algunas categorías registraron descensos. La marroquinería cayó 12,3%; informática, electrónica y óptica retrocedió 11,3%; y los productos diversos de caucho y plástico disminuyeron 6,2%.
Dentro de los bienes de consumo, los alimentos representaron el 18% de las importaciones y mostraron aumentos en casi todos sus segmentos. El mayor incremento se registró en fideos y pastas, con una suba del 530,8% respecto del primer semestre de 2023. Le siguieron las carnes frescas y en conserva, con 315,2%; aceites y grasas, con 93,9%; productos de panadería, con 90,1%; y chocolate y confitería, con 45,4%.
También aumentaron las importaciones correspondientes a molienda, con una variación del 34,8%; pescado, crustáceos y moluscos, con 26,7%; y café, té, mate y especias, con 20%. El único segmento que presentó una caída fue el denominado “resto de productos”, con un retroceso del 13,9%.
El incremento de las compras externas no se explica solamente por mayores adquisiciones de empresas que ya participaban del mercado importador. Si bien el 80% del monto total correspondió a compañías que ya importaban en 2023 y aumentaron sus compras, la cantidad total de importadores se duplicó respecto del año anterior, con 33.108 nuevas empresas.
Entre los principales sectores, los mayores aumentos en la cantidad de importadores se registraron en prendas de vestir, con 3.516 nuevas firmas, un incremento del 175%; marroquinería, con 2.866 nuevos importadores, equivalente a una suba del 144%; y electrodomésticos, baterías y lámparas, que incorporaron 2.180 empresas, un 127% más.
También se sumaron 4.022 nuevos importadores en joyería, juguetes e instrumentos musicales, con un aumento del 96%, y 5.476 en productos diversos de caucho y plástico, un 69% más.
El relevamiento también identificó casos de empresas que multiplicaron más de cien veces sus importaciones de bienes finales respecto de 2023, con variaciones superiores al 10.000%.
El aumento de las importaciones de bienes de consumo se produjo al mismo tiempo que una caída de la producción manufacturera local. Según el Índice de Producción Manufacturera del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la actividad industrial disminuyó 12% durante el primer semestre de 2026 en comparación con igual período de 2023.
En paralelo, las importaciones de bienes intermedios utilizados como insumos para la producción retrocedieron 17,8%, mientras que las compras externas de piezas y accesorios para bienes de capital disminuyeron 21,6%. En conjunto, ambas categorías registraron una caída del 19,1%.
La evolución fue diferente según cada actividad. En electrodomésticos e informática, la producción nacional cayó 56,1%, mientras que la fabricación de equipos y aparatos eléctricos disminuyó 7,1%.
En la industria textil, la producción de productos textiles retrocedió 34% y la confección de prendas cayó 13,7%. En alimentos y bebidas, la actividad acumuló una baja del 1,4%, con descensos del 15,9% en bebidas, 13,3% en carne vacuna, 5% en galletitas, panadería y pastas y 4,8% en carne aviar.
La molienda de oleaginosas fue la excepción dentro del sector alimenticio, con un crecimiento del 35,6%. El resultado estuvo favorecido por la baja base de comparación de 2023, cuando la actividad había sido afectada por la sequía.
El crecimiento se reflejó en una amplia variedad de productos destinados al consumo final, entre ellos alimentos, motocicletas, automóviles, indumentaria y juguetes.
La participación de los bienes de consumo sobre el total de las importaciones también alcanzó su mayor nivel en dos décadas. En los primeros seis meses de 2026 representaron el 15,1% de las compras externas, la proporción más elevada desde 2004. El único registro cercano había sido el del primer semestre de 2020, cuando la pandemia provocó una fuerte caída de la demanda de insumos y bienes de capital, mientras el consumo de productos importados tuvo un impacto menor.
Al comparar el primer semestre de 2026 con igual período de 2023, los mayores incrementos se concentraron en distintas actividades vinculadas con bienes destinados al consumo final. Diez sectores explicaron el 84,7% de las importaciones de esta categoría y cinco de ellos concentraron el 45,5% del total, con aumentos de entre 27% y 109%.
El mayor crecimiento correspondió a electrodomésticos, baterías y lámparas, con una suba del 109,2%. Le siguieron las prendas de vestir, con un incremento del 86,3%; motos, bicicletas, yates y otros equipos de transporte, con 67,6%; productos alimenticios, con 51,9%; y bienes farmacéuticos, con 27%.
En sentido contrario, algunas categorías registraron descensos. La marroquinería cayó 12,3%; informática, electrónica y óptica retrocedió 11,3%; y los productos diversos de caucho y plástico disminuyeron 6,2%.
Dentro de los bienes de consumo, los alimentos representaron el 18% de las importaciones y mostraron aumentos en casi todos sus segmentos. El mayor incremento se registró en fideos y pastas, con una suba del 530,8% respecto del primer semestre de 2023. Le siguieron las carnes frescas y en conserva, con 315,2%; aceites y grasas, con 93,9%; productos de panadería, con 90,1%; y chocolate y confitería, con 45,4%.
También aumentaron las importaciones correspondientes a molienda, con una variación del 34,8%; pescado, crustáceos y moluscos, con 26,7%; y café, té, mate y especias, con 20%. El único segmento que presentó una caída fue el denominado “resto de productos”, con un retroceso del 13,9%.
El incremento de las compras externas no se explica solamente por mayores adquisiciones de empresas que ya participaban del mercado importador. Si bien el 80% del monto total correspondió a compañías que ya importaban en 2023 y aumentaron sus compras, la cantidad total de importadores se duplicó respecto del año anterior, con 33.108 nuevas empresas.
Entre los principales sectores, los mayores aumentos en la cantidad de importadores se registraron en prendas de vestir, con 3.516 nuevas firmas, un incremento del 175%; marroquinería, con 2.866 nuevos importadores, equivalente a una suba del 144%; y electrodomésticos, baterías y lámparas, que incorporaron 2.180 empresas, un 127% más.
También se sumaron 4.022 nuevos importadores en joyería, juguetes e instrumentos musicales, con un aumento del 96%, y 5.476 en productos diversos de caucho y plástico, un 69% más.
El relevamiento también identificó casos de empresas que multiplicaron más de cien veces sus importaciones de bienes finales respecto de 2023, con variaciones superiores al 10.000%.
El aumento de las importaciones de bienes de consumo se produjo al mismo tiempo que una caída de la producción manufacturera local. Según el Índice de Producción Manufacturera del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la actividad industrial disminuyó 12% durante el primer semestre de 2026 en comparación con igual período de 2023.
En paralelo, las importaciones de bienes intermedios utilizados como insumos para la producción retrocedieron 17,8%, mientras que las compras externas de piezas y accesorios para bienes de capital disminuyeron 21,6%. En conjunto, ambas categorías registraron una caída del 19,1%.
La evolución fue diferente según cada actividad. En electrodomésticos e informática, la producción nacional cayó 56,1%, mientras que la fabricación de equipos y aparatos eléctricos disminuyó 7,1%.
En la industria textil, la producción de productos textiles retrocedió 34% y la confección de prendas cayó 13,7%. En alimentos y bebidas, la actividad acumuló una baja del 1,4%, con descensos del 15,9% en bebidas, 13,3% en carne vacuna, 5% en galletitas, panadería y pastas y 4,8% en carne aviar.
La molienda de oleaginosas fue la excepción dentro del sector alimenticio, con un crecimiento del 35,6%. El resultado estuvo favorecido por la baja base de comparación de 2023, cuando la actividad había sido afectada por la sequía.











