Mientras el oficialismo busca reunir los apoyos necesarios para aprobar la iniciativa, en la Casa Rosada mantienen expectativas sobre la posibilidad de obtener la media sanción en el Senado, aunque reconocen que la votación será ajustada y que la definición llegará hasta último momento.
Dentro del oficialismo destacan el rol de Patricia Bullrich, presidenta del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara alta, quien continuará las negociaciones para alcanzar los votos necesarios.
La caída del capítulo vinculado a la Ley de Tierras generó cruces dentro del espacio gobernante y cuestionamientos entre distintos sectores del Gobierno. Algunos dirigentes atribuyeron la falta de respaldo a una estrategia que no logró reunir los apoyos previstos, mientras que otros cuestionaron la incorporación de ese apartado dentro del proyecto.
En ese contexto, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, expresó respaldo a Bullrich y manifestó críticas hacia el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, por haber impulsado la inclusión del capítulo sobre tierras pese a las diferencias internas dentro del oficialismo.
Desde algunos sectores del Gobierno comenzaron a plantear dudas sobre la continuidad de Sturzenegger en su cargo, aunque el presidente Javier Milei mantiene su respaldo al funcionario.
También surgieron cuestionamientos hacia la estrategia de diálogo con gobernadores, luego de que parte del oficialismo considerara que los acuerdos alcanzados no se tradujeron en apoyos legislativos.
Otros dirigentes señalaron que hubo una estimación incorrecta sobre la cantidad de votos disponibles para aprobar el capítulo de tierras.
Dentro del oficialismo también se mencionó una situación ocurrida durante una sesión anterior, cuando el tratamiento de la iniciativa quedó postergado por la incorporación de otros temas legislativos vinculados a designaciones judiciales.
Con este escenario, el Gobierno enfrenta nuevas tensiones internas mientras busca avanzar con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y ordenar las diferencias surgidas tras el rechazo del capítulo de tierras.
Mientras el oficialismo busca reunir los apoyos necesarios para aprobar la iniciativa, en la Casa Rosada mantienen expectativas sobre la posibilidad de obtener la media sanción en el Senado, aunque reconocen que la votación será ajustada y que la definición llegará hasta último momento.
Dentro del oficialismo destacan el rol de Patricia Bullrich, presidenta del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara alta, quien continuará las negociaciones para alcanzar los votos necesarios.
La caída del capítulo vinculado a la Ley de Tierras generó cruces dentro del espacio gobernante y cuestionamientos entre distintos sectores del Gobierno. Algunos dirigentes atribuyeron la falta de respaldo a una estrategia que no logró reunir los apoyos previstos, mientras que otros cuestionaron la incorporación de ese apartado dentro del proyecto.
En ese contexto, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, expresó respaldo a Bullrich y manifestó críticas hacia el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, por haber impulsado la inclusión del capítulo sobre tierras pese a las diferencias internas dentro del oficialismo.
Desde algunos sectores del Gobierno comenzaron a plantear dudas sobre la continuidad de Sturzenegger en su cargo, aunque el presidente Javier Milei mantiene su respaldo al funcionario.
También surgieron cuestionamientos hacia la estrategia de diálogo con gobernadores, luego de que parte del oficialismo considerara que los acuerdos alcanzados no se tradujeron en apoyos legislativos.
Otros dirigentes señalaron que hubo una estimación incorrecta sobre la cantidad de votos disponibles para aprobar el capítulo de tierras.
Dentro del oficialismo también se mencionó una situación ocurrida durante una sesión anterior, cuando el tratamiento de la iniciativa quedó postergado por la incorporación de otros temas legislativos vinculados a designaciones judiciales.
Con este escenario, el Gobierno enfrenta nuevas tensiones internas mientras busca avanzar con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y ordenar las diferencias surgidas tras el rechazo del capítulo de tierras.












