Ambas propuestas están relacionadas con la ampliación de los beneficios impositivos, aduaneros, jurídicos y cambiarios para la producción incremental de gas y petróleo, autorizadas por el Gobierno mediante un decreto reglamentario divulgado en febrero de este año.
Hasta ese momento, el RIGI se enfocaba principalmente en proyectos de infraestructura, tales como oleoductos, gasoductos y plantas de tratamiento, así como terminales para la exportación de gas natural licuado (GNL). La reciente modificación permitió incorporar, por primera vez, nuevos desarrollos de producción de petróleo y gas en tierra firme, habilitando a las empresas petroleras a solicitar los beneficios para las inversiones dirigidas a aumentar la extracción de hidrocarburos.
Esta medida propició un aluvión de anuncios por parte de las empresas ya operativas en Vaca Muerta. Desde la modificación, se han reportado siete anuncios por un total de US$68.422 millones, lo que representa el 56,4% del total de los dólares comprometidos por las compañías con un RIGI aprobado o en evaluación, de acuerdo con datos proporcionados por una consultora.
Entre las compañías mencionadas están YPF, Chevron, Pluspetrol, Vista Energy, Pampa Energía, Tecpetrol y GeoPark, las cuales han propuesto proyectos para desarrollar nuevas áreas o expandir la producción en sectores de Vaca Muerta.
Si además se consideran los US$12.518 millones en seis proyectos relacionados con GNL e infraestructura, se puede concluir que Vaca Muerta abarca el 66,8% de las inversiones anunciadas bajo el RIGI, lo que beneficia en primer lugar a la provincia de Neuquén y, en segundo, a Río Negro.
El proyecto de Vista Energy incluye una inversión de US$5.800 millones para desarrollar el bloque Bandurria Norte. Este plan prevé la perforación de 332 nuevos pozos y tiene como objetivo alcanzar una producción cercana a 50.000 barriles equivalentes de petróleo por día, reforzando así la estrategia de expansión de la firma en la formación no convencional.
Además de las perforaciones, el proyecto contempla la construcción de una planta con capacidad para procesar 40.000 barriles diarios de petróleo, así como una estación compresora, oleoductos, gasoductos y otras infraestructuras necesarias para el tratamiento y evacuación de la producción.
Paralelamente, el Gobierno autorizó este martes en el Boletín Oficial el proyecto de Pampa Energía, que contempla una inversión de US$4.522 millones para desarrollar el bloque Rincón de Aranda en Vaca Muerta. Este se convierte en el primer proyecto de producción de petróleo en la región que obtiene la aprobación del Comité Evaluador.
El plan incluye inversiones hasta 2041, que permitirán la producción de 305 millones de barriles de petróleo a lo largo de su vida útil, generando exportaciones por aproximadamente US$17.000 millones. Los beneficios del RIGI se aplicarán únicamente a los nuevos pozos perforados a partir de la presentación de la solicitud.
Ambas propuestas están relacionadas con la ampliación de los beneficios impositivos, aduaneros, jurídicos y cambiarios para la producción incremental de gas y petróleo, autorizadas por el Gobierno mediante un decreto reglamentario divulgado en febrero de este año.
Hasta ese momento, el RIGI se enfocaba principalmente en proyectos de infraestructura, tales como oleoductos, gasoductos y plantas de tratamiento, así como terminales para la exportación de gas natural licuado (GNL). La reciente modificación permitió incorporar, por primera vez, nuevos desarrollos de producción de petróleo y gas en tierra firme, habilitando a las empresas petroleras a solicitar los beneficios para las inversiones dirigidas a aumentar la extracción de hidrocarburos.
Esta medida propició un aluvión de anuncios por parte de las empresas ya operativas en Vaca Muerta. Desde la modificación, se han reportado siete anuncios por un total de US$68.422 millones, lo que representa el 56,4% del total de los dólares comprometidos por las compañías con un RIGI aprobado o en evaluación, de acuerdo con datos proporcionados por una consultora.
Entre las compañías mencionadas están YPF, Chevron, Pluspetrol, Vista Energy, Pampa Energía, Tecpetrol y GeoPark, las cuales han propuesto proyectos para desarrollar nuevas áreas o expandir la producción en sectores de Vaca Muerta.
Si además se consideran los US$12.518 millones en seis proyectos relacionados con GNL e infraestructura, se puede concluir que Vaca Muerta abarca el 66,8% de las inversiones anunciadas bajo el RIGI, lo que beneficia en primer lugar a la provincia de Neuquén y, en segundo, a Río Negro.
El proyecto de Vista Energy incluye una inversión de US$5.800 millones para desarrollar el bloque Bandurria Norte. Este plan prevé la perforación de 332 nuevos pozos y tiene como objetivo alcanzar una producción cercana a 50.000 barriles equivalentes de petróleo por día, reforzando así la estrategia de expansión de la firma en la formación no convencional.
Además de las perforaciones, el proyecto contempla la construcción de una planta con capacidad para procesar 40.000 barriles diarios de petróleo, así como una estación compresora, oleoductos, gasoductos y otras infraestructuras necesarias para el tratamiento y evacuación de la producción.
Paralelamente, el Gobierno autorizó este martes en el Boletín Oficial el proyecto de Pampa Energía, que contempla una inversión de US$4.522 millones para desarrollar el bloque Rincón de Aranda en Vaca Muerta. Este se convierte en el primer proyecto de producción de petróleo en la región que obtiene la aprobación del Comité Evaluador.
El plan incluye inversiones hasta 2041, que permitirán la producción de 305 millones de barriles de petróleo a lo largo de su vida útil, generando exportaciones por aproximadamente US$17.000 millones. Los beneficios del RIGI se aplicarán únicamente a los nuevos pozos perforados a partir de la presentación de la solicitud.













