Uno de los principales puntos de desacuerdo está relacionado con la participación de pequeñas y medianas empresas de las provincias productoras en el abastecimiento del mercado. Las diferencias sobre la distribución de los volúmenes todavía no fueron resueltas y dificultan el avance del proyecto.
En el caso del bioetanol, existe consenso sobre la posibilidad de elevar progresivamente el corte obligatorio. La iniciativa plantea mantener inicialmente el porcentaje en 12% y llevarlo al 15% luego de transcurrido un año desde la sanción de la ley.
El incremento tendría un impacto especialmente relevante en las provincias vinculadas a la producción de azúcar, entre ellas Tucumán, debido a una eventual mayor demanda para su industria. Sin embargo, el beneficio efectivo para los distintos productores dependerá de cómo se asignen los volúmenes de abastecimiento.
Respecto del biodiésel, utilizado para la mezcla con gasoil, las negociaciones apuntan a elevar el corte obligatorio hasta el 10%. En este punto también se analiza una ampliación de los cupos destinados a las pequeñas y medianas empresas productoras.
De esta manera, el tratamiento legislativo quedó suspendido mientras continúan las conversaciones para alcanzar acuerdos sobre la participación de las pymes en el mercado. La reforma todavía mantiene como uno de sus ejes centrales el incremento de los porcentajes de mezcla, aunque persisten diferencias sobre la distribución del negocio entre los productores.
Uno de los principales puntos de desacuerdo está relacionado con la participación de pequeñas y medianas empresas de las provincias productoras en el abastecimiento del mercado. Las diferencias sobre la distribución de los volúmenes todavía no fueron resueltas y dificultan el avance del proyecto.
En el caso del bioetanol, existe consenso sobre la posibilidad de elevar progresivamente el corte obligatorio. La iniciativa plantea mantener inicialmente el porcentaje en 12% y llevarlo al 15% luego de transcurrido un año desde la sanción de la ley.
El incremento tendría un impacto especialmente relevante en las provincias vinculadas a la producción de azúcar, entre ellas Tucumán, debido a una eventual mayor demanda para su industria. Sin embargo, el beneficio efectivo para los distintos productores dependerá de cómo se asignen los volúmenes de abastecimiento.
Respecto del biodiésel, utilizado para la mezcla con gasoil, las negociaciones apuntan a elevar el corte obligatorio hasta el 10%. En este punto también se analiza una ampliación de los cupos destinados a las pequeñas y medianas empresas productoras.
De esta manera, el tratamiento legislativo quedó suspendido mientras continúan las conversaciones para alcanzar acuerdos sobre la participación de las pymes en el mercado. La reforma todavía mantiene como uno de sus ejes centrales el incremento de los porcentajes de mezcla, aunque persisten diferencias sobre la distribución del negocio entre los productores.













