El cronograma que analiza la Casa Gris contempla el cierre de listas en febrero, las PASO para el 18 de abril y las elecciones generales para el 13 de junio. Las fechas todavía deben ser formalizadas mediante el decreto correspondiente, que aún no fue firmado.
La decisión santafesina se inscribe en una tendencia que atraviesa a distintas provincias, donde varios gobernadores evalúan separar las elecciones locales de las nacionales para evitar que la discusión presidencial termine condicionando las campañas provinciales.
El Gobierno de Javier Milei impulsa, en cambio, una estrategia de mayor nacionalización electoral y busca favorecer la realización simultánea de los comicios provinciales y nacionales allí donde sea posible. En paralelo, la Casa Rosada mantiene conversaciones con distintos gobernadores sobre acuerdos políticos, el calendario electoral, las PASO y eventuales alianzas de cara a 2027.
En Santa Fe, el desdoblamiento cuenta además con respaldo en el nuevo marco institucional de la provincia. La Constitución reformada y el Código Electoral permiten realizar los comicios locales en una fecha diferente a la nacional. Las elecciones provinciales deben celebrarse entre tres y seis meses antes de la finalización de los mandatos, que concluyen el 10 de diciembre.
Pullaro decidió utilizar ese margen para alejar aún más la elección provincial de la presidencial. El Ministerio de Gobierno analiza, además, la distribución de feriados y fines de semana largos para definir una fecha que no afecte los niveles de participación.
El argumento político del gobernador apunta a que la campaña santafesina se concentre en cuestiones propias de la provincia, entre ellas la gestión, la seguridad y las obras, en lugar de quedar subordinada a la disputa nacional.
El esquema también tiene una consecuencia directa para Pullaro: la reforma constitucional habilitó la reelección del gobernador y del vicegobernador, por lo que el mandatario santafesino podrá buscar un segundo período en 2027.
Separar las elecciones también reduce la posibilidad de que una eventual polarización entre Javier Milei y el peronismo se traslade directamente a la competencia provincial. La apuesta es que los votantes lleguen a junio con el debate centrado en la administración provincial y en el futuro de Santa Fe, mientras la elección presidencial quedará para octubre.
Santa Fe no es la única provincia que avanza hacia un calendario propio. Tucumán ya formalizó su convocatoria para el 9 de mayo de 2027, mientras que Salta prevé realizar sus elecciones en mayo y analiza como alternativas los días 16 o 23.
Chaco también tiene un esquema separado por disposición de su Constitución y el gobernador confirmó que los comicios provinciales serán en septiembre. Mendoza, por su parte, mantiene la separación de las elecciones y su gobernador anticipó que continuará con ese sistema, aunque cuenta con la posibilidad de modificar el calendario.
En Tierra del Fuego, Río Negro, Chubut y Corrientes también se contempla la realización de elecciones separadas, aunque en algunos casos todavía no existen fechas definidas. Misiones, a su vez, analiza realizar sus comicios entre abril y mayo.
Otros distritos todavía no terminaron de definir su estrategia. En Córdoba, el gobernador evalúa la posibilidad de desdoblar los comicios, mientras que en Neuquén también se analiza una convocatoria separada.
La Rioja tomó el camino contrario y decidió mantener sus elecciones junto con las nacionales, mientras que en La Pampa todavía no existe una definición final. En San Juan también se prevé avanzar con una elección provincializada.
Catamarca aparece como uno de los casos diferentes dentro del mapa electoral. La provincia decidió realizar sus comicios el 24 de octubre de 2027, en simultáneo con la elección presidencial, bajo el argumento de que ese esquema permite contar con mayor previsibilidad y reducir costos.
El cronograma que analiza la Casa Gris contempla el cierre de listas en febrero, las PASO para el 18 de abril y las elecciones generales para el 13 de junio. Las fechas todavía deben ser formalizadas mediante el decreto correspondiente, que aún no fue firmado.
La decisión santafesina se inscribe en una tendencia que atraviesa a distintas provincias, donde varios gobernadores evalúan separar las elecciones locales de las nacionales para evitar que la discusión presidencial termine condicionando las campañas provinciales.
El Gobierno de Javier Milei impulsa, en cambio, una estrategia de mayor nacionalización electoral y busca favorecer la realización simultánea de los comicios provinciales y nacionales allí donde sea posible. En paralelo, la Casa Rosada mantiene conversaciones con distintos gobernadores sobre acuerdos políticos, el calendario electoral, las PASO y eventuales alianzas de cara a 2027.
En Santa Fe, el desdoblamiento cuenta además con respaldo en el nuevo marco institucional de la provincia. La Constitución reformada y el Código Electoral permiten realizar los comicios locales en una fecha diferente a la nacional. Las elecciones provinciales deben celebrarse entre tres y seis meses antes de la finalización de los mandatos, que concluyen el 10 de diciembre.
Pullaro decidió utilizar ese margen para alejar aún más la elección provincial de la presidencial. El Ministerio de Gobierno analiza, además, la distribución de feriados y fines de semana largos para definir una fecha que no afecte los niveles de participación.
El argumento político del gobernador apunta a que la campaña santafesina se concentre en cuestiones propias de la provincia, entre ellas la gestión, la seguridad y las obras, en lugar de quedar subordinada a la disputa nacional.
El esquema también tiene una consecuencia directa para Pullaro: la reforma constitucional habilitó la reelección del gobernador y del vicegobernador, por lo que el mandatario santafesino podrá buscar un segundo período en 2027.
Separar las elecciones también reduce la posibilidad de que una eventual polarización entre Javier Milei y el peronismo se traslade directamente a la competencia provincial. La apuesta es que los votantes lleguen a junio con el debate centrado en la administración provincial y en el futuro de Santa Fe, mientras la elección presidencial quedará para octubre.
Santa Fe no es la única provincia que avanza hacia un calendario propio. Tucumán ya formalizó su convocatoria para el 9 de mayo de 2027, mientras que Salta prevé realizar sus elecciones en mayo y analiza como alternativas los días 16 o 23.
Chaco también tiene un esquema separado por disposición de su Constitución y el gobernador confirmó que los comicios provinciales serán en septiembre. Mendoza, por su parte, mantiene la separación de las elecciones y su gobernador anticipó que continuará con ese sistema, aunque cuenta con la posibilidad de modificar el calendario.
En Tierra del Fuego, Río Negro, Chubut y Corrientes también se contempla la realización de elecciones separadas, aunque en algunos casos todavía no existen fechas definidas. Misiones, a su vez, analiza realizar sus comicios entre abril y mayo.
Otros distritos todavía no terminaron de definir su estrategia. En Córdoba, el gobernador evalúa la posibilidad de desdoblar los comicios, mientras que en Neuquén también se analiza una convocatoria separada.
La Rioja tomó el camino contrario y decidió mantener sus elecciones junto con las nacionales, mientras que en La Pampa todavía no existe una definición final. En San Juan también se prevé avanzar con una elección provincializada.
Catamarca aparece como uno de los casos diferentes dentro del mapa electoral. La provincia decidió realizar sus comicios el 24 de octubre de 2027, en simultáneo con la elección presidencial, bajo el argumento de que ese esquema permite contar con mayor previsibilidad y reducir costos.













