La comparación contempla alimentos, artículos de limpieza y productos de higiene personal en seis regiones del país: Gran Buenos Aires, Pampeana, Noreste, Noroeste, Cuyo y Patagonia. Las diferencias responden a distintos factores, entre ellos los costos de transporte, la distancia respecto de los centros de producción y las características de los mercados locales.
En el cálculo general, el Noreste presenta el menor costo, con $44.080 para el conjunto de productos considerados. Le siguen Cuyo, con $44.467; el Noroeste, con $45.495; el Gran Buenos Aires, con $47.080; y la región Pampeana, con $47.746. En el extremo opuesto se encuentra la Patagonia, donde el gasto informado para 13 de los 14 artículos alcanza los $57.094. La diferencia frente al Noreste es de $13.014, equivalente al 29,5%.
Estos valores reflejan exclusivamente los precios de venta y no permiten determinar por sí solos qué región enfrenta mayores dificultades para acceder a los productos básicos. Para establecer el impacto sobre el poder adquisitivo también sería necesario considerar los ingresos de los hogares en cada provincia.
Entre los alimentos, el pan francés presenta una de las brechas más pronunciadas. En el Gran Buenos Aires, el kilo cuesta $4.958, mientras que en el Noreste se consigue por $2.605. La diferencia alcanza los $2.353, equivalente al 90,4%.
En los productos envasados también se observan diferencias importantes. El kilo de arroz blanco simple cuesta $2.764 en la Patagonia, frente a $1.739 en el Noreste, una brecha del 59%. En los fideos secos tipo guisero, el paquete de 500 gramos alcanza los $1.937 en la Patagonia y los $1.283 en el Noreste, con una diferencia del 50,9%.
La harina de trigo común muestra una dispersión menor. El kilo se vende a $1.067 en Cuyo y a $1.309 en la Patagonia, lo que representa una diferencia del 22,6%. En las demás regiones, los precios se ubican entre $1.069 y $1.146.
Dentro de las proteínas animales, la carne picada común registra el precio más elevado entre los alimentos relevados: $13.879 por kilo en la Patagonia. En Cuyo, en cambio, cuesta $10.033, una diferencia de $3.846, equivalente al 38,3%. El pollo entero presenta una brecha más acotada: su precio va desde $4.654 en el Noreste hasta $5.256 en la Patagonia, con una variación del 12,9%.
Los huevos y la leche también exhiben diferencias regionales. La docena de huevos cuesta $4.841 en la Patagonia y $3.325 en el Noreste, una brecha del 45,6%. En el caso de la leche fresca entera en sachet, el litro se comercializa a $2.071 en el Gran Buenos Aires y a $2.379 en la Patagonia, una diferencia del 14,9%.
Entre las verduras, la papa registra una de las mayores variaciones: el kilo cuesta $3.095 en la Patagonia y $1.888 en el Noroeste. La diferencia de $1.207 equivale al 63,9%.
Otros productos también presentan diferencias, aunque de menor magnitud. El kilo de azúcar cuesta $1.404 en el Noroeste y $1.843 en la Patagonia, una brecha del 31,2%. Para el aceite de girasol de 1,5 litros, los valores van desde $6.792 en el Noroeste hasta $7.495 en la Patagonia, una diferencia del 10,4%, la menor entre los porcentajes informados para los 14 artículos.
Los artículos de limpieza muestran uno de los contrastes más marcados de la comparación. El detergente líquido de 750 centímetros cúbicos cuesta $4.806 en la Patagonia, frente a $2.150 en el Gran Buenos Aires. La diferencia de $2.656 representa un incremento del 123,5%, por lo que el precio patagónico supera el doble del valor más bajo registrado. En las otras cuatro regiones, los precios oscilan entre $2.371 y $2.645.
En cambio, la lavandina de un litro presenta una diferencia más moderada: cuesta $1.367 en Cuyo y $1.530 en la Patagonia, una variación del 11,9%. Para el jabón de tocador de 125 gramos, los precios van desde $1.473 en el Noroeste hasta $1.696 en la Patagonia, con una brecha del 15,1%.
La comparación muestra que las diferencias entre regiones no son uniformes y dependen del producto. Mientras que en el aceite de girasol la variación es del 10,4%, en el detergente líquido alcanza el 123,5%. En términos generales, la Patagonia concentra los precios más altos en casi todos los artículos relevados, con el pan francés como única excepción, ya que su valor máximo corresponde al Gran Buenos Aires.
La comparación contempla alimentos, artículos de limpieza y productos de higiene personal en seis regiones del país: Gran Buenos Aires, Pampeana, Noreste, Noroeste, Cuyo y Patagonia. Las diferencias responden a distintos factores, entre ellos los costos de transporte, la distancia respecto de los centros de producción y las características de los mercados locales.
En el cálculo general, el Noreste presenta el menor costo, con $44.080 para el conjunto de productos considerados. Le siguen Cuyo, con $44.467; el Noroeste, con $45.495; el Gran Buenos Aires, con $47.080; y la región Pampeana, con $47.746. En el extremo opuesto se encuentra la Patagonia, donde el gasto informado para 13 de los 14 artículos alcanza los $57.094. La diferencia frente al Noreste es de $13.014, equivalente al 29,5%.
Estos valores reflejan exclusivamente los precios de venta y no permiten determinar por sí solos qué región enfrenta mayores dificultades para acceder a los productos básicos. Para establecer el impacto sobre el poder adquisitivo también sería necesario considerar los ingresos de los hogares en cada provincia.
Entre los alimentos, el pan francés presenta una de las brechas más pronunciadas. En el Gran Buenos Aires, el kilo cuesta $4.958, mientras que en el Noreste se consigue por $2.605. La diferencia alcanza los $2.353, equivalente al 90,4%.
En los productos envasados también se observan diferencias importantes. El kilo de arroz blanco simple cuesta $2.764 en la Patagonia, frente a $1.739 en el Noreste, una brecha del 59%. En los fideos secos tipo guisero, el paquete de 500 gramos alcanza los $1.937 en la Patagonia y los $1.283 en el Noreste, con una diferencia del 50,9%.
La harina de trigo común muestra una dispersión menor. El kilo se vende a $1.067 en Cuyo y a $1.309 en la Patagonia, lo que representa una diferencia del 22,6%. En las demás regiones, los precios se ubican entre $1.069 y $1.146.
Dentro de las proteínas animales, la carne picada común registra el precio más elevado entre los alimentos relevados: $13.879 por kilo en la Patagonia. En Cuyo, en cambio, cuesta $10.033, una diferencia de $3.846, equivalente al 38,3%. El pollo entero presenta una brecha más acotada: su precio va desde $4.654 en el Noreste hasta $5.256 en la Patagonia, con una variación del 12,9%.
Los huevos y la leche también exhiben diferencias regionales. La docena de huevos cuesta $4.841 en la Patagonia y $3.325 en el Noreste, una brecha del 45,6%. En el caso de la leche fresca entera en sachet, el litro se comercializa a $2.071 en el Gran Buenos Aires y a $2.379 en la Patagonia, una diferencia del 14,9%.
Entre las verduras, la papa registra una de las mayores variaciones: el kilo cuesta $3.095 en la Patagonia y $1.888 en el Noroeste. La diferencia de $1.207 equivale al 63,9%.
Otros productos también presentan diferencias, aunque de menor magnitud. El kilo de azúcar cuesta $1.404 en el Noroeste y $1.843 en la Patagonia, una brecha del 31,2%. Para el aceite de girasol de 1,5 litros, los valores van desde $6.792 en el Noroeste hasta $7.495 en la Patagonia, una diferencia del 10,4%, la menor entre los porcentajes informados para los 14 artículos.
Los artículos de limpieza muestran uno de los contrastes más marcados de la comparación. El detergente líquido de 750 centímetros cúbicos cuesta $4.806 en la Patagonia, frente a $2.150 en el Gran Buenos Aires. La diferencia de $2.656 representa un incremento del 123,5%, por lo que el precio patagónico supera el doble del valor más bajo registrado. En las otras cuatro regiones, los precios oscilan entre $2.371 y $2.645.
En cambio, la lavandina de un litro presenta una diferencia más moderada: cuesta $1.367 en Cuyo y $1.530 en la Patagonia, una variación del 11,9%. Para el jabón de tocador de 125 gramos, los precios van desde $1.473 en el Noroeste hasta $1.696 en la Patagonia, con una brecha del 15,1%.
La comparación muestra que las diferencias entre regiones no son uniformes y dependen del producto. Mientras que en el aceite de girasol la variación es del 10,4%, en el detergente líquido alcanza el 123,5%. En términos generales, la Patagonia concentra los precios más altos en casi todos los artículos relevados, con el pan francés como única excepción, ya que su valor máximo corresponde al Gran Buenos Aires.













