Las causas investigan presuntas maniobras de lavado de dinero y asociación ilícita que involucran a la expresidenta Cristina Kirchner y a su hijo, Máximo Kirchner, entre otros imputados. La Cámara Federal de Casación Penal debe resolver si ambos expedientes se tramitarán en un único juicio.
En El Calafate, Alto Calafate se mantiene en funcionamiento y conserva su categoría de cuatro estrellas. El establecimiento, propiedad de Hotesur SA, ofrece vistas al lago Argentino, la ciudad y la cordillera, además de servicios de spa, piscinas climatizadas y una propuesta gastronómica que incluye cordero patagónico y cócteles.
El hotel continuó operando pese a las investigaciones judiciales iniciadas en 2013. Después de permanecer bajo intervención judicial durante varios años, su administración fue restituida a la familia Kirchner en 2022. Actualmente, el establecimiento es alquilado a Idea SA, empresa dirigida por un empresario inmobiliario que mantuvo vínculos comerciales con el entorno del expresidente Néstor Kirchner y de Máximo Kirchner.
El responsable de esa sociedad también aparece mencionado en las acusaciones fiscales vinculadas con las dos investigaciones y figura entre las personas imputadas en ambos expedientes. Según la hipótesis de la fiscalía, habría tenido participación en distintas sociedades comerciales relacionadas con la compra, el alquiler y la administración de propiedades vinculadas con la familia.
En el plano turístico, el hotel conserva una propuesta orientada al segmento de alta gama. Las tarifas informadas para un próximo fin de semana ubican una habitación estándar para dos personas en torno a los US$225 por noche, mientras que una suite de diseño de 40 metros cuadrados con vista al lago puede alcanzar los US$387. En otras plataformas de reservas, los valores publicados para esas categorías llegan a US$244 y US$421, respectivamente.
Entre los servicios disponibles se encuentra un traslado hacia el centro de la ciudad. Sin embargo, las reseñas de huéspedes también señalan aspectos por mejorar, como el mantenimiento de los espacios exteriores, la variedad del desayuno y la distancia respecto del área comercial.
El segundo establecimiento que continúa abierto es Las Dunas, un hotel de tres estrellas situado cerca del lago Argentino. Fue adquirido en 2008 por Néstor Kirchner por aproximadamente US$700.000, cuando funcionaba como una hostería de 15 habitaciones sobre un terreno de 1,6 hectáreas.
Con el paso de los años, el establecimiento amplió su capacidad hasta alcanzar las 47 habitaciones y unas 100 plazas. El edificio actual tiene tres plantas y ofrece vistas al lago desde sus habitaciones. En los espacios interiores conserva una decoración de estilo campestre, con colores tierra, tapices y detalles de hierro.
Después de permanecer cerrado durante dos temporadas y bajo custodia de la Gendarmería, el hotel necesitó reparaciones para retomar su actividad. Desde diciembre de 2019, su administración está a cargo de un grupo hotelero chileno que opera mediante una sociedad constituida en la Argentina.
Las tarifas publicadas para una noche en base doble parten de los US$100 y pueden llegar a US$122 para una suite deluxe de 30 metros cuadrados. En otras plataformas, las mismas categorías aparecen con valores de US$106 y US$119. Los visitantes suelen destacar la amplitud de las habitaciones y las vistas, aunque también mencionan como aspectos negativos el desayuno y la distancia hasta el centro de El Calafate.
La estructura societaria vinculada con la administración del hotel presenta diferencias entre los registros de los dominios de internet y las empresas que participan de la operación. Según la información registral mencionada en el material, el sitio web de Las Dunas figura a nombre de Hotesur, mientras que otro dominio relacionado con el establecimiento está registrado a nombre de un socio de la firma que asumió su gestión durante la etapa posterior a la intervención judicial.
El grupo hotelero que administra Las Dunas también había mostrado interés en ampliar su presencia en la Patagonia mediante la operación de Los Sauces-Casa Patagónica. Sin embargo, ese hotel boutique permanece cerrado desde 2016, cuando terminó el vínculo comercial con la empresa que lo había administrado durante siete años.
Durante ese período, la explotación del establecimiento habría generado cerca de US$8 millones para la familia Kirchner. La finalización del contrato derivó en desacuerdos por la devolución del inmueble. Antes de retirarse, los administradores realizaron un inventario de las instalaciones ante un escribano.
Los Sauces se encuentra junto a una residencia vinculada con Cristina Kirchner y permanece fuera de funcionamiento desde entonces. De acuerdo con estimaciones atribuidas a antiguos interventores judiciales y referencias del mercado inmobiliario local, su valor rondaría los US$15 millones. Las mismas estimaciones ubican a Alto Calafate en unos US$33 millones y a Las Dunas en aproximadamente US$9 millones.
La situación es diferente en La Aldea de El Chaltén, ubicado a unos 230 kilómetros de El Calafate. El establecimiento fue adquirido en 2009 por Los Sauces SA, la sociedad inmobiliaria vinculada con la familia Kirchner. Durante los primeros años, su administración estuvo relacionada con empresas que también operaban otros hoteles del grupo.
Tras cambios en la gestión, Idea SA asumió la explotación hasta 2016, cuando las sociedades quedaron bajo investigación por presuntas operaciones de lavado de dinero y el establecimiento pasó a estar sujeto a supervisión judicial.
En 2022, luego de la devolución del inmueble a la familia Kirchner, se constató que estaba ocupado por cerca de un centenar de personas y presentaba un importante deterioro. También se registraron informes sobre incendios vinculados con conexiones eléctricas ilegales.
Pese a las resoluciones judiciales que ordenaron el desalojo, el edificio continúa ocupado, según los antecedentes incluidos en el material. La situación se mantiene en una localidad que recibe visitantes atraídos por el trekking, el montañismo y otras actividades de aventura.
Así, los cuatro establecimientos presentan escenarios distintos: Alto Calafate y Las Dunas siguen operativos, Los Sauces permanece cerrado desde 2016 y La Aldea de El Chaltén continúa fuera de actividad en medio de una ocupación que persiste pese a las órdenes judiciales. Al mismo tiempo, los cuatro hoteles aparecen vinculados con investigaciones que buscan determinar responsabilidades en presuntas maniobras económicas y financieras relacionadas con la familia Kirchner.
Las causas investigan presuntas maniobras de lavado de dinero y asociación ilícita que involucran a la expresidenta Cristina Kirchner y a su hijo, Máximo Kirchner, entre otros imputados. La Cámara Federal de Casación Penal debe resolver si ambos expedientes se tramitarán en un único juicio.
En El Calafate, Alto Calafate se mantiene en funcionamiento y conserva su categoría de cuatro estrellas. El establecimiento, propiedad de Hotesur SA, ofrece vistas al lago Argentino, la ciudad y la cordillera, además de servicios de spa, piscinas climatizadas y una propuesta gastronómica que incluye cordero patagónico y cócteles.
El hotel continuó operando pese a las investigaciones judiciales iniciadas en 2013. Después de permanecer bajo intervención judicial durante varios años, su administración fue restituida a la familia Kirchner en 2022. Actualmente, el establecimiento es alquilado a Idea SA, empresa dirigida por un empresario inmobiliario que mantuvo vínculos comerciales con el entorno del expresidente Néstor Kirchner y de Máximo Kirchner.
El responsable de esa sociedad también aparece mencionado en las acusaciones fiscales vinculadas con las dos investigaciones y figura entre las personas imputadas en ambos expedientes. Según la hipótesis de la fiscalía, habría tenido participación en distintas sociedades comerciales relacionadas con la compra, el alquiler y la administración de propiedades vinculadas con la familia.
En el plano turístico, el hotel conserva una propuesta orientada al segmento de alta gama. Las tarifas informadas para un próximo fin de semana ubican una habitación estándar para dos personas en torno a los US$225 por noche, mientras que una suite de diseño de 40 metros cuadrados con vista al lago puede alcanzar los US$387. En otras plataformas de reservas, los valores publicados para esas categorías llegan a US$244 y US$421, respectivamente.
Entre los servicios disponibles se encuentra un traslado hacia el centro de la ciudad. Sin embargo, las reseñas de huéspedes también señalan aspectos por mejorar, como el mantenimiento de los espacios exteriores, la variedad del desayuno y la distancia respecto del área comercial.
El segundo establecimiento que continúa abierto es Las Dunas, un hotel de tres estrellas situado cerca del lago Argentino. Fue adquirido en 2008 por Néstor Kirchner por aproximadamente US$700.000, cuando funcionaba como una hostería de 15 habitaciones sobre un terreno de 1,6 hectáreas.
Con el paso de los años, el establecimiento amplió su capacidad hasta alcanzar las 47 habitaciones y unas 100 plazas. El edificio actual tiene tres plantas y ofrece vistas al lago desde sus habitaciones. En los espacios interiores conserva una decoración de estilo campestre, con colores tierra, tapices y detalles de hierro.
Después de permanecer cerrado durante dos temporadas y bajo custodia de la Gendarmería, el hotel necesitó reparaciones para retomar su actividad. Desde diciembre de 2019, su administración está a cargo de un grupo hotelero chileno que opera mediante una sociedad constituida en la Argentina.
Las tarifas publicadas para una noche en base doble parten de los US$100 y pueden llegar a US$122 para una suite deluxe de 30 metros cuadrados. En otras plataformas, las mismas categorías aparecen con valores de US$106 y US$119. Los visitantes suelen destacar la amplitud de las habitaciones y las vistas, aunque también mencionan como aspectos negativos el desayuno y la distancia hasta el centro de El Calafate.
La estructura societaria vinculada con la administración del hotel presenta diferencias entre los registros de los dominios de internet y las empresas que participan de la operación. Según la información registral mencionada en el material, el sitio web de Las Dunas figura a nombre de Hotesur, mientras que otro dominio relacionado con el establecimiento está registrado a nombre de un socio de la firma que asumió su gestión durante la etapa posterior a la intervención judicial.
El grupo hotelero que administra Las Dunas también había mostrado interés en ampliar su presencia en la Patagonia mediante la operación de Los Sauces-Casa Patagónica. Sin embargo, ese hotel boutique permanece cerrado desde 2016, cuando terminó el vínculo comercial con la empresa que lo había administrado durante siete años.
Durante ese período, la explotación del establecimiento habría generado cerca de US$8 millones para la familia Kirchner. La finalización del contrato derivó en desacuerdos por la devolución del inmueble. Antes de retirarse, los administradores realizaron un inventario de las instalaciones ante un escribano.
Los Sauces se encuentra junto a una residencia vinculada con Cristina Kirchner y permanece fuera de funcionamiento desde entonces. De acuerdo con estimaciones atribuidas a antiguos interventores judiciales y referencias del mercado inmobiliario local, su valor rondaría los US$15 millones. Las mismas estimaciones ubican a Alto Calafate en unos US$33 millones y a Las Dunas en aproximadamente US$9 millones.
La situación es diferente en La Aldea de El Chaltén, ubicado a unos 230 kilómetros de El Calafate. El establecimiento fue adquirido en 2009 por Los Sauces SA, la sociedad inmobiliaria vinculada con la familia Kirchner. Durante los primeros años, su administración estuvo relacionada con empresas que también operaban otros hoteles del grupo.
Tras cambios en la gestión, Idea SA asumió la explotación hasta 2016, cuando las sociedades quedaron bajo investigación por presuntas operaciones de lavado de dinero y el establecimiento pasó a estar sujeto a supervisión judicial.
En 2022, luego de la devolución del inmueble a la familia Kirchner, se constató que estaba ocupado por cerca de un centenar de personas y presentaba un importante deterioro. También se registraron informes sobre incendios vinculados con conexiones eléctricas ilegales.
Pese a las resoluciones judiciales que ordenaron el desalojo, el edificio continúa ocupado, según los antecedentes incluidos en el material. La situación se mantiene en una localidad que recibe visitantes atraídos por el trekking, el montañismo y otras actividades de aventura.
Así, los cuatro establecimientos presentan escenarios distintos: Alto Calafate y Las Dunas siguen operativos, Los Sauces permanece cerrado desde 2016 y La Aldea de El Chaltén continúa fuera de actividad en medio de una ocupación que persiste pese a las órdenes judiciales. Al mismo tiempo, los cuatro hoteles aparecen vinculados con investigaciones que buscan determinar responsabilidades en presuntas maniobras económicas y financieras relacionadas con la familia Kirchner.













