Las pausas tienen lugar en los minutos 22 y 67 de cada partido, con una duración de tres minutos, que luego se suman al tiempo adicional de cada etapa. El propósito es permitir que los jugadores se rehidraten y recuperen en un certamen que se extenderá por 39 días, durante el cual los equipos que lleguen a la fase final podrían disputar hasta ocho encuentros.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, resaltó el contexto en que se adoptó esta decisión, en un torneo que ha calificado como un éxito total. “Es increíble. Más grande que cualquier cosa que el mundo haya visto, no solo en el fútbol sino en cualquier evento. Es el evento más exitoso de la historia”, afirmó. “Los estadios están llenos, las ciudades están llenas, el ambiente es fantástico. Hay muchas familias, muchos niños, muchas mujeres en los estadios, y eso es realmente hermoso”.
Dentro de este contexto, explicó los motivos detrás de la implementación de las pausas: “La razón principal es el calor, pero también tenemos que entender que en una competición como la Copa Mundial, que se juega durante 39 días, con equipos que potencialmente disputan ocho partidos, tener un momento para descansar es extremadamente importante”.
Además, enfatizó que la medida busca asegurar igualdad de condiciones entre todos los equipos, independientemente de las variaciones climáticas entre las diferentes sedes y horarios. “Lo que nos importa aún más es garantizar que todos los equipos, en cada partido, jueguen en las mismas condiciones. Y es muy difícil aceptar que un entrenador pueda influir en un partido haciendo ajustes simplemente porque hace más calor, mientras que en otro encuentro, donde la temperatura es más baja, no tenga la misma oportunidad. Queremos garantizar condiciones iguales para todos, y por eso estas pausas se implementan en cada partido”.
Infantino también aclaró que la decisión no conlleva ningún impacto económico para la FIFA. “La FIFA no gana absolutamente nada con las pausas. No hay ingresos adicionales, ya que todos los acuerdos comerciales se firmaron con mucha antelación. Así que, para nosotros, no es un tema financiero. Es puramente un asunto deportivo”.
Además, sugirió que estas interrupciones podrían estar influyendo en la dinámica de los partidos. “Hasta los últimos segundos del juego, los jugadores atacan. Y quizás, tal vez, también es gracias a esta pequeña pausa que tienen, que luego pueden volver al campo y mostrar lo que pueden hacer”, sostuvo.
El Mundial 2026 también se exhibe con cifras récord. Tras la realización de 44 de los 104 partidos programados, la asistencia total alcanzó los 2.851.010 espectadores, con un promedio cercano a los 65 mil por encuentro y una ocupación del 99,6% de la capacidad. En una reciente jornada, se estableció un nuevo récord histórico de asistencia diaria, superando marcas que habían estado vigentes durante más de tres décadas.
Sin embargo, la implementación de estas pausas no fue bien recibida por todos. En las redes sociales y en los estadios, se registraron quejas de los hinchas, quienes abuchearon en varias ocasiones durante las interrupciones del juego. Un caso destacado se dio en Dallas, donde la Selección Argentina jugó en un estadio techado y con aire acondicionado, y aun así se aplicaron las pausas, lo que generó descontento entre los fanáticos.
Situaciones similares se observaron con otras selecciones tradicionales como Alemania y Países Bajos, cuyos seguidores también manifestaron su desacuerdo al considerar innecesarias las pausas en contextos climáticos controlados.
De esta manera, en un Mundial que combina récords de asistencia, un notable nivel futbolístico y nuevas medidas organizativas, las pausas de hidratación se posicionan como uno de los cambios más visibles y discutidos del torneo.
Las pausas tienen lugar en los minutos 22 y 67 de cada partido, con una duración de tres minutos, que luego se suman al tiempo adicional de cada etapa. El propósito es permitir que los jugadores se rehidraten y recuperen en un certamen que se extenderá por 39 días, durante el cual los equipos que lleguen a la fase final podrían disputar hasta ocho encuentros.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, resaltó el contexto en que se adoptó esta decisión, en un torneo que ha calificado como un éxito total. “Es increíble. Más grande que cualquier cosa que el mundo haya visto, no solo en el fútbol sino en cualquier evento. Es el evento más exitoso de la historia”, afirmó. “Los estadios están llenos, las ciudades están llenas, el ambiente es fantástico. Hay muchas familias, muchos niños, muchas mujeres en los estadios, y eso es realmente hermoso”.
Dentro de este contexto, explicó los motivos detrás de la implementación de las pausas: “La razón principal es el calor, pero también tenemos que entender que en una competición como la Copa Mundial, que se juega durante 39 días, con equipos que potencialmente disputan ocho partidos, tener un momento para descansar es extremadamente importante”.
Además, enfatizó que la medida busca asegurar igualdad de condiciones entre todos los equipos, independientemente de las variaciones climáticas entre las diferentes sedes y horarios. “Lo que nos importa aún más es garantizar que todos los equipos, en cada partido, jueguen en las mismas condiciones. Y es muy difícil aceptar que un entrenador pueda influir en un partido haciendo ajustes simplemente porque hace más calor, mientras que en otro encuentro, donde la temperatura es más baja, no tenga la misma oportunidad. Queremos garantizar condiciones iguales para todos, y por eso estas pausas se implementan en cada partido”.
Infantino también aclaró que la decisión no conlleva ningún impacto económico para la FIFA. “La FIFA no gana absolutamente nada con las pausas. No hay ingresos adicionales, ya que todos los acuerdos comerciales se firmaron con mucha antelación. Así que, para nosotros, no es un tema financiero. Es puramente un asunto deportivo”.
Además, sugirió que estas interrupciones podrían estar influyendo en la dinámica de los partidos. “Hasta los últimos segundos del juego, los jugadores atacan. Y quizás, tal vez, también es gracias a esta pequeña pausa que tienen, que luego pueden volver al campo y mostrar lo que pueden hacer”, sostuvo.
El Mundial 2026 también se exhibe con cifras récord. Tras la realización de 44 de los 104 partidos programados, la asistencia total alcanzó los 2.851.010 espectadores, con un promedio cercano a los 65 mil por encuentro y una ocupación del 99,6% de la capacidad. En una reciente jornada, se estableció un nuevo récord histórico de asistencia diaria, superando marcas que habían estado vigentes durante más de tres décadas.
Sin embargo, la implementación de estas pausas no fue bien recibida por todos. En las redes sociales y en los estadios, se registraron quejas de los hinchas, quienes abuchearon en varias ocasiones durante las interrupciones del juego. Un caso destacado se dio en Dallas, donde la Selección Argentina jugó en un estadio techado y con aire acondicionado, y aun así se aplicaron las pausas, lo que generó descontento entre los fanáticos.
Situaciones similares se observaron con otras selecciones tradicionales como Alemania y Países Bajos, cuyos seguidores también manifestaron su desacuerdo al considerar innecesarias las pausas en contextos climáticos controlados.
De esta manera, en un Mundial que combina récords de asistencia, un notable nivel futbolístico y nuevas medidas organizativas, las pausas de hidratación se posicionan como uno de los cambios más visibles y discutidos del torneo.













