La estimación surge del análisis de datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Según la información oficial de la Secretaría de Trabajo, la remuneración nominal bruta promedio alcanzó en mayo los $2.121.005, con un incremento interanual del 29,6%.
La remuneración mediana, en tanto, fue de $1.606.773, lo que representa una suba del 28,3% frente al mismo mes de 2025. Sobre ese monto se aplican descuentos que alcanzan al menos el 17% correspondientes a jubilación, PAMI y obra social.
Los datos disponibles muestran además que la pérdida de poder adquisitivo continuó durante los meses siguientes. La información preliminar de junio indica una caída del 0,9% del salario promedio real en términos desestacionalizados, después de una disminución del 2,9% en mayo.
Con la última retracción, el salario medio real de junio de 2026 se ubicó por debajo del nivel registrado en noviembre de 2023, luego de 20 meses consecutivos en los que se había mantenido por encima de ese valor. La caída respecto de aquel nivel fue del 0,6%.
La evolución responde a una desaceleración del crecimiento de los salarios nominales mayor que la registrada por los precios. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) se mantuvo alrededor del 2% mensual, mientras que las remuneraciones avanzaron a un ritmo menor.
Los salarios establecidos mediante Convenios Colectivos de Trabajo (CCT) también mostraron una evolución negativa. Durante los últimos dos meses, el salario medio correspondiente a los principales convenios cayó 0,7% en términos reales y desestacionalizados.
La situación, sin embargo, presenta diferencias importantes entre los distintos sectores. Algunos convenios registraron mejoras reales, entre ellos Encargados de edificio, con una suba del 5,9%; Camioneros, 3,1%; Construcción, 2,5%; Farmacia, 2,5%; Entidades deportivas, 1,7%; Aceiteros, 1,6%; y Seguros, 1,6%.
En el otro extremo, los sectores más afectados fueron Textiles, con una caída del 12,6%; Metalúrgicos, 12,4%; Comercio, 11%; y Calzado, 10,5%.
Entre los convenios que presentaron estabilidad o variaciones menores se encuentran Bancarios, Químicos e Industria de la carne.
Otro indicador relevante es el ingreso disponible, es decir, el dinero que queda en los hogares una vez afrontados los gastos fijos. Este indicador cayó 2,1% mensual y 5,1% interanual en mayo. Además, se ubicó 16,5% por debajo del promedio registrado entre enero y septiembre de 2023, con un impacto especialmente marcado sobre los trabajadores formales.
La evolución de los ingresos también se refleja en distintos indicadores sobre la situación de los hogares. Una medición señala que la dificultad para llegar a fin de mes constituye la principal preocupación personal, mencionada por el 24% de los encuestados, seguida por los bajos salarios, con el 20,4%.
Otro relevamiento indica que el 66% de la población agota sus ingresos antes del día 20 de cada mes, mientras que apenas el 9,3% se encuentra en condiciones de ahorrar.
En paralelo, el 61,9% de los argentinos contrajo deudas durante los últimos seis meses. La principal razón fue cubrir necesidades básicas, que concentraron el 53,7% de los casos. Los aumentos de tarifas y servicios explicaron el 23,1%, mientras que el 11,5% recurrió al endeudamiento para adquirir bienes durables.
Los indicadores muestran así un escenario de menor disponibilidad de ingresos y mayor necesidad de financiamiento para afrontar gastos cotidianos. La evaluación negativa de la situación económica personal alcanza al 42,8%, mientras que la percepción desfavorable sobre la economía nacional llega al 61,8%.
La estimación surge del análisis de datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Según la información oficial de la Secretaría de Trabajo, la remuneración nominal bruta promedio alcanzó en mayo los $2.121.005, con un incremento interanual del 29,6%.
La remuneración mediana, en tanto, fue de $1.606.773, lo que representa una suba del 28,3% frente al mismo mes de 2025. Sobre ese monto se aplican descuentos que alcanzan al menos el 17% correspondientes a jubilación, PAMI y obra social.
Los datos disponibles muestran además que la pérdida de poder adquisitivo continuó durante los meses siguientes. La información preliminar de junio indica una caída del 0,9% del salario promedio real en términos desestacionalizados, después de una disminución del 2,9% en mayo.
Con la última retracción, el salario medio real de junio de 2026 se ubicó por debajo del nivel registrado en noviembre de 2023, luego de 20 meses consecutivos en los que se había mantenido por encima de ese valor. La caída respecto de aquel nivel fue del 0,6%.
La evolución responde a una desaceleración del crecimiento de los salarios nominales mayor que la registrada por los precios. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) se mantuvo alrededor del 2% mensual, mientras que las remuneraciones avanzaron a un ritmo menor.
Los salarios establecidos mediante Convenios Colectivos de Trabajo (CCT) también mostraron una evolución negativa. Durante los últimos dos meses, el salario medio correspondiente a los principales convenios cayó 0,7% en términos reales y desestacionalizados.
La situación, sin embargo, presenta diferencias importantes entre los distintos sectores. Algunos convenios registraron mejoras reales, entre ellos Encargados de edificio, con una suba del 5,9%; Camioneros, 3,1%; Construcción, 2,5%; Farmacia, 2,5%; Entidades deportivas, 1,7%; Aceiteros, 1,6%; y Seguros, 1,6%.
En el otro extremo, los sectores más afectados fueron Textiles, con una caída del 12,6%; Metalúrgicos, 12,4%; Comercio, 11%; y Calzado, 10,5%.
Entre los convenios que presentaron estabilidad o variaciones menores se encuentran Bancarios, Químicos e Industria de la carne.
Otro indicador relevante es el ingreso disponible, es decir, el dinero que queda en los hogares una vez afrontados los gastos fijos. Este indicador cayó 2,1% mensual y 5,1% interanual en mayo. Además, se ubicó 16,5% por debajo del promedio registrado entre enero y septiembre de 2023, con un impacto especialmente marcado sobre los trabajadores formales.
La evolución de los ingresos también se refleja en distintos indicadores sobre la situación de los hogares. Una medición señala que la dificultad para llegar a fin de mes constituye la principal preocupación personal, mencionada por el 24% de los encuestados, seguida por los bajos salarios, con el 20,4%.
Otro relevamiento indica que el 66% de la población agota sus ingresos antes del día 20 de cada mes, mientras que apenas el 9,3% se encuentra en condiciones de ahorrar.
En paralelo, el 61,9% de los argentinos contrajo deudas durante los últimos seis meses. La principal razón fue cubrir necesidades básicas, que concentraron el 53,7% de los casos. Los aumentos de tarifas y servicios explicaron el 23,1%, mientras que el 11,5% recurrió al endeudamiento para adquirir bienes durables.
Los indicadores muestran así un escenario de menor disponibilidad de ingresos y mayor necesidad de financiamiento para afrontar gastos cotidianos. La evaluación negativa de la situación económica personal alcanza al 42,8%, mientras que la percepción desfavorable sobre la economía nacional llega al 61,8%.













