Este pago corresponde a la décima sexta cuota de un acuerdo sin igual que se extenderá hasta 2035, cuando Bonilla cumpla 72 años. Resulta interesante recordar que el exjardinero disputó su último partido en las Grandes Ligas en 2001, defendiendo los colores de los Cardenales de San Luis.
La historia de esta sorprendente fortuna anual se remonta a finales de la temporada 1999, cuando Bonilla tuvo un rendimiento decepcionante con un promedio de .160 en bateo. Los Mets decidieron finalizar su contrato, sin embargo, aún debían 5.9 millones de dólares. Ante esta situación, la gerencia decidió no saldar la deuda de inmediato.
El agente de Bonilla, Dennis Gilbert, negoció la posibilidad de postergar el pago por diez años a cambio de un interes anual del 8%. Este ingenioso acuerdo convirtió la obligación inicial de menos de seis millones en un total cercano a 30 millones de dólares para 2035.
El propietario en ese momento, Fred Wilpon, aceptó la audaz propuesta, confiando en la solidez de las inversiones que tenía con el financiero Bernie Madoff. La directiva creía que los supuestos altos rendimientos de Madoff superarían ampliamente el interés acordado con el jugador.
En el contexto actual de la liga, el cheque que recibe Bonilla supera los salarios de varias estrellas jóvenes en la temporada 2026. Los peloteros recién iniciados en sus carreras suelen ganar sueldos base que están muy por debajo del millón de dólares anuales.
Por ejemplo, jugadores como Pete Crow-Armstrong, cuyo salario es de 894,000 dólares, y los prometedores Jacob Misiorowski y Dillon Dingler, también perciben menos que el exatleta neoyorquino. A pesar de su retiro, Bonilla aún cobra más que ellos por su experiencia en el campo.
Lejos de lamentar el acuerdo, el actual propietario de los Mets, Steve Cohen, ha optado por celebrar esta efeméride con humor y campañas promocionales. Bonilla, por su parte, manifiesta que cada primero de julio se siente como si celebrara su cumpleaños debido a la gran repercusión mediática de esta fecha.
Aunque el contrato de Nueva York es el más famoso entre los aficionados, los pagos diferidos son una estrategia común en la liga. Muchas franquicias lo usan para aliviar su carga salarial inmediata, ganar flexibilidad en el mercado y evitar pesadas sanciones fiscales.
Un contrato contemporáneo notable es el de Shohei Ohtani con los Dodgers de Los Ángeles, quien acordó diferir 680 de los 700 millones de su pacto de la agencia libre, comenzando a cobrar anualmente a partir de 2034.
Otros equipos también tienen acuerdos a largo plazo, como los Orioles de Baltimore, que abonarán millones a Chris Davis hasta 2037. Asimismo, los Medias Rojas de Boston saldarían este año el último cheque a Manny Ramírez, confirmando que Bonilla fue un pionero en esta práctica que ha cobrado mayor relevancia en el deporte.
Este pago corresponde a la décima sexta cuota de un acuerdo sin igual que se extenderá hasta 2035, cuando Bonilla cumpla 72 años. Resulta interesante recordar que el exjardinero disputó su último partido en las Grandes Ligas en 2001, defendiendo los colores de los Cardenales de San Luis.
La historia de esta sorprendente fortuna anual se remonta a finales de la temporada 1999, cuando Bonilla tuvo un rendimiento decepcionante con un promedio de .160 en bateo. Los Mets decidieron finalizar su contrato, sin embargo, aún debían 5.9 millones de dólares. Ante esta situación, la gerencia decidió no saldar la deuda de inmediato.
El agente de Bonilla, Dennis Gilbert, negoció la posibilidad de postergar el pago por diez años a cambio de un interes anual del 8%. Este ingenioso acuerdo convirtió la obligación inicial de menos de seis millones en un total cercano a 30 millones de dólares para 2035.
El propietario en ese momento, Fred Wilpon, aceptó la audaz propuesta, confiando en la solidez de las inversiones que tenía con el financiero Bernie Madoff. La directiva creía que los supuestos altos rendimientos de Madoff superarían ampliamente el interés acordado con el jugador.
En el contexto actual de la liga, el cheque que recibe Bonilla supera los salarios de varias estrellas jóvenes en la temporada 2026. Los peloteros recién iniciados en sus carreras suelen ganar sueldos base que están muy por debajo del millón de dólares anuales.
Por ejemplo, jugadores como Pete Crow-Armstrong, cuyo salario es de 894,000 dólares, y los prometedores Jacob Misiorowski y Dillon Dingler, también perciben menos que el exatleta neoyorquino. A pesar de su retiro, Bonilla aún cobra más que ellos por su experiencia en el campo.
Lejos de lamentar el acuerdo, el actual propietario de los Mets, Steve Cohen, ha optado por celebrar esta efeméride con humor y campañas promocionales. Bonilla, por su parte, manifiesta que cada primero de julio se siente como si celebrara su cumpleaños debido a la gran repercusión mediática de esta fecha.
Aunque el contrato de Nueva York es el más famoso entre los aficionados, los pagos diferidos son una estrategia común en la liga. Muchas franquicias lo usan para aliviar su carga salarial inmediata, ganar flexibilidad en el mercado y evitar pesadas sanciones fiscales.
Un contrato contemporáneo notable es el de Shohei Ohtani con los Dodgers de Los Ángeles, quien acordó diferir 680 de los 700 millones de su pacto de la agencia libre, comenzando a cobrar anualmente a partir de 2034.
Otros equipos también tienen acuerdos a largo plazo, como los Orioles de Baltimore, que abonarán millones a Chris Davis hasta 2037. Asimismo, los Medias Rojas de Boston saldarían este año el último cheque a Manny Ramírez, confirmando que Bonilla fue un pionero en esta práctica que ha cobrado mayor relevancia en el deporte.













