En el estadio de la Bahía de San Francisco, un lugar que evoca la memoria de detectives famosos en la década de 1970, el equipo local se aseguró su clasificación con la intención de resolver el desafío con rapidez. Supieron capitalizar las debilidades de su adversario, lo que resultó en un desenlace satisfactorio para su cuarta actuación en el torneo, luego de haber ganado su grupo. Sin embargo, el camino no resultó sencillo. En uno de los momentos más electrizantes del torneo, Bélgica había logrado revertir un 0-2 a cinco minutos del final del tiempo reglamentario, para finalmente imponerse 3-2 en la prórroga y convertirse en el siguiente rival que enfrentará Estados Unidos en la noche del lunes en Seattle, en un contexto de creciente entusiasmo por el desempeño de los norteamericanos.
A pesar de ser uno de los terceros clasificados menos destacados en la fase de grupos, Bosnia y Herzegovina mostró una actitud combativa desde el inicio, al ganar un córner antes de cumplir el primer minuto y exhibir un juego audaz al estilo de los eventos de rugby que tienen lugar en la actualidad. Durante el primer cuarto de hora, el arquero Matt Freese tuvo que intervenir en dos ocasiones para evitar los goles de Ermedin Demirovic y Kerim Alajbegovic, el primero con un remate cruzado y el segundo con un tiro de esquina que logró desviar a tiempo.
Por su parte, Nikola Vasilj también tuvo que esforzarse en su arco desde temprano, enfrentándose a complicados centros que desvió con acierto. Tuvo suerte en uno de esos despejes, que impactó en el rostro de Antonee Robinson, que llegaba sorpresivamente. Las áreas estaban en máxima alerta, especialmente la europea, donde Folarin Balogun sufrió una falta en una acción de uno contra uno, aunque sus protestas por un penal no fueron atendidas. Luego, el delantero logró marcar, pero su gol fue anulado por estar en posición adelantada durante una presión alta del equipo.
Con orden, buena actitud y destacadas combinaciones, Estados Unidos dominó el juego. Aunque la puntería dejó que desear, apareció nuevamente el goleador a poco del final del primer tiempo: dos defensores se enredaron en un pase atrás, Balogun aprovechó el rebote y marcó el 1-0, un gol que ahora sí fue válido. Antes del descanso, el travesaño le negó el segundo tanto.
No todo fue positivo para Balogun, quien recibió una tarjeta roja en el segundo tiempo. En un intento por disputar un balón con Tarik Muharemovic, lo pisó peligrosamente en el tobillo, lo que fue advertido por el VAR al árbitro brasileño Raphael Claus. Este giro inesperado ocurrió justo antes de la pausa para hidratación. A partir de allí, el equipo debió adaptarse a jugar con un hombre menos. Aunque pasaron algunos momentos de tensión, Malik Tillman se encargó de un tiro libre a la entrada del área, ejecutando un tiro que superó la barrera y se convirtió en gol. A ocho minutos del final, el aumento de la ventaja trajo alivio, y Bosnia y Herzegovina, con escasas ideas y goles poco precisos, facilitó la tarea a los estadounidenses.
Estados Unidos cuenta con la figura de Christian Pulisic, conocido como el ‘Capitán América’, y está liderado por Pochettino, a quien algunos comparan, con humor, con el actor Russell Crowe. Sin embargo, lo que se vive en este Mundial supera cualquier ficción. Esta será la quinta vez que Estados Unidos alcance esta etapa en una Copa del Mundo, después de 24 años desde que llegó a los cuartos de final en Corea-Japón 2002, que fue su mejor actuación en el formato moderno. Ahora, celebran en casa.
En el estadio de la Bahía de San Francisco, un lugar que evoca la memoria de detectives famosos en la década de 1970, el equipo local se aseguró su clasificación con la intención de resolver el desafío con rapidez. Supieron capitalizar las debilidades de su adversario, lo que resultó en un desenlace satisfactorio para su cuarta actuación en el torneo, luego de haber ganado su grupo. Sin embargo, el camino no resultó sencillo. En uno de los momentos más electrizantes del torneo, Bélgica había logrado revertir un 0-2 a cinco minutos del final del tiempo reglamentario, para finalmente imponerse 3-2 en la prórroga y convertirse en el siguiente rival que enfrentará Estados Unidos en la noche del lunes en Seattle, en un contexto de creciente entusiasmo por el desempeño de los norteamericanos.
A pesar de ser uno de los terceros clasificados menos destacados en la fase de grupos, Bosnia y Herzegovina mostró una actitud combativa desde el inicio, al ganar un córner antes de cumplir el primer minuto y exhibir un juego audaz al estilo de los eventos de rugby que tienen lugar en la actualidad. Durante el primer cuarto de hora, el arquero Matt Freese tuvo que intervenir en dos ocasiones para evitar los goles de Ermedin Demirovic y Kerim Alajbegovic, el primero con un remate cruzado y el segundo con un tiro de esquina que logró desviar a tiempo.
Por su parte, Nikola Vasilj también tuvo que esforzarse en su arco desde temprano, enfrentándose a complicados centros que desvió con acierto. Tuvo suerte en uno de esos despejes, que impactó en el rostro de Antonee Robinson, que llegaba sorpresivamente. Las áreas estaban en máxima alerta, especialmente la europea, donde Folarin Balogun sufrió una falta en una acción de uno contra uno, aunque sus protestas por un penal no fueron atendidas. Luego, el delantero logró marcar, pero su gol fue anulado por estar en posición adelantada durante una presión alta del equipo.
Con orden, buena actitud y destacadas combinaciones, Estados Unidos dominó el juego. Aunque la puntería dejó que desear, apareció nuevamente el goleador a poco del final del primer tiempo: dos defensores se enredaron en un pase atrás, Balogun aprovechó el rebote y marcó el 1-0, un gol que ahora sí fue válido. Antes del descanso, el travesaño le negó el segundo tanto.
No todo fue positivo para Balogun, quien recibió una tarjeta roja en el segundo tiempo. En un intento por disputar un balón con Tarik Muharemovic, lo pisó peligrosamente en el tobillo, lo que fue advertido por el VAR al árbitro brasileño Raphael Claus. Este giro inesperado ocurrió justo antes de la pausa para hidratación. A partir de allí, el equipo debió adaptarse a jugar con un hombre menos. Aunque pasaron algunos momentos de tensión, Malik Tillman se encargó de un tiro libre a la entrada del área, ejecutando un tiro que superó la barrera y se convirtió en gol. A ocho minutos del final, el aumento de la ventaja trajo alivio, y Bosnia y Herzegovina, con escasas ideas y goles poco precisos, facilitó la tarea a los estadounidenses.
Estados Unidos cuenta con la figura de Christian Pulisic, conocido como el ‘Capitán América’, y está liderado por Pochettino, a quien algunos comparan, con humor, con el actor Russell Crowe. Sin embargo, lo que se vive en este Mundial supera cualquier ficción. Esta será la quinta vez que Estados Unidos alcance esta etapa en una Copa del Mundo, después de 24 años desde que llegó a los cuartos de final en Corea-Japón 2002, que fue su mejor actuación en el formato moderno. Ahora, celebran en casa.













