“Um por cento, um por cento”, exclamaron varios integrantes de los Tiburones Azules durante la celebración en el vestuario. La referencia es clara y el logro de los africanos ha sorprendido a la comunidad futbolística mundial.
“Las estadísticas son solo teorías. El fútbol, como ha demostrado la historia, revela que lo que realmente importa sucede dentro de las cuatro líneas”, afirmó Humberto Bettencourt, segundo entrenador del equipo, en la concentración en Tampa.
La supercomputadora que analiza las probabilidades para el Mundial 2026 sitúa en un 10.76 las chances de victoria de Cabo Verde frente al 89.24 de la selección argentina. Bettencourt comentó: “Antes nos asignaban un 1%, y ahora que subimos a un 4% nos parece irrelevante. Nos enfocamos más en nuestras ambiciones, nuestras expectativas y, sobre todo, en el valor que caracteriza a este equipo”.
Cabo Verde, el país con menor población que ha alcanzado la fase de eliminación directa de un Mundial, ha ganado visibilidad y se ha posicionado en un mapa importante. Este archipiélago se encuentra en el océano Atlántico, frente a las costas occidentales de África, siendo Senegal su vecino más próximo.
En octubre pasado, cuando aseguraron su clasificación con una victoria de 3-0 sobre Esuatini, en ese entonces conocido como el reino de Swazilandia, se pusieron a la venta 15 mil entradas a precios accesibles, que oscilaban entre 1 y 5 dólares, para el estadio Nacional en Praia, la capital, que fue una colonia portuguesa. Ahora, el archipiélago sueña con una hazaña que marcaría un hito en su historia futbolística, aumentando aún más la leyenda de sus futbolistas.
“Um por cento, um por cento”, exclamaron varios integrantes de los Tiburones Azules durante la celebración en el vestuario. La referencia es clara y el logro de los africanos ha sorprendido a la comunidad futbolística mundial.
“Las estadísticas son solo teorías. El fútbol, como ha demostrado la historia, revela que lo que realmente importa sucede dentro de las cuatro líneas”, afirmó Humberto Bettencourt, segundo entrenador del equipo, en la concentración en Tampa.
La supercomputadora que analiza las probabilidades para el Mundial 2026 sitúa en un 10.76 las chances de victoria de Cabo Verde frente al 89.24 de la selección argentina. Bettencourt comentó: “Antes nos asignaban un 1%, y ahora que subimos a un 4% nos parece irrelevante. Nos enfocamos más en nuestras ambiciones, nuestras expectativas y, sobre todo, en el valor que caracteriza a este equipo”.
Cabo Verde, el país con menor población que ha alcanzado la fase de eliminación directa de un Mundial, ha ganado visibilidad y se ha posicionado en un mapa importante. Este archipiélago se encuentra en el océano Atlántico, frente a las costas occidentales de África, siendo Senegal su vecino más próximo.
En octubre pasado, cuando aseguraron su clasificación con una victoria de 3-0 sobre Esuatini, en ese entonces conocido como el reino de Swazilandia, se pusieron a la venta 15 mil entradas a precios accesibles, que oscilaban entre 1 y 5 dólares, para el estadio Nacional en Praia, la capital, que fue una colonia portuguesa. Ahora, el archipiélago sueña con una hazaña que marcaría un hito en su historia futbolística, aumentando aún más la leyenda de sus futbolistas.













