El relevamiento indicó que una familia sin subsidios necesitó exactamente $295.826 para afrontar el costo de los servicios esenciales y los traslados durante el mes. Dentro de ese conjunto de gastos, el mayor incremento mensual se registró en la electricidad, con una suba del 12,5% frente a junio, explicada por la actualización de tarifas y el aumento del consumo asociado a las bajas temperaturas.
En junio, el costo de esta canasta de servicios se había ubicado en $282.758, por lo que durante julio registró un aumento del 4,6% mensual. En la comparación interanual, los gastos asociados a estos rubros acumularon una suba del 53%.
El informe del IIEP señaló que, respecto de julio de 2025, la evolución de la canasta de servicios superó ampliamente al incremento general de precios. Mientras estos gastos crecieron un 53% en el período, la inflación interanual estimada se ubicó en torno al 34%, una diferencia de 19 puntos porcentuales.
Según el relevamiento de la UBA-Conicet, los hogares del AMBA sin subsidios enfrentaron en julio un costo promedio de $68.210 en electricidad, $64.862 en gas, $41.724 en agua y $121.023 en transporte público.
En el caso del gas, la factura promedio aumentó un 5,2% mensual debido a la combinación entre el incremento del 2,8% en el cargo fijo, la suba del 3% en el componente variable y el mayor consumo asociado al período invernal.
La electricidad fue el servicio que registró la mayor variación del mes, con una suba del 12,5%. El incremento respondió tanto al aumento del consumo por las bajas temperaturas como a las actualizaciones tarifarias aplicadas a los usuarios sin subsidios, que alcanzaron un 3% en el cargo fijo y un 5,7% en el componente variable.
Por su parte, el gasto en transporte público se incrementó un 3,7% durante julio, como consecuencia de los aumentos registrados en las líneas de la Ciudad de Buenos Aires, que subieron un 4,1%, y en los servicios interjurisdiccionales.
El agua fue el único servicio que presentó una reducción, con una baja del 4,6% mensual. La disminución estuvo vinculada a una caída del 7,7% en el componente variable de la tarifa, luego de un descuento aplicado por el ente regulador ERAS para mantener el incremento dentro del límite mensual del 3% establecido por la normativa.
Al analizar la evolución de cada servicio por separado, el transporte público fue el rubro que mostró el mayor incremento interanual, con una suba del 73% frente a julio de 2025, ubicándose ampliamente por encima de la inflación acumulada estimada para ese período.
En tanto, los gastos asociados al agua, la electricidad y el gas natural registraron aumentos interanuales del 35%, 48% y 39%, respectivamente.
El informe destacó que, desde diciembre de 2023, cuando Javier Milei asumió la Presidencia, hasta julio de 2026, el costo de la canasta de servicios públicos del AMBA acumuló un aumento del 966%. En el mismo período, la inflación general estimada alcanzó una variación del 241%, lo que refleja una evolución significativamente mayor de las tarifas respecto del nivel general de precios.
El informe señaló que la canasta de servicios públicos del AMBA correspondiente a julio representó aproximadamente el 15% del salario promedio registrado estimado, calculado en $1.924.456.
De acuerdo con el IIEP, con un ingreso equivalente a ese salario era posible cubrir unas 6,5 canastas de servicios públicos, frente a las 7,8 que podían adquirirse en julio de 2025.
Dentro de la composición del gasto, el transporte público tuvo la mayor incidencia, al explicar el 41% del costo total de la canasta y convertirse en el componente con mayor impacto sobre los ingresos de los hogares.
Según el relevamiento, los usuarios residenciales del AMBA afrontan en promedio el 54% del costo real de los servicios públicos, mientras que el 46% restante continúa siendo cubierto por el Estado a través de subsidios.
Durante julio se incorporaron bonificaciones adicionales sobre los precios mayoristas: un descuento del 25% en el gas y del 16,6% en la energía eléctrica. De esta manera, para los usuarios alcanzados por el esquema de subsidios del bloque base, la reducción total acumulada llega al 75% en el caso del gas y al 66,6% en electricidad.
En paralelo, los subsidios económicos acumulados hasta el 17 de julio registraron un incremento real del 10% interanual. La suba estuvo impulsada principalmente por las transferencias a CAMMESA, que aumentaron un 114% en términos nominales, mientras que los recursos destinados al transporte público disminuyeron un 27% en términos reales.
El relevamiento indicó que una familia sin subsidios necesitó exactamente $295.826 para afrontar el costo de los servicios esenciales y los traslados durante el mes. Dentro de ese conjunto de gastos, el mayor incremento mensual se registró en la electricidad, con una suba del 12,5% frente a junio, explicada por la actualización de tarifas y el aumento del consumo asociado a las bajas temperaturas.
En junio, el costo de esta canasta de servicios se había ubicado en $282.758, por lo que durante julio registró un aumento del 4,6% mensual. En la comparación interanual, los gastos asociados a estos rubros acumularon una suba del 53%.
El informe del IIEP señaló que, respecto de julio de 2025, la evolución de la canasta de servicios superó ampliamente al incremento general de precios. Mientras estos gastos crecieron un 53% en el período, la inflación interanual estimada se ubicó en torno al 34%, una diferencia de 19 puntos porcentuales.
Según el relevamiento de la UBA-Conicet, los hogares del AMBA sin subsidios enfrentaron en julio un costo promedio de $68.210 en electricidad, $64.862 en gas, $41.724 en agua y $121.023 en transporte público.
En el caso del gas, la factura promedio aumentó un 5,2% mensual debido a la combinación entre el incremento del 2,8% en el cargo fijo, la suba del 3% en el componente variable y el mayor consumo asociado al período invernal.
La electricidad fue el servicio que registró la mayor variación del mes, con una suba del 12,5%. El incremento respondió tanto al aumento del consumo por las bajas temperaturas como a las actualizaciones tarifarias aplicadas a los usuarios sin subsidios, que alcanzaron un 3% en el cargo fijo y un 5,7% en el componente variable.
Por su parte, el gasto en transporte público se incrementó un 3,7% durante julio, como consecuencia de los aumentos registrados en las líneas de la Ciudad de Buenos Aires, que subieron un 4,1%, y en los servicios interjurisdiccionales.
El agua fue el único servicio que presentó una reducción, con una baja del 4,6% mensual. La disminución estuvo vinculada a una caída del 7,7% en el componente variable de la tarifa, luego de un descuento aplicado por el ente regulador ERAS para mantener el incremento dentro del límite mensual del 3% establecido por la normativa.
Al analizar la evolución de cada servicio por separado, el transporte público fue el rubro que mostró el mayor incremento interanual, con una suba del 73% frente a julio de 2025, ubicándose ampliamente por encima de la inflación acumulada estimada para ese período.
En tanto, los gastos asociados al agua, la electricidad y el gas natural registraron aumentos interanuales del 35%, 48% y 39%, respectivamente.
El informe destacó que, desde diciembre de 2023, cuando Javier Milei asumió la Presidencia, hasta julio de 2026, el costo de la canasta de servicios públicos del AMBA acumuló un aumento del 966%. En el mismo período, la inflación general estimada alcanzó una variación del 241%, lo que refleja una evolución significativamente mayor de las tarifas respecto del nivel general de precios.
El informe señaló que la canasta de servicios públicos del AMBA correspondiente a julio representó aproximadamente el 15% del salario promedio registrado estimado, calculado en $1.924.456.
De acuerdo con el IIEP, con un ingreso equivalente a ese salario era posible cubrir unas 6,5 canastas de servicios públicos, frente a las 7,8 que podían adquirirse en julio de 2025.
Dentro de la composición del gasto, el transporte público tuvo la mayor incidencia, al explicar el 41% del costo total de la canasta y convertirse en el componente con mayor impacto sobre los ingresos de los hogares.
Según el relevamiento, los usuarios residenciales del AMBA afrontan en promedio el 54% del costo real de los servicios públicos, mientras que el 46% restante continúa siendo cubierto por el Estado a través de subsidios.
Durante julio se incorporaron bonificaciones adicionales sobre los precios mayoristas: un descuento del 25% en el gas y del 16,6% en la energía eléctrica. De esta manera, para los usuarios alcanzados por el esquema de subsidios del bloque base, la reducción total acumulada llega al 75% en el caso del gas y al 66,6% en electricidad.
En paralelo, los subsidios económicos acumulados hasta el 17 de julio registraron un incremento real del 10% interanual. La suba estuvo impulsada principalmente por las transferencias a CAMMESA, que aumentaron un 114% en términos nominales, mientras que los recursos destinados al transporte público disminuyeron un 27% en términos reales.













