Además, los viajeros por motivos de negocios gastan en promedio un 25% más que los turistas de ocio y tienen una estadía prolongada en el destino. Buenos Aires se mantiene como la ciudad principal de América, mientras que Córdoba, Rosario y Mendoza están experimentando un notable crecimiento, buscando establecerse en un sector que genera empleo, inversiones y desarrollo económico.
Entre el 5 y 6 de agosto, se llevará a cabo una nueva edición de Meet Up Argentina, el evento más importante de la industria de reuniones, donde los referentes del sector se reunirán para discutir las perspectivas de crecimiento del país. Durante el encuentro, estarán presentes representantes de 32 destinos de 19 provincias y 14 países, junto con más de 180 expositores.
La Ciudad de Buenos Aires concentra el 29,7% de las reuniones en el país, seguida por la provincia de Buenos Aires con el 16,7%, Córdoba con el 15,2% y Santa Fe con el 9,3%. “Más del 70% de los eventos ya se distribuye entre varias jurisdicciones, y esa es justamente la tendencia que celebramos: la federalización del sector. Buenos Aires sigue siendo una plaza clave —número uno de América Latina hace 15 años consecutivos, con 91 eventos internacionales en 2025 y el 68% de las reuniones ICCA del país— pero el crecimiento de otros destinos no compite con eso, lo potencia: fortalece a la Argentina como país-sede en su conjunto” afirman representantes del sector.
También se destacó que “Buenos Aires tiene una combinación difícil de replicar: infraestructura de centros de convenciones consolidada, conectividad aérea potenciada, oferta gastronómica y hotelera de nivel internacional, y recursos humanos altamente profesionalizados en la organización de eventos”.
Respecto a los desafíos del sector, se subrayó la necesidad de “previsibilidad macroeconómica que nos permita cotizar eventos internacionales a mediano plazo, y un esquema impositivo y fiscal más competitivo para la actividad, que hoy nos pone en desventaja frente a otros destinos de la región a la hora de captar sedes”.
También comentaron que el tipo de cambio no es determinante para potenciar un destino. “La organización de eventos internacionales se cotiza en gran parte en dólares —venues, catering, proveedores especializados— y el horizonte de venta de un congreso internacional suele ser de 18 a 24 meses. Por eso lo que más valoran los organizadores al elegir sede no es tanto el nivel del tipo de cambio, sino su estabilidad: poder planificar un presupuesto sin sobresaltos es lo que nos vuelve una opción confiable frente a otros países de la región”.
Desde el sector proyectan que la actividad continuará consolidando la tendencia de crecimiento registrada en los últimos años. En ese sentido, remarcan el efecto multiplicador de la industria de eventos sobre el turismo: estiman que uno de cada cuatro visitantes extranjeros que llega al país lo hace motivado por este segmento, y que una parte significativa luego regresa como turista de ocio, generando un impacto económico adicional.
Esta dinámica es considerada uno de los principales factores que sostienen las perspectivas de expansión del sector en los próximos años.
Además, los viajeros por motivos de negocios gastan en promedio un 25% más que los turistas de ocio y tienen una estadía prolongada en el destino. Buenos Aires se mantiene como la ciudad principal de América, mientras que Córdoba, Rosario y Mendoza están experimentando un notable crecimiento, buscando establecerse en un sector que genera empleo, inversiones y desarrollo económico.
Entre el 5 y 6 de agosto, se llevará a cabo una nueva edición de Meet Up Argentina, el evento más importante de la industria de reuniones, donde los referentes del sector se reunirán para discutir las perspectivas de crecimiento del país. Durante el encuentro, estarán presentes representantes de 32 destinos de 19 provincias y 14 países, junto con más de 180 expositores.
La Ciudad de Buenos Aires concentra el 29,7% de las reuniones en el país, seguida por la provincia de Buenos Aires con el 16,7%, Córdoba con el 15,2% y Santa Fe con el 9,3%. “Más del 70% de los eventos ya se distribuye entre varias jurisdicciones, y esa es justamente la tendencia que celebramos: la federalización del sector. Buenos Aires sigue siendo una plaza clave —número uno de América Latina hace 15 años consecutivos, con 91 eventos internacionales en 2025 y el 68% de las reuniones ICCA del país— pero el crecimiento de otros destinos no compite con eso, lo potencia: fortalece a la Argentina como país-sede en su conjunto” afirman representantes del sector.
También se destacó que “Buenos Aires tiene una combinación difícil de replicar: infraestructura de centros de convenciones consolidada, conectividad aérea potenciada, oferta gastronómica y hotelera de nivel internacional, y recursos humanos altamente profesionalizados en la organización de eventos”.
Respecto a los desafíos del sector, se subrayó la necesidad de “previsibilidad macroeconómica que nos permita cotizar eventos internacionales a mediano plazo, y un esquema impositivo y fiscal más competitivo para la actividad, que hoy nos pone en desventaja frente a otros destinos de la región a la hora de captar sedes”.
También comentaron que el tipo de cambio no es determinante para potenciar un destino. “La organización de eventos internacionales se cotiza en gran parte en dólares —venues, catering, proveedores especializados— y el horizonte de venta de un congreso internacional suele ser de 18 a 24 meses. Por eso lo que más valoran los organizadores al elegir sede no es tanto el nivel del tipo de cambio, sino su estabilidad: poder planificar un presupuesto sin sobresaltos es lo que nos vuelve una opción confiable frente a otros países de la región”.
Desde el sector proyectan que la actividad continuará consolidando la tendencia de crecimiento registrada en los últimos años. En ese sentido, remarcan el efecto multiplicador de la industria de eventos sobre el turismo: estiman que uno de cada cuatro visitantes extranjeros que llega al país lo hace motivado por este segmento, y que una parte significativa luego regresa como turista de ocio, generando un impacto económico adicional.
Esta dinámica es considerada uno de los principales factores que sostienen las perspectivas de expansión del sector en los próximos años.













