A las 12.20, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires avanzaba 0,4% y se ubicaba en 3.170.000 puntos. En los mercados internacionales, los principales indicadores de Wall Street mostraban movimientos mixtos: el Dow Jones retrocedía 0,4%, mientras que el Nasdaq registraba una suba del 0,3%.
En el segmento de renta fija, los bonos soberanos argentinos en dólares operaban con una baja promedio del 0,3% tanto para los Bonares como para los Globales. En paralelo, el riesgo país elaborado por JP Morgan aumentaba un punto hasta los 428 puntos básicos.
Las acciones de compañías argentinas que cotizan en Nueva York presentaban resultados diversos. Entre las principales caídas se destacaban Mercado Libre, con una baja del 7,3% tras la presentación de sus resultados trimestrales; Tenaris, que retrocedía 7%; y Globant, con una disminución del 4,6%.
El escenario internacional se suma a las tensiones políticas que atraviesa el Gobierno nacional, entre ellas el deterioro de la relación diplomática con Brasil, uno de los principales socios comerciales de Argentina, luego de la decisión del país vecino de retirar a su embajador.
A esto se agregó la disputa entre China y Estados Unidos por las restricciones vinculadas a una posible cooperación entre una empresa argentina y Huawei, situación que generó nuevos cuestionamientos diplomáticos.
Desde el mercado señalaron que la combinación de factores externos y la incertidumbre geopolítica dificulta la construcción de nuevas estrategias de inversión.
En el plano interno, el oficialismo también enfrentó dificultades legislativas luego de retirar la modificación vinculada al régimen de tierras para extranjeros, tras no alcanzar los consensos necesarios con sectores aliados.
Otro elemento seguido por los inversores es la evolución de las tasas de interés. Los rendimientos llegaron a niveles cercanos al 25% anual, en un contexto de condiciones financieras más exigentes tras la última licitación del Tesoro y ante las presiones cambiarias y la persistencia inflacionaria.
En los mercados internacionales, el petróleo avanzaba cerca del 2% debido a la cautela de los operadores frente a las negociaciones entre Irán y Omán y a la incertidumbre sobre la circulación de crudo por el Estrecho de Ormuz.
Los futuros del Brent para entrega en octubre subían 2,1%, hasta los US$81,14 por barril, mientras que el WTI avanzaba 1,7%, a US$76,49 para septiembre. En Wall Street, las acciones de YPF aumentaban 2,7%, hasta los US$49,99 por título, mientras que Vista Energy ganaba 3,8%.
El mercado continúa siguiendo de cerca la evolución de las conversaciones en Medio Oriente y los posibles efectos sobre el suministro energético mundial. Hasta ahora, los operadores mantienen una posición prudente ante la falta de señales definitivas sobre una normalización sostenida del flujo de petróleo.
Antes del conflicto que comenzó a fines de febrero, el Estrecho de Ormuz concentraba cerca de una quinta parte del suministro global de petróleo y gas natural licuado, por lo que cualquier interrupción en esa zona genera impacto directo sobre los precios internacionales.
Los datos de transporte marítimo muestran que las exportaciones de crudo y condensados de los países del Golfo se mantuvieron relativamente estables durante julio, aunque todavía permanecen alrededor de un 40% por debajo de los niveles previos al conflicto.
En este contexto, las tensiones entre Irán y Estados Unidos continúan representando un factor de riesgo para los mercados energéticos, mientras los inversores aguardan definiciones sobre la seguridad del tránsito marítimo y la evolución del escenario geopolítico.
A las 12.20, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires avanzaba 0,4% y se ubicaba en 3.170.000 puntos. En los mercados internacionales, los principales indicadores de Wall Street mostraban movimientos mixtos: el Dow Jones retrocedía 0,4%, mientras que el Nasdaq registraba una suba del 0,3%.
En el segmento de renta fija, los bonos soberanos argentinos en dólares operaban con una baja promedio del 0,3% tanto para los Bonares como para los Globales. En paralelo, el riesgo país elaborado por JP Morgan aumentaba un punto hasta los 428 puntos básicos.
Las acciones de compañías argentinas que cotizan en Nueva York presentaban resultados diversos. Entre las principales caídas se destacaban Mercado Libre, con una baja del 7,3% tras la presentación de sus resultados trimestrales; Tenaris, que retrocedía 7%; y Globant, con una disminución del 4,6%.
El escenario internacional se suma a las tensiones políticas que atraviesa el Gobierno nacional, entre ellas el deterioro de la relación diplomática con Brasil, uno de los principales socios comerciales de Argentina, luego de la decisión del país vecino de retirar a su embajador.
A esto se agregó la disputa entre China y Estados Unidos por las restricciones vinculadas a una posible cooperación entre una empresa argentina y Huawei, situación que generó nuevos cuestionamientos diplomáticos.
Desde el mercado señalaron que la combinación de factores externos y la incertidumbre geopolítica dificulta la construcción de nuevas estrategias de inversión.
En el plano interno, el oficialismo también enfrentó dificultades legislativas luego de retirar la modificación vinculada al régimen de tierras para extranjeros, tras no alcanzar los consensos necesarios con sectores aliados.
Otro elemento seguido por los inversores es la evolución de las tasas de interés. Los rendimientos llegaron a niveles cercanos al 25% anual, en un contexto de condiciones financieras más exigentes tras la última licitación del Tesoro y ante las presiones cambiarias y la persistencia inflacionaria.
En los mercados internacionales, el petróleo avanzaba cerca del 2% debido a la cautela de los operadores frente a las negociaciones entre Irán y Omán y a la incertidumbre sobre la circulación de crudo por el Estrecho de Ormuz.
Los futuros del Brent para entrega en octubre subían 2,1%, hasta los US$81,14 por barril, mientras que el WTI avanzaba 1,7%, a US$76,49 para septiembre. En Wall Street, las acciones de YPF aumentaban 2,7%, hasta los US$49,99 por título, mientras que Vista Energy ganaba 3,8%.
El mercado continúa siguiendo de cerca la evolución de las conversaciones en Medio Oriente y los posibles efectos sobre el suministro energético mundial. Hasta ahora, los operadores mantienen una posición prudente ante la falta de señales definitivas sobre una normalización sostenida del flujo de petróleo.
Antes del conflicto que comenzó a fines de febrero, el Estrecho de Ormuz concentraba cerca de una quinta parte del suministro global de petróleo y gas natural licuado, por lo que cualquier interrupción en esa zona genera impacto directo sobre los precios internacionales.
Los datos de transporte marítimo muestran que las exportaciones de crudo y condensados de los países del Golfo se mantuvieron relativamente estables durante julio, aunque todavía permanecen alrededor de un 40% por debajo de los niveles previos al conflicto.
En este contexto, las tensiones entre Irán y Estados Unidos continúan representando un factor de riesgo para los mercados energéticos, mientras los inversores aguardan definiciones sobre la seguridad del tránsito marítimo y la evolución del escenario geopolítico.












