El dato más destacado del balance es que, por primera vez, la empresa dejará de requerir asistencia financiera del Estado nacional y pasará a realizar un aporte mediante el pago de impuestos.
Según el balance auditado, la compañía registró una ganancia neta de $238.000 millones durante 2025. A partir de ese resultado, deberá abonar alrededor de $6000 millones en concepto de Impuesto a las Ganancias, el primer pago de este tributo desde su creación, aunque ya cumplía con otras obligaciones fiscales como el IVA y distintas tasas.
Otro de los puntos relevantes del ejercicio fue la recuperación del patrimonio neto positivo, que alcanzó los $18.000 millones al cierre del año. La empresa había mantenido un patrimonio negativo desde 2014, una situación que había sido compensada mediante aportes de capital del Estado en su rol de accionista.
De acuerdo con la información presentada por la compañía, la mejora patrimonial estuvo impulsada principalmente por los resultados positivos acumulados durante los últimos dos ejercicios, sin necesidad de recibir aportes estatales durante 2025.
La empresa señaló que había iniciado la actual gestión con un patrimonio neto negativo de $487.398 millones al 31 de diciembre de 2023, medido en valores corrientes. Entre 2024 y 2025 acumuló resultados positivos por $594.445 millones, que fueron incorporados dentro del patrimonio de la compañía. El resto de las variaciones correspondieron a ajustes contables vinculados con la valuación de activos aeronáuticos.
Luego del proceso de auditoría, el resultado operativo positivo alcanzó los US$120,7 millones. Además, la compañía redujo su deuda bancaria y financiera en un 52%, hasta ubicarse en US$170,5 millones al cierre de 2025.
Entre 2008 y 2023, Aerolíneas Argentinas había registrado pérdidas operativas promedio de unos US$400 millones anuales y recibió transferencias estatales por más de US$8000 millones.
Desde la conducción de la empresa destacaron que los resultados permiten avanzar en un proceso de renovación de flota utilizando recursos propios.
En materia operativa, durante 2025 la compañía mantuvo niveles similares a los del año anterior, con un promedio de 300 vuelos diarios y una ocupación del 83%. En total, trasladó más de 12,78 millones de pasajeros, con un cumplimiento de vuelos del 99,4% y un indicador de satisfacción de usuarios de 55 puntos.
Dentro de su planificación futura, la empresa mantiene el objetivo de incorporar 20 aeronaves a su flota: seis Airbus A330neo y catorce Boeing 737 MAX, entre las versiones MAX 8 y MAX 10.
Además, aseguró que para 2026 no contempla solicitar nuevos aportes del Tesoro nacional.
El dato más destacado del balance es que, por primera vez, la empresa dejará de requerir asistencia financiera del Estado nacional y pasará a realizar un aporte mediante el pago de impuestos.
Según el balance auditado, la compañía registró una ganancia neta de $238.000 millones durante 2025. A partir de ese resultado, deberá abonar alrededor de $6000 millones en concepto de Impuesto a las Ganancias, el primer pago de este tributo desde su creación, aunque ya cumplía con otras obligaciones fiscales como el IVA y distintas tasas.
Otro de los puntos relevantes del ejercicio fue la recuperación del patrimonio neto positivo, que alcanzó los $18.000 millones al cierre del año. La empresa había mantenido un patrimonio negativo desde 2014, una situación que había sido compensada mediante aportes de capital del Estado en su rol de accionista.
De acuerdo con la información presentada por la compañía, la mejora patrimonial estuvo impulsada principalmente por los resultados positivos acumulados durante los últimos dos ejercicios, sin necesidad de recibir aportes estatales durante 2025.
La empresa señaló que había iniciado la actual gestión con un patrimonio neto negativo de $487.398 millones al 31 de diciembre de 2023, medido en valores corrientes. Entre 2024 y 2025 acumuló resultados positivos por $594.445 millones, que fueron incorporados dentro del patrimonio de la compañía. El resto de las variaciones correspondieron a ajustes contables vinculados con la valuación de activos aeronáuticos.
Luego del proceso de auditoría, el resultado operativo positivo alcanzó los US$120,7 millones. Además, la compañía redujo su deuda bancaria y financiera en un 52%, hasta ubicarse en US$170,5 millones al cierre de 2025.
Entre 2008 y 2023, Aerolíneas Argentinas había registrado pérdidas operativas promedio de unos US$400 millones anuales y recibió transferencias estatales por más de US$8000 millones.
Desde la conducción de la empresa destacaron que los resultados permiten avanzar en un proceso de renovación de flota utilizando recursos propios.
En materia operativa, durante 2025 la compañía mantuvo niveles similares a los del año anterior, con un promedio de 300 vuelos diarios y una ocupación del 83%. En total, trasladó más de 12,78 millones de pasajeros, con un cumplimiento de vuelos del 99,4% y un indicador de satisfacción de usuarios de 55 puntos.
Dentro de su planificación futura, la empresa mantiene el objetivo de incorporar 20 aeronaves a su flota: seis Airbus A330neo y catorce Boeing 737 MAX, entre las versiones MAX 8 y MAX 10.
Además, aseguró que para 2026 no contempla solicitar nuevos aportes del Tesoro nacional.












