Kast justificó su presencia en el extremo sur de Chile como una forma de “hacer patria, hacer soberanía” y reconoció que existen distintas posiciones entre funcionarios de ambos países. Al mismo tiempo, destacó las disculpas ofrecidas por el ministro de Defensa argentino, Carlos Presti, que contribuyeron a reducir la tensión generada por la controversia.
El episodio se produjo en la previa del viaje de Milei a Chile, previsto para este jueves en el marco del Foro de Madrid que se desarrollará en Santiago. Durante su estadía, el presidente argentino tiene previsto reunirse con Kast y con Sarah Brooke Rogers, subsecretaria de Estado de Estados Unidos para la Diplomacia Pública y los Asuntos Públicos.
Las expresiones de Valverde provocaron un fuerte rechazo entre dirigentes políticos chilenos, debido a que fueron interpretadas como una reivindicación de soberanía argentina sobre el estrecho de Magallanes. La posición de Chile se encuentra respaldada por el tratado bilateral firmado en 1881 y posteriormente reafirmada mediante el Tratado de Paz y Amistad de 1984.
El acuerdo de 1881 estableció además la neutralidad permanente del estrecho y garantizó la libre navegación para embarcaciones de terceros países, entre ellas las británicas. Este punto continúa siendo considerado sensible para Argentina.
En 1984, luego de un período de fuertes tensiones entre ambos países y con la mediación del papa Juan Pablo II, Chile y Argentina suscribieron un nuevo acuerdo que reafirmó la soberanía chilena sobre el estrecho y permitió resolver las diferencias territoriales que habían generado conflictos entre ambos Estados.
Ante la controversia, las autoridades chilenas realizaron un reclamo formal a la Argentina. La situación derivó además en un pronunciamiento del canciller argentino, Pablo Quirno, quien buscó bajar el nivel de tensión y reconoció que el estrecho de Magallanes pertenece a Chile.
En paralelo, los ministros de Defensa de ambos países, Carlos Presti y Fernando Barrios, mantuvieron una conversación destinada a descomprimir el conflicto generado por las declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea Argentina.
El gobierno de Kast también planteó a la Argentina la necesidad de modificar formalmente el decreto 457 de 2021. La norma define al estrecho de Magallanes como un “espacio compartido”, una denominación que las autoridades chilenas consideran incompatible con el reconocimiento de su soberanía.
Kast justificó su presencia en el extremo sur de Chile como una forma de “hacer patria, hacer soberanía” y reconoció que existen distintas posiciones entre funcionarios de ambos países. Al mismo tiempo, destacó las disculpas ofrecidas por el ministro de Defensa argentino, Carlos Presti, que contribuyeron a reducir la tensión generada por la controversia.
El episodio se produjo en la previa del viaje de Milei a Chile, previsto para este jueves en el marco del Foro de Madrid que se desarrollará en Santiago. Durante su estadía, el presidente argentino tiene previsto reunirse con Kast y con Sarah Brooke Rogers, subsecretaria de Estado de Estados Unidos para la Diplomacia Pública y los Asuntos Públicos.
Las expresiones de Valverde provocaron un fuerte rechazo entre dirigentes políticos chilenos, debido a que fueron interpretadas como una reivindicación de soberanía argentina sobre el estrecho de Magallanes. La posición de Chile se encuentra respaldada por el tratado bilateral firmado en 1881 y posteriormente reafirmada mediante el Tratado de Paz y Amistad de 1984.
El acuerdo de 1881 estableció además la neutralidad permanente del estrecho y garantizó la libre navegación para embarcaciones de terceros países, entre ellas las británicas. Este punto continúa siendo considerado sensible para Argentina.
En 1984, luego de un período de fuertes tensiones entre ambos países y con la mediación del papa Juan Pablo II, Chile y Argentina suscribieron un nuevo acuerdo que reafirmó la soberanía chilena sobre el estrecho y permitió resolver las diferencias territoriales que habían generado conflictos entre ambos Estados.
Ante la controversia, las autoridades chilenas realizaron un reclamo formal a la Argentina. La situación derivó además en un pronunciamiento del canciller argentino, Pablo Quirno, quien buscó bajar el nivel de tensión y reconoció que el estrecho de Magallanes pertenece a Chile.
En paralelo, los ministros de Defensa de ambos países, Carlos Presti y Fernando Barrios, mantuvieron una conversación destinada a descomprimir el conflicto generado por las declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea Argentina.
El gobierno de Kast también planteó a la Argentina la necesidad de modificar formalmente el decreto 457 de 2021. La norma define al estrecho de Magallanes como un “espacio compartido”, una denominación que las autoridades chilenas consideran incompatible con el reconocimiento de su soberanía.













