La unidad había sido inaugurada el jueves por el gobernador Maximiliano Pullaro y cuenta con una capacidad total de 891 plazas distribuidas en 475 celdas. El establecimiento está organizado en dos sectores destinados a hombres, con capacidad para 640 personas, y otro para mujeres, con 251 plazas.
Los detenidos trasladados provenían de distintas dependencias policiales, entre ellas las comisarías Sub Segunda, 10°, 7°, 9° y 27°. El objetivo es reducir la cantidad de personas alojadas en dependencias policiales y liberar recursos para las tareas de prevención y patrullaje.
La construcción del establecimiento demandó una inversión de US$80 millones por parte del Estado provincial y forma parte del Plan de Infraestructura Carcelaria impulsado por la administración de Santa Fe.
El programa contempla la incorporación de más de 7.000 nuevas plazas penitenciarias a través de obras ya ejecutadas, en construcción y proyectadas. Una vez completadas, la capacidad total del sistema de detención provincial superaría las 14.000 plazas.
El Gobierno provincial sostiene que la ampliación permitirá mejorar la distribución de la población penitenciaria según los perfiles de los detenidos, fortalecer los controles dentro de las unidades y reducir la presencia de personas privadas de su libertad en comisarías.
Durante la inauguración, Pullaro sostuvo que existe un reclamo social para recuperar el control sobre la actividad delictiva y cuestionó la situación que atravesó la provincia en materia de narcotráfico y seguridad.
El gobernador también defendió una política de seguridad basada en mayores controles dentro del sistema penitenciario y cuestionó las posiciones que, según su interpretación, priorizan los derechos de los delincuentes por encima de las necesidades de la sociedad.
Pullaro afirmó además que el Estado tiene capacidad para establecer límites y sostuvo que el debate sobre las políticas de seguridad debe abordarse con decisiones concretas y datos.
El mandatario recordó su experiencia como ministro de Seguridad durante la gestión de Miguel Lifschitz y destacó las características de la nueva unidad penitenciaria, a la que calificó como la más moderna del país por su infraestructura, tecnología y sistemas destinados a reforzar la seguridad.
La inauguración de la Unidad Penitenciaria N° 9 constituye uno de los principales avances del plan provincial para ampliar la infraestructura carcelaria. El Gobierno santafesino anticipó que el programa continuará con nuevas obras destinadas a incrementar la capacidad de alojamiento y fortalecer el sistema penitenciario.
La unidad había sido inaugurada el jueves por el gobernador Maximiliano Pullaro y cuenta con una capacidad total de 891 plazas distribuidas en 475 celdas. El establecimiento está organizado en dos sectores destinados a hombres, con capacidad para 640 personas, y otro para mujeres, con 251 plazas.
Los detenidos trasladados provenían de distintas dependencias policiales, entre ellas las comisarías Sub Segunda, 10°, 7°, 9° y 27°. El objetivo es reducir la cantidad de personas alojadas en dependencias policiales y liberar recursos para las tareas de prevención y patrullaje.
La construcción del establecimiento demandó una inversión de US$80 millones por parte del Estado provincial y forma parte del Plan de Infraestructura Carcelaria impulsado por la administración de Santa Fe.
El programa contempla la incorporación de más de 7.000 nuevas plazas penitenciarias a través de obras ya ejecutadas, en construcción y proyectadas. Una vez completadas, la capacidad total del sistema de detención provincial superaría las 14.000 plazas.
El Gobierno provincial sostiene que la ampliación permitirá mejorar la distribución de la población penitenciaria según los perfiles de los detenidos, fortalecer los controles dentro de las unidades y reducir la presencia de personas privadas de su libertad en comisarías.
Durante la inauguración, Pullaro sostuvo que existe un reclamo social para recuperar el control sobre la actividad delictiva y cuestionó la situación que atravesó la provincia en materia de narcotráfico y seguridad.
El gobernador también defendió una política de seguridad basada en mayores controles dentro del sistema penitenciario y cuestionó las posiciones que, según su interpretación, priorizan los derechos de los delincuentes por encima de las necesidades de la sociedad.
Pullaro afirmó además que el Estado tiene capacidad para establecer límites y sostuvo que el debate sobre las políticas de seguridad debe abordarse con decisiones concretas y datos.
El mandatario recordó su experiencia como ministro de Seguridad durante la gestión de Miguel Lifschitz y destacó las características de la nueva unidad penitenciaria, a la que calificó como la más moderna del país por su infraestructura, tecnología y sistemas destinados a reforzar la seguridad.
La inauguración de la Unidad Penitenciaria N° 9 constituye uno de los principales avances del plan provincial para ampliar la infraestructura carcelaria. El Gobierno santafesino anticipó que el programa continuará con nuevas obras destinadas a incrementar la capacidad de alojamiento y fortalecer el sistema penitenciario.











