La mayor dispersión se registró en frutas y verduras, con un 9,2%, mientras que el promedio nacional entre todas las categorías analizadas fue del 3,6%. En segundo lugar quedaron las comidas preparadas, con una diferencia del 5,8% entre los distintos supermercados.
El indicador mide cómo se distribuye el precio de un mismo producto entre diferentes sucursales en relación con su valor promedio. Por lo tanto, cuanto más elevado es el porcentaje, mayor es la diferencia que puede encontrarse entre los comercios a la hora de adquirir un mismo artículo.
La brecha entre la categoría con mayor y menor dispersión llegó a 7,4 puntos porcentuales. En el extremo inferior del ranking se ubicó farmacia, con apenas 1,8%.
También por encima del promedio nacional quedaron carnes, con una dispersión del 3,9%, y almacén, con 3,7%. Desayuno, merienda y golosinas, en tanto, registraron un 3,6%, exactamente el mismo nivel que el promedio general.
Entre las categorías que se ubicaron por debajo de ese valor aparecen productos frescos, con 3,5%; limpieza y bebidas, con 3,4%; congelados, cuidado infantil y perfumería, con 2,9%; y pescados, con 2,8%.
El ranking continúa con mascotas, que registró una dispersión del 2,5%; panadería, con 2,4%; electrodomésticos, con 2,1%; y farmacia, que presentó el menor nivel, con 1,8%.
La diferencia observada en frutas y verduras no es un fenómeno aislado de septiembre. Esta categoría ocupó el primer lugar en 51 de los 64 meses incluidos en el análisis desde junio de 2021 y quedó segunda en otras diez mediciones.
El relevamiento incorporó además una modificación importante en la cantidad de productos considerados. La canasta utilizada para calcular el índice pasó de 2.142 a 12.190 artículos, prácticamente seis veces más que en la medición anterior.
La nueva composición contempla 18 categorías e incorpora los 30 productos que forman parte de la Canasta Básica Alimentaria del INDEC. También suma rubros que anteriormente no estaban incluidos, como electrodomésticos y productos comercializados en estaciones de servicio.
Para septiembre fueron relevados 11.478 productos en 2.940 sucursales correspondientes a 18 cadenas, distribuidas entre las 24 jurisdicciones y las seis regiones del país.
El análisis incluye una advertencia sobre la composición de la muestra: la cantidad de supermercados que informan sus precios al sistema SEPA puede modificarse de un mes a otro. Por ese motivo, algunas diferencias entre las mediciones podrían estar relacionadas con cambios en los comercios incluidos y no necesariamente con variaciones efectivas en los precios.
La mayor dispersión se registró en frutas y verduras, con un 9,2%, mientras que el promedio nacional entre todas las categorías analizadas fue del 3,6%. En segundo lugar quedaron las comidas preparadas, con una diferencia del 5,8% entre los distintos supermercados.
El indicador mide cómo se distribuye el precio de un mismo producto entre diferentes sucursales en relación con su valor promedio. Por lo tanto, cuanto más elevado es el porcentaje, mayor es la diferencia que puede encontrarse entre los comercios a la hora de adquirir un mismo artículo.
La brecha entre la categoría con mayor y menor dispersión llegó a 7,4 puntos porcentuales. En el extremo inferior del ranking se ubicó farmacia, con apenas 1,8%.
También por encima del promedio nacional quedaron carnes, con una dispersión del 3,9%, y almacén, con 3,7%. Desayuno, merienda y golosinas, en tanto, registraron un 3,6%, exactamente el mismo nivel que el promedio general.
Entre las categorías que se ubicaron por debajo de ese valor aparecen productos frescos, con 3,5%; limpieza y bebidas, con 3,4%; congelados, cuidado infantil y perfumería, con 2,9%; y pescados, con 2,8%.
El ranking continúa con mascotas, que registró una dispersión del 2,5%; panadería, con 2,4%; electrodomésticos, con 2,1%; y farmacia, que presentó el menor nivel, con 1,8%.
La diferencia observada en frutas y verduras no es un fenómeno aislado de septiembre. Esta categoría ocupó el primer lugar en 51 de los 64 meses incluidos en el análisis desde junio de 2021 y quedó segunda en otras diez mediciones.
El relevamiento incorporó además una modificación importante en la cantidad de productos considerados. La canasta utilizada para calcular el índice pasó de 2.142 a 12.190 artículos, prácticamente seis veces más que en la medición anterior.
La nueva composición contempla 18 categorías e incorpora los 30 productos que forman parte de la Canasta Básica Alimentaria del INDEC. También suma rubros que anteriormente no estaban incluidos, como electrodomésticos y productos comercializados en estaciones de servicio.
Para septiembre fueron relevados 11.478 productos en 2.940 sucursales correspondientes a 18 cadenas, distribuidas entre las 24 jurisdicciones y las seis regiones del país.
El análisis incluye una advertencia sobre la composición de la muestra: la cantidad de supermercados que informan sus precios al sistema SEPA puede modificarse de un mes a otro. Por ese motivo, algunas diferencias entre las mediciones podrían estar relacionadas con cambios en los comercios incluidos y no necesariamente con variaciones efectivas en los precios.













