Estos datos provienen del último informe de la Secretaría de Trabajo, basado en el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). La reducción mensual fue impulsada por la caída del empleo asalariado privado (-0,2%), que ahora suma 11 meses en descenso.
Así, el total del trabajo registrado en el sector privado, que incluye no solo asalariados sino también monotributistas y autónomos, se contrajo un 0,3%. “Con este resultado se encadenan dos meses consecutivos a la baja, deteniendo el proceso de mejora que había comenzado a observarse en los últimos meses de 2025 y el inicio de 2026. Esta disminución mensual afectó de manera generalizada a casi todas las categorías ocupacionales, abarcando tanto a trabajadores en relación de dependencia como a autónomos y a los inscriptos en el régimen de monotributo”, destacó un informe oficial.
De acuerdo a la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), los datos de mayo sugieren que los empleos asalariados formales en las empresas de los principales aglomerados urbanos del país continuaron con una tendencia a la baja. Comparando con marzo, se registraron 11.673 posiciones laborales perdidas en el sector privado y un total de 235.419 en comparación con noviembre de 2023, según estimaciones de un investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA-Autónoma, basadas en informes oficiales.
A su vez, el empleo público y el trabajo en casas particulares mostraron un leve incremento del 0,1% mensual en abril, sumando 2.861 y 409 puestos, respectivamente. Sin embargo, en comparación con noviembre de 2023, ambos sectores presentaron caídas de 73.052 y 21.196 empleos, respectivamente.
En cuanto al trabajo independiente, se observó una disminución del 0,7%. Esta caída se reflejó en todas las categorías de trabajo independiente, siendo el monotributo social el que presentó la mayor reducción (-2,1%), seguido por los trabajadores autónomos (-1%) y los que están bajo el régimen de monotributo (-0,5%).
En comparación con abril de 2025, el empleo asalariado se redujo en un 1,4%, lo cual equivale a 142.300 trabajadores menos. Esta disminución fue impulsada principalmente por el sector privado, donde se registró un retroceso del 2,1% (128.600 puestos menos), mientras que en el sector público se produjo una baja del 0,4% (14.400 trabajadores menos). En contraste, el empleo en casas particulares mostró una ligera subida del 0,2%.
El trabajo independiente, por su parte, vio un crecimiento del 1,8%, lo que representa 50.100 personas más. Dentro de este sector, se encontraron resultados dispares: el número de aportantes al monotributo aumentó un 2,3% (49.500 personas más) y los monotributistas sociales un 2,4% (5.500 más), mientras que la cifra de trabajadores autónomos se redujo en un 1,2%, lo que equivale a 4.800 personas menos.
Por sectores, en abril se registraron aumentos en el empleo en hoteles y restaurantes (+0,4%) y en agricultura, ganadería, caza y silvicultura (+0,2%). En cambio, la enseñanza, los servicios sociales y de salud, y el suministro de electricidad, gas y agua mantuvieron cifras estables.
En cuanto a las actividades que sufrieron mayores caídas de empleo, se encontraron la pesca (-5,9%), la intermediación financiera (-0,9%), y el transporte, almacenamiento y comunicaciones (-0,4%), entre otras.
Las provincias con mayor dinamismo en el empleo fueron Neuquén (+0,6%), Tucumán (+0,5%), La Rioja (+0,2%) y San Juan (+0,2%). Otras provincias como San Luis, Santiago del Estero, Formosa y La Pampa también mostraron un aumento, aunque más moderado (+0,1% en cada caso).
Por el contrario, las caídas fueron más pronunciadas en Tierra del Fuego (-1,1%), Catamarca (-1,0%), Misiones (-0,7%) y otras provincias.
En términos interanuales, mientras tres jurisdicciones registraron aumentos en el empleo, veintiuna mostraron caídas. Las provincias con crecimiento fueron Neuquén (+3,7%), Río Negro (+2,7%) y San Juan (+1,6%), mientras que las mayores reducciones se dieron en Tierra del Fuego (-11,2%), Chubut (-7,3%) y Misiones (-6,1%).
Por último, la Secretaría de Trabajo comunicó que las expectativas netas de las empresas sobre su plantilla sugieren un panorama de estabilidad para los meses de junio, julio y agosto, indicando que del 5,7% de las empresas que prevén cambios en su dotación, el 2,9% anticipa aumentos y el 2,8% proyecta reducciones, resultando en un saldo neto positivo de apenas el 0,1%. Este valor representa el nivel más bajo en dos años, excepto por las expectativas netas negativas observadas en febrero de este año, lo que se atribuye al incremento en el porcentaje de empresas que planean reducir su personal, que pasó del 2% al 2,8%.
Estos datos provienen del último informe de la Secretaría de Trabajo, basado en el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). La reducción mensual fue impulsada por la caída del empleo asalariado privado (-0,2%), que ahora suma 11 meses en descenso.
Así, el total del trabajo registrado en el sector privado, que incluye no solo asalariados sino también monotributistas y autónomos, se contrajo un 0,3%. “Con este resultado se encadenan dos meses consecutivos a la baja, deteniendo el proceso de mejora que había comenzado a observarse en los últimos meses de 2025 y el inicio de 2026. Esta disminución mensual afectó de manera generalizada a casi todas las categorías ocupacionales, abarcando tanto a trabajadores en relación de dependencia como a autónomos y a los inscriptos en el régimen de monotributo”, destacó un informe oficial.
De acuerdo a la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), los datos de mayo sugieren que los empleos asalariados formales en las empresas de los principales aglomerados urbanos del país continuaron con una tendencia a la baja. Comparando con marzo, se registraron 11.673 posiciones laborales perdidas en el sector privado y un total de 235.419 en comparación con noviembre de 2023, según estimaciones de un investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA-Autónoma, basadas en informes oficiales.
A su vez, el empleo público y el trabajo en casas particulares mostraron un leve incremento del 0,1% mensual en abril, sumando 2.861 y 409 puestos, respectivamente. Sin embargo, en comparación con noviembre de 2023, ambos sectores presentaron caídas de 73.052 y 21.196 empleos, respectivamente.
En cuanto al trabajo independiente, se observó una disminución del 0,7%. Esta caída se reflejó en todas las categorías de trabajo independiente, siendo el monotributo social el que presentó la mayor reducción (-2,1%), seguido por los trabajadores autónomos (-1%) y los que están bajo el régimen de monotributo (-0,5%).
En comparación con abril de 2025, el empleo asalariado se redujo en un 1,4%, lo cual equivale a 142.300 trabajadores menos. Esta disminución fue impulsada principalmente por el sector privado, donde se registró un retroceso del 2,1% (128.600 puestos menos), mientras que en el sector público se produjo una baja del 0,4% (14.400 trabajadores menos). En contraste, el empleo en casas particulares mostró una ligera subida del 0,2%.
El trabajo independiente, por su parte, vio un crecimiento del 1,8%, lo que representa 50.100 personas más. Dentro de este sector, se encontraron resultados dispares: el número de aportantes al monotributo aumentó un 2,3% (49.500 personas más) y los monotributistas sociales un 2,4% (5.500 más), mientras que la cifra de trabajadores autónomos se redujo en un 1,2%, lo que equivale a 4.800 personas menos.
Por sectores, en abril se registraron aumentos en el empleo en hoteles y restaurantes (+0,4%) y en agricultura, ganadería, caza y silvicultura (+0,2%). En cambio, la enseñanza, los servicios sociales y de salud, y el suministro de electricidad, gas y agua mantuvieron cifras estables.
En cuanto a las actividades que sufrieron mayores caídas de empleo, se encontraron la pesca (-5,9%), la intermediación financiera (-0,9%), y el transporte, almacenamiento y comunicaciones (-0,4%), entre otras.
Las provincias con mayor dinamismo en el empleo fueron Neuquén (+0,6%), Tucumán (+0,5%), La Rioja (+0,2%) y San Juan (+0,2%). Otras provincias como San Luis, Santiago del Estero, Formosa y La Pampa también mostraron un aumento, aunque más moderado (+0,1% en cada caso).
Por el contrario, las caídas fueron más pronunciadas en Tierra del Fuego (-1,1%), Catamarca (-1,0%), Misiones (-0,7%) y otras provincias.
En términos interanuales, mientras tres jurisdicciones registraron aumentos en el empleo, veintiuna mostraron caídas. Las provincias con crecimiento fueron Neuquén (+3,7%), Río Negro (+2,7%) y San Juan (+1,6%), mientras que las mayores reducciones se dieron en Tierra del Fuego (-11,2%), Chubut (-7,3%) y Misiones (-6,1%).
Por último, la Secretaría de Trabajo comunicó que las expectativas netas de las empresas sobre su plantilla sugieren un panorama de estabilidad para los meses de junio, julio y agosto, indicando que del 5,7% de las empresas que prevén cambios en su dotación, el 2,9% anticipa aumentos y el 2,8% proyecta reducciones, resultando en un saldo neto positivo de apenas el 0,1%. Este valor representa el nivel más bajo en dos años, excepto por las expectativas netas negativas observadas en febrero de este año, lo que se atribuye al incremento en el porcentaje de empresas que planean reducir su personal, que pasó del 2% al 2,8%.













