Antes del encuentro programado para el miércoles en Atlanta, el hijo del legendario Diego Armando Maradona subrayó que enfrentar a Inglaterra siempre tiene un peso especial para los argentinos y los admiradores de su padre. “Mi papá no lo vería como un partido normal, como un partido más. Podemos decir muchas cosas, pero no sería normal ni será normal”, sostuvo Maradona Junior.
En este contexto, enlazó el partido con la memoria de la Guerra de Malvinas y el impacto del triunfo argentino en 1986, cuando su padre brilló con la “Mano de Dios” y el “Gol del Siglo” en el emblemático 2 a 1 contra los ingleses. “Para todos los argentinos y maradonianos será una cita distinta, donde se vienen a la mente todo lo de Malvinas y todos nuestros hermanos que murieron allí, y luego lo que pasó con papá en el 86”, afirmó.
La declaración más contundente llegó al recordar la gesta de su padre en el estadio Azteca: “Mi viejo ganó un choque histórico y desde entonces nada es normal contra Inglaterra”.
Sus palabras se produjeron después de que Scaloni intentara desdramatizar el encuentro, instando a no mezclar el partido con sucesos históricos. “Es un partido de fútbol. Punto. No hay nada más”, había expresado el entrenador argentino tras la clasificación ante Suiza.
Maradona Junior, no obstante, reafirmó que el partido del miércoles supera los límites deportivos: “Nunca va a ser un partido normal, y este en concreto va a ser duro para nuestra Selección”.
Pese a su énfasis en la relevancia histórica del match, también reconoció la fortaleza del equipo inglés, que previamente había eliminado a Noruega. “Es verdad que Inglaterra está bien, pero, ojo, hay que enfrentar y ganarles a los campeones del mundo. Va a ser duro… para los dos”, señaló.
Argentina e Inglaterra se volverán a cruzar en una Copa del Mundo por primera vez desde 2002, tras los enfrentamientos icónicos de 1966, 1986, 1998 y Corea-Japón. Esta vez, el premio en disputa será un lugar en la final del Mundial 2026, en un duelo que promete entrelazar fútbol, memoria y una rivalidad que ha perdurado a lo largo de las generaciones.
Antes del encuentro programado para el miércoles en Atlanta, el hijo del legendario Diego Armando Maradona subrayó que enfrentar a Inglaterra siempre tiene un peso especial para los argentinos y los admiradores de su padre. “Mi papá no lo vería como un partido normal, como un partido más. Podemos decir muchas cosas, pero no sería normal ni será normal”, sostuvo Maradona Junior.
En este contexto, enlazó el partido con la memoria de la Guerra de Malvinas y el impacto del triunfo argentino en 1986, cuando su padre brilló con la “Mano de Dios” y el “Gol del Siglo” en el emblemático 2 a 1 contra los ingleses. “Para todos los argentinos y maradonianos será una cita distinta, donde se vienen a la mente todo lo de Malvinas y todos nuestros hermanos que murieron allí, y luego lo que pasó con papá en el 86”, afirmó.
La declaración más contundente llegó al recordar la gesta de su padre en el estadio Azteca: “Mi viejo ganó un choque histórico y desde entonces nada es normal contra Inglaterra”.
Sus palabras se produjeron después de que Scaloni intentara desdramatizar el encuentro, instando a no mezclar el partido con sucesos históricos. “Es un partido de fútbol. Punto. No hay nada más”, había expresado el entrenador argentino tras la clasificación ante Suiza.
Maradona Junior, no obstante, reafirmó que el partido del miércoles supera los límites deportivos: “Nunca va a ser un partido normal, y este en concreto va a ser duro para nuestra Selección”.
Pese a su énfasis en la relevancia histórica del match, también reconoció la fortaleza del equipo inglés, que previamente había eliminado a Noruega. “Es verdad que Inglaterra está bien, pero, ojo, hay que enfrentar y ganarles a los campeones del mundo. Va a ser duro… para los dos”, señaló.
Argentina e Inglaterra se volverán a cruzar en una Copa del Mundo por primera vez desde 2002, tras los enfrentamientos icónicos de 1966, 1986, 1998 y Corea-Japón. Esta vez, el premio en disputa será un lugar en la final del Mundial 2026, en un duelo que promete entrelazar fútbol, memoria y una rivalidad que ha perdurado a lo largo de las generaciones.












