Al referirse a las condiciones necesarias para sostener el crecimiento económico, Milei señaló que, además del rendimiento del capital, también deben considerarse la evolución del mercado laboral y la dinámica poblacional. En ese contexto, criticó el movimiento que impulsó la legalización del aborto y sostuvo que sus consecuencias tienen impacto sobre el crecimiento y el sistema previsional.
El Presidente afirmó que Argentina actualmente no alcanza una tasa de crecimiento poblacional y de natalidad suficiente para garantizar el reemplazo generacional y atribuyó esa situación a la legalización del aborto aprobada en diciembre de 2020.
Sin embargo, los datos oficiales no establecen una relación causal entre la sanción de la Ley 27.610 y la disminución de los nacimientos. De acuerdo con los registros de la Dirección de Estadísticas e Información de la Salud del Ministerio de Salud de la Nación, la tasa de natalidad argentina mantiene una tendencia descendente desde 2014, seis años antes de la aprobación de la norma.
Milei mantiene desde hace tiempo una postura crítica hacia la legislación que permite la interrupción voluntaria del embarazo. En las últimas semanas, protagonizó un intercambio público a partir de declaraciones relacionadas con el hallazgo de restos fetales en una clínica de Villa Ballester y cuestionó a una periodista por su posición a favor de la normativa.
Durante una exposición anterior, el mandatario también había sostenido que el aborto fue utilizado históricamente como una herramienta de control de la natalidad y de la población. En esa oportunidad, vinculó esa práctica con una supuesta agenda impulsada durante siglos y sostuvo que determinadas organizaciones internacionales habían promovido el aborto como respuesta a escenarios de crecimiento poblacional.
Sus declaraciones volvieron a instalar el debate sobre la relación entre aborto, natalidad y evolución demográfica, aunque los datos oficiales disponibles muestran que el descenso de la tasa de natalidad en Argentina comenzó varios años antes de la sanción de la Ley 27.610.
Al referirse a las condiciones necesarias para sostener el crecimiento económico, Milei señaló que, además del rendimiento del capital, también deben considerarse la evolución del mercado laboral y la dinámica poblacional. En ese contexto, criticó el movimiento que impulsó la legalización del aborto y sostuvo que sus consecuencias tienen impacto sobre el crecimiento y el sistema previsional.
El Presidente afirmó que Argentina actualmente no alcanza una tasa de crecimiento poblacional y de natalidad suficiente para garantizar el reemplazo generacional y atribuyó esa situación a la legalización del aborto aprobada en diciembre de 2020.
Sin embargo, los datos oficiales no establecen una relación causal entre la sanción de la Ley 27.610 y la disminución de los nacimientos. De acuerdo con los registros de la Dirección de Estadísticas e Información de la Salud del Ministerio de Salud de la Nación, la tasa de natalidad argentina mantiene una tendencia descendente desde 2014, seis años antes de la aprobación de la norma.
Milei mantiene desde hace tiempo una postura crítica hacia la legislación que permite la interrupción voluntaria del embarazo. En las últimas semanas, protagonizó un intercambio público a partir de declaraciones relacionadas con el hallazgo de restos fetales en una clínica de Villa Ballester y cuestionó a una periodista por su posición a favor de la normativa.
Durante una exposición anterior, el mandatario también había sostenido que el aborto fue utilizado históricamente como una herramienta de control de la natalidad y de la población. En esa oportunidad, vinculó esa práctica con una supuesta agenda impulsada durante siglos y sostuvo que determinadas organizaciones internacionales habían promovido el aborto como respuesta a escenarios de crecimiento poblacional.
Sus declaraciones volvieron a instalar el debate sobre la relación entre aborto, natalidad y evolución demográfica, aunque los datos oficiales disponibles muestran que el descenso de la tasa de natalidad en Argentina comenzó varios años antes de la sanción de la Ley 27.610.













