El análisis del escenario electoral advierte que el Gobierno atraviesa un contexto complejo debido a la pérdida de apoyo entre sectores que anteriormente acompañaban su propuesta. Según el informe, parte del electorado que había respaldado al oficialismo modificó su postura.
De acuerdo con el relevamiento, entre el 60% y el 65% de la población tendría previsto participar en las próximas elecciones, mientras que el resto muestra falta de interés o desconfianza frente al proceso electoral. Además, se destacó que en elecciones legislativas anteriores el nivel de ausentismo superó el 50% en algunas provincias.
El estudio señala que la búsqueda de un cambio no implica necesariamente un respaldo directo a la oposición. En ese sentido, plantea que existe una mayoría social que expresa disconformidad con la situación actual, aunque esa postura no se traduce automáticamente en una alternativa política definida.
El factor económico aparece como uno de los principales motivos del malestar. Según el análisis, una parte importante de la población enfrenta dificultades por el incremento de los costos de servicios como transporte, gas y electricidad, además de la falta de ingresos suficientes para cubrir necesidades básicas.
En este escenario, el informe sostiene que el Gobierno deberá avanzar en la reducción de la inflación, la estabilidad del dólar y la recuperación del poder adquisitivo para mantener sus perspectivas electorales.
En relación con la oposición, el relevamiento considera que la fragmentación de los distintos espacios políticos podría favorecer al oficialismo hasta las próximas elecciones. Sin embargo, también advierte que una modificación significativa en alguno de los principales sectores podría generar un escenario de mayor incertidumbre.
Para evitar una segunda vuelta electoral, el oficialismo necesitaría alcanzar un respaldo superior al 40% en la primera instancia. No obstante, el nivel de desaprobación actual representa un desafío para lograr ese objetivo sin realizar cambios en su estrategia política.
El análisis también menciona dificultades dentro del oficialismo vinculadas a algunas figuras políticas y a posibles candidaturas que podrían disputar parte de su electorado. Según el relevamiento, determinadas postulaciones podrían captar votos identificados con el espacio libertario.
Respecto de la imagen del presidente Javier Milei, el estudio indica que su nivel de aprobación se ubica apenas por encima del 30%, mientras que la desaprobación supera el 70%. En comparación, otros dirigentes políticos mencionados en el relevamiento presentan mejores niveles de valoración.
Según la evaluación, la principal variable para el futuro político del Gobierno será la evolución económica. Una estabilización de la inflación y del mercado cambiario podría mejorar sus perspectivas, mientras que un deterioro en esas variables podría fortalecer el voto de rechazo.
En cuanto al sistema de Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), el informe sostiene que este mecanismo tuvo un rol relevante en elecciones anteriores y que su eliminación podría representar una dificultad, ya que permite ordenar la competencia electoral y generar señales previas a los comicios generales.
El análisis recuerda que las PASO tuvieron incidencia en procesos electorales anteriores y plantea que este mecanismo permite reducir la dispersión de candidaturas y ordenar la competencia entre los distintos espacios políticos.
Además, el relevamiento sostiene que, frente a un escenario de alta polarización, los sectores opositores necesitarían conformar coaliciones amplias para competir con mayores posibilidades. Según esta perspectiva, la fragmentación de candidaturas dificulta la construcción de una alternativa electoral competitiva.
Finalmente, el estudio concluye que la situación económica tendrá un papel central en la decisión del electorado. Una mejora en las condiciones podría favorecer una recuperación del respaldo al Gobierno, mientras que la continuidad de las dificultades podría impulsar a los votantes a buscar nuevas opciones.
El análisis del escenario electoral advierte que el Gobierno atraviesa un contexto complejo debido a la pérdida de apoyo entre sectores que anteriormente acompañaban su propuesta. Según el informe, parte del electorado que había respaldado al oficialismo modificó su postura.
De acuerdo con el relevamiento, entre el 60% y el 65% de la población tendría previsto participar en las próximas elecciones, mientras que el resto muestra falta de interés o desconfianza frente al proceso electoral. Además, se destacó que en elecciones legislativas anteriores el nivel de ausentismo superó el 50% en algunas provincias.
El estudio señala que la búsqueda de un cambio no implica necesariamente un respaldo directo a la oposición. En ese sentido, plantea que existe una mayoría social que expresa disconformidad con la situación actual, aunque esa postura no se traduce automáticamente en una alternativa política definida.
El factor económico aparece como uno de los principales motivos del malestar. Según el análisis, una parte importante de la población enfrenta dificultades por el incremento de los costos de servicios como transporte, gas y electricidad, además de la falta de ingresos suficientes para cubrir necesidades básicas.
En este escenario, el informe sostiene que el Gobierno deberá avanzar en la reducción de la inflación, la estabilidad del dólar y la recuperación del poder adquisitivo para mantener sus perspectivas electorales.
En relación con la oposición, el relevamiento considera que la fragmentación de los distintos espacios políticos podría favorecer al oficialismo hasta las próximas elecciones. Sin embargo, también advierte que una modificación significativa en alguno de los principales sectores podría generar un escenario de mayor incertidumbre.
Para evitar una segunda vuelta electoral, el oficialismo necesitaría alcanzar un respaldo superior al 40% en la primera instancia. No obstante, el nivel de desaprobación actual representa un desafío para lograr ese objetivo sin realizar cambios en su estrategia política.
El análisis también menciona dificultades dentro del oficialismo vinculadas a algunas figuras políticas y a posibles candidaturas que podrían disputar parte de su electorado. Según el relevamiento, determinadas postulaciones podrían captar votos identificados con el espacio libertario.
Respecto de la imagen del presidente Javier Milei, el estudio indica que su nivel de aprobación se ubica apenas por encima del 30%, mientras que la desaprobación supera el 70%. En comparación, otros dirigentes políticos mencionados en el relevamiento presentan mejores niveles de valoración.
Según la evaluación, la principal variable para el futuro político del Gobierno será la evolución económica. Una estabilización de la inflación y del mercado cambiario podría mejorar sus perspectivas, mientras que un deterioro en esas variables podría fortalecer el voto de rechazo.
En cuanto al sistema de Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), el informe sostiene que este mecanismo tuvo un rol relevante en elecciones anteriores y que su eliminación podría representar una dificultad, ya que permite ordenar la competencia electoral y generar señales previas a los comicios generales.
El análisis recuerda que las PASO tuvieron incidencia en procesos electorales anteriores y plantea que este mecanismo permite reducir la dispersión de candidaturas y ordenar la competencia entre los distintos espacios políticos.
Además, el relevamiento sostiene que, frente a un escenario de alta polarización, los sectores opositores necesitarían conformar coaliciones amplias para competir con mayores posibilidades. Según esta perspectiva, la fragmentación de candidaturas dificulta la construcción de una alternativa electoral competitiva.
Finalmente, el estudio concluye que la situación económica tendrá un papel central en la decisión del electorado. Una mejora en las condiciones podría favorecer una recuperación del respaldo al Gobierno, mientras que la continuidad de las dificultades podría impulsar a los votantes a buscar nuevas opciones.













