Actualmente, los bienes adquiridos mediante este mecanismo representan cerca del 40% de las ventas de categorías como juguetes, electrónicos, ropa, artículos de decoración y mobiliario dentro de los centros comerciales.
El análisis surge de un informe del sector privado que evaluó la evolución del comercio exterior y el impacto de las compras realizadas mediante servicios de courier. Si bien estas importaciones todavía representan una proporción reducida del total de bienes ingresados al país —alrededor del 1,8% del total y el 13,5% de los bienes de consumo—, el relevamiento destaca que su efecto es más significativo cuando se observa la competencia directa con actividades específicas del comercio y la industria.
Durante el primer semestre del año, las compras realizadas mediante couriers se ubicaron como una de las principales categorías dentro del intercambio comercial con el Mercosur, detrás de algunos productos específicos como porotos de soja, vehículos de baja cilindrada y productos inmunológicos.
El crecimiento responde a un fuerte aumento de las compras al exterior. En junio ingresaron productos por unos 125 millones de dólares mediante este sistema, lo que representó una suba interanual del 73,8% y marcó un récord histórico. En los primeros seis meses del año, el monto acumulado alcanzó los 643 millones de dólares, con un incremento del 104,2% respecto del mismo período del año anterior.
Entre los factores que explican esta evolución se mencionan la estabilidad del tipo de cambio, la recuperación del poder adquisitivo de los salarios medido en dólares y las modificaciones aplicadas por el Gobierno nacional al régimen de importaciones.
Entre los cambios implementados, se equipararon las condiciones operativas del Correo Argentino con las de los servicios privados de courier, se amplió la franquicia libre de impuestos de 50 a 400 dólares por envío y se estableció un límite de cinco operaciones anuales. Además, se mantuvo la posibilidad de realizar compras de hasta 3.000 dólares abonando los aranceles correspondientes y se eliminaron límites de valor para exportaciones de pequeñas y medianas empresas mediante servicios postales.
Según el análisis, estas modificaciones facilitan la participación de pequeños emprendedores en operaciones de comercio exterior que antes requerían estructuras más complejas.
El informe también advierte sobre el impacto en los sectores que compiten directamente con los productos importados. Según la evaluación, las compras puerta a puerta trasladan parte de la demanda hacia bienes adquiridos en el exterior, en un contexto en el que el consumo interno continúa condicionado por la evolución de los ingresos reales y del crédito.
No obstante, el relevamiento aclara que la caída de algunos sectores comerciales no puede atribuirse únicamente al crecimiento de las importaciones, ya que la debilidad de la demanda interna continúa siendo el principal factor que afecta al comercio. Sin embargo, señala que las compras mediante courier funcionan como un elemento adicional que incrementa la competencia en determinados segmentos.
En ese escenario, las ventas de algunos rubros mostraron retrocesos. Entre enero y mayo, las ventas reales de indumentaria, electrónica y decoración registraron caídas interanuales del 4,8% en centros comerciales y del 5,2% en supermercados. En comparación con 2023, las bajas alcanzaron el 12,3% y el 23,5%, respectivamente.
Según el informe, el volumen mensual de productos ingresados mediante servicios postales equivale aproximadamente al 40% de las ventas de categorías como indumentaria, artículos deportivos, electrónicos, muebles, decoración y juguetes en más de 70 centros comerciales relevados. En 2024, esa proporción se ubicaba por debajo del 10%.
El crecimiento de las importaciones también tuvo efectos sobre los precios. La mayor competencia provocó que los electrodomésticos se ubiquen actualmente un 57% por debajo del promedio general de precios en términos relativos, mientras que la indumentaria presenta una diferencia del 42%.
Sin embargo, el análisis señala que esta reducción de precios convive con mayores dificultades para los sectores productivos y comerciales que compiten directamente con los bienes importados.
Actualmente, los bienes adquiridos mediante este mecanismo representan cerca del 40% de las ventas de categorías como juguetes, electrónicos, ropa, artículos de decoración y mobiliario dentro de los centros comerciales.
El análisis surge de un informe del sector privado que evaluó la evolución del comercio exterior y el impacto de las compras realizadas mediante servicios de courier. Si bien estas importaciones todavía representan una proporción reducida del total de bienes ingresados al país —alrededor del 1,8% del total y el 13,5% de los bienes de consumo—, el relevamiento destaca que su efecto es más significativo cuando se observa la competencia directa con actividades específicas del comercio y la industria.
Durante el primer semestre del año, las compras realizadas mediante couriers se ubicaron como una de las principales categorías dentro del intercambio comercial con el Mercosur, detrás de algunos productos específicos como porotos de soja, vehículos de baja cilindrada y productos inmunológicos.
El crecimiento responde a un fuerte aumento de las compras al exterior. En junio ingresaron productos por unos 125 millones de dólares mediante este sistema, lo que representó una suba interanual del 73,8% y marcó un récord histórico. En los primeros seis meses del año, el monto acumulado alcanzó los 643 millones de dólares, con un incremento del 104,2% respecto del mismo período del año anterior.
Entre los factores que explican esta evolución se mencionan la estabilidad del tipo de cambio, la recuperación del poder adquisitivo de los salarios medido en dólares y las modificaciones aplicadas por el Gobierno nacional al régimen de importaciones.
Entre los cambios implementados, se equipararon las condiciones operativas del Correo Argentino con las de los servicios privados de courier, se amplió la franquicia libre de impuestos de 50 a 400 dólares por envío y se estableció un límite de cinco operaciones anuales. Además, se mantuvo la posibilidad de realizar compras de hasta 3.000 dólares abonando los aranceles correspondientes y se eliminaron límites de valor para exportaciones de pequeñas y medianas empresas mediante servicios postales.
Según el análisis, estas modificaciones facilitan la participación de pequeños emprendedores en operaciones de comercio exterior que antes requerían estructuras más complejas.
El informe también advierte sobre el impacto en los sectores que compiten directamente con los productos importados. Según la evaluación, las compras puerta a puerta trasladan parte de la demanda hacia bienes adquiridos en el exterior, en un contexto en el que el consumo interno continúa condicionado por la evolución de los ingresos reales y del crédito.
No obstante, el relevamiento aclara que la caída de algunos sectores comerciales no puede atribuirse únicamente al crecimiento de las importaciones, ya que la debilidad de la demanda interna continúa siendo el principal factor que afecta al comercio. Sin embargo, señala que las compras mediante courier funcionan como un elemento adicional que incrementa la competencia en determinados segmentos.
En ese escenario, las ventas de algunos rubros mostraron retrocesos. Entre enero y mayo, las ventas reales de indumentaria, electrónica y decoración registraron caídas interanuales del 4,8% en centros comerciales y del 5,2% en supermercados. En comparación con 2023, las bajas alcanzaron el 12,3% y el 23,5%, respectivamente.
Según el informe, el volumen mensual de productos ingresados mediante servicios postales equivale aproximadamente al 40% de las ventas de categorías como indumentaria, artículos deportivos, electrónicos, muebles, decoración y juguetes en más de 70 centros comerciales relevados. En 2024, esa proporción se ubicaba por debajo del 10%.
El crecimiento de las importaciones también tuvo efectos sobre los precios. La mayor competencia provocó que los electrodomésticos se ubiquen actualmente un 57% por debajo del promedio general de precios en términos relativos, mientras que la indumentaria presenta una diferencia del 42%.
Sin embargo, el análisis señala que esta reducción de precios convive con mayores dificultades para los sectores productivos y comerciales que compiten directamente con los bienes importados.













