La audiencia se realizará el 26 de octubre a las 10, mediante una plataforma digital con transmisión en vivo. El registro para participar y realizar exposiciones estará habilitado desde las 10 del 8 de octubre hasta las 10 del 24 de octubre, de manera virtual. Las opiniones presentadas no serán vinculantes, aunque el ERAS deberá explicar en su resolución final si las incorpora o los motivos por los que decide rechazarlas.
La convocatoria fue formalizada mediante la Resolución 41/2026, publicada en el Boletín Oficial, y responde a la presentación realizada por AySA en cumplimiento de la cláusula 8.6 de su contrato de concesión, aprobado por el Ministerio de Economía mediante la Resolución 543/2026.
El principal cambio planteado consiste en reducir de 11 a cinco las categorías zonales utilizadas para calcular las tarifas. Los coeficientes actuales, que van de 1,10 a 3,50, serían reemplazados por cinco niveles: Baja, con 0,75; Media Baja, con 1,25; Media, con 1,75; Media Alta, con 2,25; y Alta, con 2,75.
Para determinar la nueva clasificación, AySA tomó como referencia el nivel de ingresos de los hogares por radio censal, utilizando información del Censo 2022 y de la Encuesta Permanente de Hogares correspondiente al período 2003-2022. La propuesta también establece tratamientos específicos para barrios cerrados y barrios populares. Los primeros quedarían incluidos en la categoría más alta, mientras que los segundos serían considerados dentro del nivel más bajo.
El sistema vigente, según la empresa, no fue actualizado durante más de cuatro décadas, por lo que considera que dejó de reflejar los cambios registrados en la urbanización del Área Metropolitana.
El proyecto contempla además un recargo del 10% sobre el valor del metro cúbico del servicio de cloacas en el denominado Radio Antiguo de la Ciudad de Buenos Aires, vinculado con la prestación del servicio de desagües pluviales.
Desde el punto de vista de los ingresos de AySA, la modificación implicaría un incremento estimado del 7,3%, equivalente a unos $140.057 millones calculados a valores de septiembre de 2026. Del total, un 3,9% surgiría de la eliminación del descuento del 15% que actualmente reciben los usuarios de las categorías tarifarias más bajas; otro 3,2% correspondería a la modificación de los coeficientes zonales y el 0,2% restante al cambio previsto para el Radio Antiguo.
La empresa plantea utilizar ese incremento para financiar el Programa de Tarifa Social y preservar el equilibrio económico-financiero de la concesión.
El impacto sobre los usuarios no sería uniforme. De los 3.752.740 usuarios contemplados, la propuesta estima que el 55% tendría aumentos, con una suba promedio del 23%. Otro 25% mantendría valores similares, mientras que el 20% restante tendría reducciones promedio del 18,1%. Entre los usuarios residenciales, la proporción alcanzada por aumentos llegaría al 60%.
En los casos de mayor impacto, las facturas podrían registrar incrementos de hasta 149%. Sin embargo, los usuarios con subas superiores al 120% representarían el 0,6% del total.
Para aplicar el nuevo esquema de manera gradual, AySA propuso que las reducciones se implementen de forma inmediata, mientras que los aumentos queden limitados a un 5% mensual acumulativo hasta alcanzar el valor correspondiente a la nueva categoría.
También se prevé una transición para quienes actualmente se encuentran dentro de las categorías más bajas y pierdan el descuento del 15%. La eliminación se realizaría en tres etapas: primero se reduciría el beneficio al 10%, luego al 5% y finalmente llegaría a cero. El pasaje al nuevo esquema tarifario comenzaría después de cuatro meses.
La audiencia pública será la instancia en la que se recibirán las opiniones sobre la propuesta antes de que el ERAS adopte una decisión definitiva.
La audiencia se realizará el 26 de octubre a las 10, mediante una plataforma digital con transmisión en vivo. El registro para participar y realizar exposiciones estará habilitado desde las 10 del 8 de octubre hasta las 10 del 24 de octubre, de manera virtual. Las opiniones presentadas no serán vinculantes, aunque el ERAS deberá explicar en su resolución final si las incorpora o los motivos por los que decide rechazarlas.
La convocatoria fue formalizada mediante la Resolución 41/2026, publicada en el Boletín Oficial, y responde a la presentación realizada por AySA en cumplimiento de la cláusula 8.6 de su contrato de concesión, aprobado por el Ministerio de Economía mediante la Resolución 543/2026.
El principal cambio planteado consiste en reducir de 11 a cinco las categorías zonales utilizadas para calcular las tarifas. Los coeficientes actuales, que van de 1,10 a 3,50, serían reemplazados por cinco niveles: Baja, con 0,75; Media Baja, con 1,25; Media, con 1,75; Media Alta, con 2,25; y Alta, con 2,75.
Para determinar la nueva clasificación, AySA tomó como referencia el nivel de ingresos de los hogares por radio censal, utilizando información del Censo 2022 y de la Encuesta Permanente de Hogares correspondiente al período 2003-2022. La propuesta también establece tratamientos específicos para barrios cerrados y barrios populares. Los primeros quedarían incluidos en la categoría más alta, mientras que los segundos serían considerados dentro del nivel más bajo.
El sistema vigente, según la empresa, no fue actualizado durante más de cuatro décadas, por lo que considera que dejó de reflejar los cambios registrados en la urbanización del Área Metropolitana.
El proyecto contempla además un recargo del 10% sobre el valor del metro cúbico del servicio de cloacas en el denominado Radio Antiguo de la Ciudad de Buenos Aires, vinculado con la prestación del servicio de desagües pluviales.
Desde el punto de vista de los ingresos de AySA, la modificación implicaría un incremento estimado del 7,3%, equivalente a unos $140.057 millones calculados a valores de septiembre de 2026. Del total, un 3,9% surgiría de la eliminación del descuento del 15% que actualmente reciben los usuarios de las categorías tarifarias más bajas; otro 3,2% correspondería a la modificación de los coeficientes zonales y el 0,2% restante al cambio previsto para el Radio Antiguo.
La empresa plantea utilizar ese incremento para financiar el Programa de Tarifa Social y preservar el equilibrio económico-financiero de la concesión.
El impacto sobre los usuarios no sería uniforme. De los 3.752.740 usuarios contemplados, la propuesta estima que el 55% tendría aumentos, con una suba promedio del 23%. Otro 25% mantendría valores similares, mientras que el 20% restante tendría reducciones promedio del 18,1%. Entre los usuarios residenciales, la proporción alcanzada por aumentos llegaría al 60%.
En los casos de mayor impacto, las facturas podrían registrar incrementos de hasta 149%. Sin embargo, los usuarios con subas superiores al 120% representarían el 0,6% del total.
Para aplicar el nuevo esquema de manera gradual, AySA propuso que las reducciones se implementen de forma inmediata, mientras que los aumentos queden limitados a un 5% mensual acumulativo hasta alcanzar el valor correspondiente a la nueva categoría.
También se prevé una transición para quienes actualmente se encuentran dentro de las categorías más bajas y pierdan el descuento del 15%. La eliminación se realizaría en tres etapas: primero se reduciría el beneficio al 10%, luego al 5% y finalmente llegaría a cero. El pasaje al nuevo esquema tarifario comenzaría después de cuatro meses.
La audiencia pública será la instancia en la que se recibirán las opiniones sobre la propuesta antes de que el ERAS adopte una decisión definitiva.













