La evolución de las tarifas también generó una marcada distancia entre los servicios administrados por los distintos niveles de gobierno. Las 104 líneas de jurisdicción nacional mantienen sus valores congelados desde julio, por lo que existe una diferencia de 19,54% frente a las tarifas de las líneas porteñas. En comparación con las que circulan bajo jurisdicción bonaerense, la brecha llega al 56,76%.
El impacto sobre los usuarios se refleja además en el gasto mensual. Según un informe del IIEP-UBA, durante agosto una persona necesitó en promedio $123.726 para realizar viajes de ida y vuelta en el transporte urbano.
Los incrementos acumulados desde enero muestran diferencias aún mayores. En la provincia de Buenos Aires, las tarifas del transporte automotor aumentaron 76,85% durante los primeros nueve meses del año, mientras que en CABA la suba llegó al 46,61%. En las líneas de jurisdicción nacional, el incremento acumulado fue del 50,13%.
Estos porcentajes superan la inflación acumulada que, de acuerdo con el último dato disponible del Indec mencionado en el informe, alcanzó el 19,3% en julio.
El esquema de actualización de las tarifas en el conurbano bonaerense y la Ciudad toma como referencia el último dato de inflación disponible y le suma un 2%. El mecanismo comenzó a aplicarse el año pasado para las líneas que dependen de las administraciones de Axel Kicillof y Jorge Macri.
En territorio bonaerense se incorporó además una variable relacionada con el precio del combustible. Desde la administración provincial se explicó que en mayo se acordó con las cámaras de transporte incorporar ese componente para contemplar el aumento de los costos y sostener la frecuencia de los servicios.
La evolución desde diciembre de 2023 muestra incrementos todavía más pronunciados. En la Ciudad de Buenos Aires, el boleto mínimo pasó de $52,96 al inicio de la gestión de Javier Milei a $887,99 en septiembre de 2026, lo que representa una suba acumulada de 1576,71%.
En el conurbano bonaerense, el aumento desde diciembre de 2023 alcanza el 2098,77%, con una tarifa mínima de $1164,47 en septiembre. Para las líneas de jurisdicción nacional, la suba acumulada durante el mismo período llega al 1302,64%.
La diferencia de precios no se limita al AMBA. Un relevamiento de las tarifas urbanas de septiembre muestra que el boleto más caro del país se encuentra en Pinamar, donde el viaje cuesta $3176. Ese valor representa una diferencia del 327,56% respecto de la tarifa vigente para las líneas nacionales del AMBA.
En segundo lugar aparece San Martín de los Andes, con un boleto de $2900, seguido por Pergamino, con $2784. En el extremo inferior se ubica el AMBA, con un valor de $743 para las líneas de jurisdicción nacional.
De esta manera, entre las distintas localidades relevadas el costo del transporte puede llegar a multiplicarse casi cinco veces. Mientras algunas ciudades mantienen sus tarifas sin modificaciones, otras aplicaron aumentos importantes durante los últimos meses para hacer frente al incremento de los costos operativos.
La evolución de los boletos durante 2026 deja así un escenario de fuertes diferencias según la jurisdicción y la ciudad, con aumentos particularmente elevados en la provincia de Buenos Aires y CABA y una tarifa nacional que permanece sin cambios desde julio.
La evolución de las tarifas también generó una marcada distancia entre los servicios administrados por los distintos niveles de gobierno. Las 104 líneas de jurisdicción nacional mantienen sus valores congelados desde julio, por lo que existe una diferencia de 19,54% frente a las tarifas de las líneas porteñas. En comparación con las que circulan bajo jurisdicción bonaerense, la brecha llega al 56,76%.
El impacto sobre los usuarios se refleja además en el gasto mensual. Según un informe del IIEP-UBA, durante agosto una persona necesitó en promedio $123.726 para realizar viajes de ida y vuelta en el transporte urbano.
Los incrementos acumulados desde enero muestran diferencias aún mayores. En la provincia de Buenos Aires, las tarifas del transporte automotor aumentaron 76,85% durante los primeros nueve meses del año, mientras que en CABA la suba llegó al 46,61%. En las líneas de jurisdicción nacional, el incremento acumulado fue del 50,13%.
Estos porcentajes superan la inflación acumulada que, de acuerdo con el último dato disponible del Indec mencionado en el informe, alcanzó el 19,3% en julio.
El esquema de actualización de las tarifas en el conurbano bonaerense y la Ciudad toma como referencia el último dato de inflación disponible y le suma un 2%. El mecanismo comenzó a aplicarse el año pasado para las líneas que dependen de las administraciones de Axel Kicillof y Jorge Macri.
En territorio bonaerense se incorporó además una variable relacionada con el precio del combustible. Desde la administración provincial se explicó que en mayo se acordó con las cámaras de transporte incorporar ese componente para contemplar el aumento de los costos y sostener la frecuencia de los servicios.
La evolución desde diciembre de 2023 muestra incrementos todavía más pronunciados. En la Ciudad de Buenos Aires, el boleto mínimo pasó de $52,96 al inicio de la gestión de Javier Milei a $887,99 en septiembre de 2026, lo que representa una suba acumulada de 1576,71%.
En el conurbano bonaerense, el aumento desde diciembre de 2023 alcanza el 2098,77%, con una tarifa mínima de $1164,47 en septiembre. Para las líneas de jurisdicción nacional, la suba acumulada durante el mismo período llega al 1302,64%.
La diferencia de precios no se limita al AMBA. Un relevamiento de las tarifas urbanas de septiembre muestra que el boleto más caro del país se encuentra en Pinamar, donde el viaje cuesta $3176. Ese valor representa una diferencia del 327,56% respecto de la tarifa vigente para las líneas nacionales del AMBA.
En segundo lugar aparece San Martín de los Andes, con un boleto de $2900, seguido por Pergamino, con $2784. En el extremo inferior se ubica el AMBA, con un valor de $743 para las líneas de jurisdicción nacional.
De esta manera, entre las distintas localidades relevadas el costo del transporte puede llegar a multiplicarse casi cinco veces. Mientras algunas ciudades mantienen sus tarifas sin modificaciones, otras aplicaron aumentos importantes durante los últimos meses para hacer frente al incremento de los costos operativos.
La evolución de los boletos durante 2026 deja así un escenario de fuertes diferencias según la jurisdicción y la ciudad, con aumentos particularmente elevados en la provincia de Buenos Aires y CABA y una tarifa nacional que permanece sin cambios desde julio.













