El procedimiento prevé movilizar a un promedio de 100 presos por día. Antes de iniciar los traslados, las autoridades realizan las últimas pruebas logísticas en el nuevo complejo, donde alrededor de 250 integrantes del Servicio Penitenciario Federal verifican el funcionamiento de los sistemas de comunicación y las instalaciones.
El recorrido entre ambos establecimientos demanda aproximadamente una hora y media. Para supervisar los desplazamientos, los vehículos antidisturbios de las fuerzas intervinientes contarán con sistemas GPS que permitirán monitorear sus trayectos. En el operativo participarán el Servicio Penitenciario Federal, la Gendarmería Nacional, la Policía Federal, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y la Prefectura Naval.
Cada interno tendrá una pulsera con un código QR para registrar y seguir su traslado desde la salida de Devoto hasta el ingreso a Marcos Paz. Además, se realizó una evaluación médica previa para determinar el estado de salud de los presos y contemplar sus necesidades durante el procedimiento.
Las autoridades también organizaron el traslado de las pertenencias personales, que fueron clasificadas y guardadas en bolsos confeccionados por el Servicio Penitenciario. En el nuevo complejo, además, se instaló un consultorio equipado para responder ante emergencias médicas durante el ingreso de los internos.
El cronograma contempla una interrupción temporal por la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre. Durante su recorrido por la cárcel de Devoto, el pontífice realizará una bendición para los internos. Una vez finalizada la visita, el Gobierno retomará los traslados pendientes.
El avance del operativo se produce después de que, el 8 de octubre, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, firmaran el acta de recepción provisoria del complejo penitenciario de Marcos Paz. La habilitación de estas instalaciones constituye un paso para avanzar con el cierre de la cárcel de Devoto.
El traslado de los 1.500 internos se desarrollará, por lo tanto, en distintas etapas, con controles de seguridad, seguimiento de los vehículos y evaluaciones sanitarias para organizar el ingreso de los detenidos al nuevo establecimiento.
El procedimiento prevé movilizar a un promedio de 100 presos por día. Antes de iniciar los traslados, las autoridades realizan las últimas pruebas logísticas en el nuevo complejo, donde alrededor de 250 integrantes del Servicio Penitenciario Federal verifican el funcionamiento de los sistemas de comunicación y las instalaciones.
El recorrido entre ambos establecimientos demanda aproximadamente una hora y media. Para supervisar los desplazamientos, los vehículos antidisturbios de las fuerzas intervinientes contarán con sistemas GPS que permitirán monitorear sus trayectos. En el operativo participarán el Servicio Penitenciario Federal, la Gendarmería Nacional, la Policía Federal, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y la Prefectura Naval.
Cada interno tendrá una pulsera con un código QR para registrar y seguir su traslado desde la salida de Devoto hasta el ingreso a Marcos Paz. Además, se realizó una evaluación médica previa para determinar el estado de salud de los presos y contemplar sus necesidades durante el procedimiento.
Las autoridades también organizaron el traslado de las pertenencias personales, que fueron clasificadas y guardadas en bolsos confeccionados por el Servicio Penitenciario. En el nuevo complejo, además, se instaló un consultorio equipado para responder ante emergencias médicas durante el ingreso de los internos.
El cronograma contempla una interrupción temporal por la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre. Durante su recorrido por la cárcel de Devoto, el pontífice realizará una bendición para los internos. Una vez finalizada la visita, el Gobierno retomará los traslados pendientes.
El avance del operativo se produce después de que, el 8 de octubre, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, firmaran el acta de recepción provisoria del complejo penitenciario de Marcos Paz. La habilitación de estas instalaciones constituye un paso para avanzar con el cierre de la cárcel de Devoto.
El traslado de los 1.500 internos se desarrollará, por lo tanto, en distintas etapas, con controles de seguridad, seguimiento de los vehículos y evaluaciones sanitarias para organizar el ingreso de los detenidos al nuevo establecimiento.













